Violento desalojo en Pinheirinho, la ocupación urbana más grande de Brasil

“La mano de la especulación inmobiliaria está detrás”, dicen los pobladores.

La presidenta Dilma Roussef calificó de “barbarie” el desalojo de Pinheirinho.

Pinheirinho es una comunidad ubicada en Sao José dos Campos, a 97 kilómetros de Sao Paulo, Brasil. Hace ocho años, más de 1.600 familias trabajadoras sin techo  –unas nueve mil personas, de las cuales, 2.600 son niñas y niños–, ingresaron al predio y lo ocuparon para vivir. Construyeron sus precarias casas e iniciaron un proceso de luchas para conseguir la legalización de la ocupación. Está considerada como la mayor ocupación urbana de América Latina.

El domingo 22 de enero, la Policía Militar (PM), a pedido del gobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin (del Partido Social Demócrata de Brasil) y por orden judicial de la jueza Marcia Loureiro, inició un violento desalojo de la comunidad del predio. Un operativo de guerra contra humildes familias trabajadoras sin techo está en curso.

Eran las 6 horas de la mañana cuando unos 2 mil efectivos de la tropa de choque de la PM, provenientes de 33 municipios cercanos, atacaron la comunidad con helicópteros, bombas de gas pimienta y lacrimógenos, balas de goma y incluso balas de fuego.

Desde el aire, la PM lanzaba gases contra los habitantes de la comunidad, trabajadores que sólo reivindican un lugar digno para vivir.
La policía reprimió de forma indiscriminada y, durante la acción, muchos pobladores exhibían sus heridas causadas por los disparos de bala de goma. Hay infinidad de relatos de agresión policial contra ancianos, mujeres y hasta discapacitados físicos. Innumerables madres denunciaron que fueron impedidas, por la policía, de recoger a sus hijos dentro de la ocupación.

La decisión fue tomada directamente por el gobernador Alckmin y pasó por encima de la orientación del Tribunal de Justicia Federal que, el viernes 21 de enero ordenó suspender el desalojo que ya estaba preparado.

La secretaria de Derechos Humanos del gobierno de Roussef, Maria do Rosário, “hubo violación de los derechos humanos no sólo en la operación y la destrucción de casas, sino también en la falta de preparación de un lugar adonde ubicar a los pobladores”.

¿Por qué el desalojo de Pinheirinho?

La mano de la especulación inmobiliaria es la que está detrás. Como varios otros municipios del Brasil, São José dos Campos es balcón de intensas inversiones inmobiliarias. En el último año, el sector logró exorbitantes ganancias. El número de nuevas construcciones es 20% mayor que en 2010, según la Asociación de Constructoras del Valle de Paraíba (Aconvap).

La zona sur, donde está ubicado Pinheirinho, es la región de la ciudad con mayor número de nuevas edificaciones inmobiliarias. Concentra 51 de las 143 nuevas construcciones.

Todo ese movimiento fue acompañado por innumerables proyectos de «revitalización» urbana de la gestión del intendente Eduardo Cury que son planes de “higienización urbana”, cuyo objetivo es expulsar a la población pobre lejos de los ojos de las élites y la clase media.

El resultado fue la enorme expansión de la periferia de São José. Hay mucha plata en circulación. La previsión de la Aconvap es que el mercado inmobiliario de São José moverá más de 5,4 billones de reales hasta el 2014 (unos 3 mil millones de dólares), valor correspondiente al 25% del PIB de la ciudad.

El fraude de la empresa Selecta

El terreno en disputa es un latifundio urbano que no cumple ninguna función social desde hace décadas. Los impuestos nunca fueron pagados y hoy suman 7,5 millones de dólares. Sin contar que hay sospecha de fraude en los títulos de propiedad del terreno.

El propietario es Naji Nahas, un mega especulador internacional que se hizo famoso por especular y ganar mucho dinero con fraudes operando acciones de la empresa Vale do Rio Doce, el Banco del Brasil y la Petrobras.

Nahas cumplió pocos meses de prisión en 1989 cuando ya había montado un imperio fraudulento de 30 empresas agrupadas en el holding Selecta Industria y Comercio. Se sospecha que la quiebra fraudulenta fue para poder escapar de una deuda de 40 millones de dólares. Para eso la empresa contó con la ayuda de la justicia que le decretó la quiebra para no pagar lo que debía. Es esa empresa quebrada de forma fraudulenta la que debe 7,5 millones de dólares a la intendencia de San José dos Campos.

Pese a campaña de difamación y calumnia que el gobierno y la prensa hicieron acusándolos de vagos, todos los habitantes del Pinheirinho quieren pagar su casita popular, quieren negociar con el poder público que los ignora.

Reacciones

La presidenta Dilma Roussef calificó de “barbarie” el desalojo de Pinheirinho durante una de las sesiones del Foro Social Temático que se desarrolló en Porto Alegre (Brasil) hasta el 29 de enero.

La secretaria de Derechos Humanos del gobierno de Roussef, Maria do Rosário, “hubo violación de los derechos humanos no sólo en la operación y la destrucción de casas, sino también en la falta de preparación de un lugar adonde ubicar a los pobladores”.

El Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU) calificó el desalojo de “operativo de guerra contra trabajadores y pobres”, y responsabilizó a Alckmin y Cury de “garantizar la propiedad capitalista y aplacar la insaciable sed de lucro de los especuladores inmobiliarios” y exigió a la presidenta Roussef que “expropie el terreno para que las familias pobres de Pinheirinho puedan continuar viviendo en sus casas”.

En nuestro país, el Partido de los Trabajadores está organizando una pequeña acción en solidaridad con las familias desalojadas, que es parte de una campaña internacional. La acción consiste en la entrega en la embajada brasileña de una carta dirigida a Dilma Roussef, solicitando su intervención en el caso y que las familias puedan volver a sus hogares.

La carta se le entregará al embajador brasileño en Paraguay, Eduardo Dos Santos, el martes 31 de enero a las 11:30 horas.

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