Vieja y Nueva Política en el Paraguay

En las próximas elecciones de Abril del presente año, dos modelos de política , antitéticos antagonistas , se enfrentarán en nuestro Paraguay.

Tales modelos son: por una parte , el modelo  viejo y transnochado , representado por los Partidos  Tradicionales; y por otra el modelo nuevo y renovador, representado  por los Partidos y Movimientos Progresistas.

En medio de ellos se colocan dos grupos menores, anodinos y oportunistas, que representan  a la plutocracia local  y  a un ex-militar facistoide, esqualido sobreviviente de la era stronista .

¿Cuáles son las caracteristicas distintivas de estos dos modelos de política en próxima confrontación electoral ?

 Objeto de este artículo es tratar de delinear una respuesta  clara y concisa , a este interesante pregunta .

En tal sentido podemos afirmar que los Partidos Tradicionales , diferenciados entre sí solo por el color de sus simbolos y por el ritmo de sus pocas, se asemejan profundamentemente uno a otro, como dos hermanos gemelos, por su mentalidad egoista , autoritatia  y  depredadora del bien público, manifestado alternativamente en más de 150 años de vida nacional, desde la ecatombe del 70 hasta nuestros días .

Para ellos la política no es un servicio al bien común sino una oportunidad de conquista del poder para hacer negocios y aumentar sus mezquinos intereses personales. El Paraguay no es una comunidad de ciudadanos a la cual servir y ayudar, sino solo una “ torta “ a ser repartida entre amigotes, correligionarios, latifundistas criollos en el pasado y multinacionales extranjeras en el presente. Las elecciones políticas no son ocasiones  de agregación  importantes de la vida nacional en donde personas responsables se aprestan a elegir el candidato más capaz y honesto para regir la suerte de la nación, sino  solo un gigantezco mercado de votos  manejado por inescrupulosos “ agentes partidarios “ que ofrecen y venden electores al mejor postor.

 La Nueva Política en cambio, en su breve experiencia de gobierno en estos últimos años, se ha demostrado capaz de ofrecer  a la mayoria de los paraguayos, una sanidad pública gratuita y eficiente, una educación moderna extendida hasta la alfabetización de adultos, una asistencia social generosa que salvó de la pobreza extrema a miles de familias paraguayas marginadas .

Logró incluso obtener un precio más justo para nuestra riqueza energética, vendida a los paises vecinos a precios irrisorios, por los gobiernos precedentes . Tuvo finalmente la osadía de afrontar el difícil problema de la recuperación de las tierras mal habidas del periodo stronista, tocando así  el  nervio doliente  de la oligarquia criolla, osadía que fué sancionada  con el maquiavélico “ puch parlamentario”  de Junio pasado.

Los generosos protagonistas de la Nueva Política quedaron despues del golpe,  en un verdadero estado confusional , demostrándose incapaces de organizar  un “ cartel unitario “ que los representen solidariamente en la próximas elecciones de Abril . Por motivos de órden táctico, ideológico, de infantilismo político o de contaminación con los  vicios  de la vieja politica, se  estan presentando fraccionados en la próxima competición electoral , con riesgo de perder así la oportunidad de obtener un número consistente de representantes  en  el futuro parlamento, con capacidad de tratar  y de condicionar , al menos parcialmente, el futuro gobierno.

De todos modos , cualquiera sea  la suerte  de las próximas elecciones,  la breve experiencia gobernativa de la Nueva Politica , ha tenido la virtud de despertar en la mente y en el corazón de millares de paraguayos dentro y fuera del país , la idea y la convicción de que  la realización de un Paraguay Nuevo es no solo soñable sino posible. Demostró que el quehacer político finalizado a la realización del bien de todos y no solo destinado a la defensa y mantenimiento del privilegio  de unos pocos, es no solo posible sino tambien realizable .

Tal constatación nos estimula a seguir adelante con nuestro minusculo compromiso cotidiano al servicio del bien de  nuestra lejana patria . La historia va adelante y no atrás. El futuro es del progresismo y no del conservadorismo . La Nueva América Latina, fraterna y solidaria, actualmente en marcha en nuestro continente así  nos enseña y nos exige.

Nota de la Redacción de E’a: Angel Sauá es paraguayo residente en Roma, Italia.

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