Una buena parte de la ANR, del PLRA, Unace y Patria Querida ha manifestado no estar de acuerdo con la inclusión de Venezuela al Mercosur. Alegan sus dirigentes y parlamentarios que este país, gobernado por Hugo Chávez Frías, no cumple con la cláusula democrática del Mercosur.
Una buena parte de la ANR, del PLRA, Unace y Patria Querida ha manifestado no estar de acuerdo con la inclusión de Venezuela al Mercosur.
Alegan sus dirigentes y parlamentarios que este país, gobernado por Hugo Chávez Frías, no cumple con la cláusula democrática del Mercosur.
Tanto el comité político del PLRA como la comisión ejecutiva de la ANR dijeron que el voto de sus parlamentarios no sería contra el pueblo venezolano sino contra el gobierno de Hugo Chávez Frías.
¿Cuál es el criterio que utilizarían durante la votación los parlamentarios paraguayos para determinar si un país cumple con dicha cláusula?
Veamos lo que nos dice el artículo 4 del Protocolo de Ushuaia adherido al Tratado del Mercosur: «En caso de ruptura del orden democrático en un estado parte del presente Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado».
La cláusula no habla de estados interesados en ingresar. Pero pasemos por alto esta laguna y consideremos que el país que quiera ingresar al Mercosur deba formar parte del «orden democrático».
Es, entonces, muy pertinente preguntarnos: ¿cuál orden democrático y basado en qué criterios?
El «orden democrático» aceptado por el stablishment es la democracia representativa que se sostiene en «la voluntad popular expresada en ejercicio del voto directo, universal y secreto».
Si echáramos manos para analizar esta perspectiva de la democracia, habría que apuntar que el gobierno de Hugo Chávez ha ido electo por más del 50% de los votos y mantiene altísima (aunque polarizada) popularidad. Desde la Constitución bolivariana, su gobierno puede ser revocado en cualquier momento.
Todas las jornadas electorales fueron observadas por organismos regionales e internacionales que certificaron la «transparencia» (concepto utilizado por la democracia representativa) de los mismas.
A más de la cláusula democrática se alega la relación hostil con algunos grandes medios comerciales. El caso más significativo es lo ocurrido con RCTV, cuya licencia para operar como canal de aire fue revocada por el gobierno de Hugo Chávez.
Hagamos un poco de historia
En el 2001 intentaron un golpe de estado contra su gobierno. Más de un millón de personas salieron a la calle para exigir su retorno. Los grandes medios solo mostraron la manifestación en contra e indujeron al mundo entero (CNN incluida) a creer que los francotiradores apostados contra los manifestantes opositores eran chavistas.
El bloque golpista, del cual participaba el dueño de RCTV, tuvo que rever su posición al no haber convencido más que a unos generales sin mando y al encontrarse con tamaña masa en la calles de Caracas. La «justicia» de dicho país sobreseyó a todos los responsables, incluidos aquellos generales que se rebelaron contra un gobierno constitucional. El dueño de RCTV volvió a apostar seriamente al paro petrolero indefinido, tras el fracaso del golpe de Estado.
Estemos o no de acuerdo en cuanto a lo ocurrido con la licencia RCTV (hoy se utiliza la frecuencia para un canal público), el gobierno de Hugo Chávez utilizó una atribución administrativa para no renovar la licencia, como se hace en cualquier país del mundo o como se pudiera hacer y se ha hecho en España, Inglaterra, EE.UU., países que siempre nos ponen como guardianes «de la democracia y el progreso».
En cuanto a su relación con los demás medios comerciales, basta con ingresar a sus páginas digitales para observar la absoluta libertad con que condenan cotidianamente casi todas las acciones del gobierno de Hugo Chávez. Los derechos de movilización, manifestación y organización están en plena vigencia. A diferencia de Colombia, por ejemplo (y no muy lejos está Paraguay) no existe como sistema asesinatos de periodistas, dirigentes sindicales, campesinos y persecución sicaria a «enemigos». Existe sí un alto grado de confrontación mediática y en la población entre «escuálidos y chavistas». Gran parte de la clase media en contra y gran parte de los pobres a favor, muy parecido al fenómeno peronista.
Y, muy a pesar de lo que el socialismo real quisiera, todo el sistema de propiedades y de producción capitalista está vigente, con un Estado que controla precios, derechos laborales y tiene una fuerte intervención en la circulación de la moneda.
Hay muchas cosas que están ocurriendo en el mundo.
El sistema capitalista ha ingresado en un nuevo espiral de crisis y acumulación. Varios países latinoamericanos vuelven, luego de períodos neoliberales, a disputarle el territorio a las trasnacionales fortaleciendo el poder del Estado. Es una vuelta de tuerca regional y también mundial, donde incluso EE.UU. está reviendo aspectos esenciales de su sistema de salud.
Hay alarma medioambiental. Los desheradados han (hemos) ingresado a un cuadro de violencia sistémica: ansiedad, paranoia y desamparo son sus manifestaciones más evidentes.
Pero en este paisito hay unos cuantos caciques del antiguo orden que se quieren pegar el lujo de mantenernos enclavados en las coordenadas de la Guerra Fría, con EE.UU. (que ha denominado eje del mal a Venezuela, Bolivia y Ecuador) como gendarme, Israel como«garante de la democracia» en Medio Oriente y Taiwán como protector. Es un cerco y oscurantismo medioevales, porque ni siquiera se toma en cuanta la necesidad abrir el bloque a otros países para hacer contrapeso y buscar equilibrio a la abrumadora superioridad impuesta por Argentina y Brasil en las relaciones políticas y comerciales con nuestros países.

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responder a los intereses de los capitalistas, sería esa la clausula que cumple el requisito para ser socio del mercosur?
Posted by lua258 | agosto 8, 2009, 2:59 pmMe disculpan pero en paraguay también había elecciones durante el Stronismo y Stroesner siempre ganaba las elecciones y supuestamente existía la democracia sin comunismo.
Soy crítico al Gobierno de Chavez porque en sus posiciones políticas transmite una enorme megalomanía, una grandilocuencia de ser una persona supuestametne impoluta, sin errores, una especie de único líder, un santo, un mesías. Percibo además el afán de pretender que socialismo es concentrar y centralizar en manos del estado la mayoría de la actividad económica que en apariencia fomenta la creación de un Super Estado Capitalista o Corporativista. Sus características visibles se parecen más a una tendencia fascistoide que socialista.
Posted by Héctor Fernández | abril 13, 2010, 10:53 pmOjo: que no estoy cerrado a que me demuestren con datos reales que el Gobierno de Chavez no va rumbo a refritar el fracasado “sovietismo” de la URSS. Pero por el momento no me convence “su socialismo”, tal vez mi postura está mas influenciada por los años que me tocó vivir la dictadura Stronista y haber estado involucrado con las organizaciones estudiantiles universitarias y gremios de trabajadores en permanente movilización en las calles contra esa dictadura.
Posted by Héctor Fernández | abril 13, 2010, 11:04 pm