Takuara’i, la comunidad que resiste en la Plaza de Armas

No hay comentarios

Por Mirna Robles Armoa

Un día, un flyer corrió por facebook. Decía: ¿Dónde está Isidoro Barrios? Indígena ava guaraní, estudiante de antropología, 28 años. Vi que algunas personas compartieron la gráfica. Eso fue por septiembre pasado. ¿Qué supe después? Leí una información de que se encontró masa encefálica, posiblemente perteneciente a él. Noticias breves, sueltas, sin seguimiento y con escasos datos. Por noviembre, en el programa El Destape, con Roger Bernable, Vivi Valdez, Diego Pusineri, escuché una entrevista radial a Derlis López. Él es dirigente de la comunidad Takuara’i. En la entrevista explicaba la violencia con la que fueron expulsados de sus tierras, con armas, por peones al mando de brasileros. Luego entrevistaron al comisario de la zona que no sabía cómo justificar la inacción ante un hecho de tales características: una intervención para estatal y extranjera que expulsa a balazos a indígenas de sus legítimas tierras. El Destape fue sacado del aire alrededor de un mes después, vaya coincidencia.

La comunidad Takuara’i ocupa la Plaza de Armas desde octubre del año pasado. Son poco más de 300 personas. Toda la comunidad está en la plaza. Es que no tuvieron opción. Los retazos de realidad que nos llegaban por algún lado eran partes dispersas de una situación compleja y cruda que desnuda muchos problemas: el abandono total del Estado a las comunidades indígenas, la disputa real por la tierra en la frontera seca con Brasil, la intrusión ilegal de extranjeros en esa franja, el avance de la soja que sigue expulsando comunidades enteras de manera cada vez más violenta y la negra red de poder que se teje en torno a ese escenario.

El INDI no sabe, no responde

Cada día Takuara’i recibe visitas de grupos e individualidades solidarias que se acercan a informarse sobre la situación de la comunidad y a entregar colaboraciones. No es la gente común la que les da la espalda, sino los organismos del Estado. Ana María Allen es la presidenta del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) prácticamente desde que Mario Abdo Benítez asumió la presidencia de la república. Se la ve en fotos con la entonces futura primera dama, en campaña con remera y quepis de ‘Marito’. Ella es licenciada en Ciencias Contables y Administrativas y al momento de asumir su cargo había expresado que se atendería la situación de los indígenas en las calles de la ciudad: ‘Es un dolor ver a esa gente ahí, tirada, abandonada. No es lo que quiero seguir viendo’. También dijo que se encargaría de revertir la situación de los indígenas en cuanto a salud, educación y tierras. Apenas pasaron meses para que las declaraciones actuales demuestren la nula voluntad en atender los mismos arrastrados problemas desde años y gobiernos atrás. Además de Takuara’i, varias otras comunidades y parcialidades indígenas se manifiestan en Asunción y en sus departamentos y localidades desde hace meses sin recibir respuesta alguna. Es por este hecho, más que por el de que Allen no habla guaraní (para comunicarse con los indígenas necesita de un/a intérprete), que varios de ellos piden su destitución de la presidencia del INDI.

Con relación al caso Takuara’i la presidenta del INDI declaró a los medios de prensa: ‘No puedo solucionar’, ‘digo que este caso en particular no tengo manera de resolver porque no aceptan lo que se les ofrece, se les da un lugar bueno para vivir, igual no aceptan, ellos quieren Takuara’i y no les puedo dar Takuara’i porque es propiedad privada’. Ella, la presidenta del INDI, dice que la gente de Takuara’i es un grupo minoritario de 13 personas, que los dirigentes ‘tienen orden de captura, por eso salieron de sus comunidades’, que ‘no tienen comunidades’ porque sólo son grupos familiares, que ‘estamos hablando de tierras ancestrales de no sé cuántos años atrás’ que son propiedad privada, repite y repite que ‘les ofrecemos otras tierras’ y que los grupos que están en Asunción actúan con violencia, mucha violencia, reiterada violencia, que exponen a niños y niñas, que se escudan tras ellos y los someten a ‘actos que pasan un poco los límites de la cordura’, como encadenarse. A pesar de todo lo dicho y de que con tales declaraciones asume públicamente que con relación al caso Takuara’i no hay nada que, según ella, pueda hacer, Allen dice tener muy buen relacionamiento con el 90% de los ‘grupos indígenas’.

El 19 de febrero la Comisión Permanente del Congreso Nacional recibió a la comunidad Takuara’i. La Comisión elaboró un pedido de informe al INDI sobre su situación institucional y, como último punto, sobre la situación legal de las tierras de la comunidad Takuara’i. Este informe debe proveerse en no más de quince días desde el pedido.

¿Qué pasó en Takuara’i?

En el departamento de Canindeyu, en el distrito de Corpus Christi, se encuentran las 1.000 hectáreas que la comunidad Takuara’i reclama como suyas, de donde fueron expulsados hace unos meses. Según el testimonio de los indígenas, el 16 de septiembre, en medio de una exploración en la zona, pistoleros brasileros capturaron a Isidoro Barrios. El grupo que acompañaba a Isidoro fue hasta la comunidad a dar aviso. Entonces volvió un grupo mayor que dice haber visto a Isidoro Barrios siendo llevado a punta de pistola por 2 personas y dirigirse hacia un grupo más grande. Dicen haberlos visto torturar y ejecutar a Isidoro Barrios y haber regresado a la comunidad sin poder rescatar el cuerpo. Dicen haberse salvado de la misma suerte debido a una lluvia fuerte que cayó en el momento.

El 28 de octubre, a las 4 de la mañana aproximadamente, nuevamente un grupo de pistoleros brasileros irrumpió en la comunidad y destruyó todo lo que encontraron, animales, cultivos, pertenencias. Hablaron de tortura: violencia, tortura, odipara kuaáva odipara, ohasa kuaáva y ohasa, osyrýva ríore osê dos días y medio, un día pe (hubo violencia, tortura. Quien pudo correr corrió, quien pudo pasar corrientes lo hizo y hubo quienes se dejaron llevar por el río y salieron hasta en el segundo día).

Dijeron que el mismo grupo de pistoleros les advirtió que si no abandonaban las tierras todos morirían como Isidoro Barrios. Derlis López dijo haber comunicado lo sucedido al comisario de la zona y la presidenta del INDI y que esta dijo no poder hacer nada porque se encontraban en propiedad privada.

Dijeron que los pistoleros responden a Fabio Siqueira y a Karina Correa y que esperan que la justicia responda y haga pagar por todo el maltrato, la violencia y la expulsión que sufrieron.

La plaza se vistió de colores

Sea cierto o no que los dirigentes como Derlis López cuentan con orden de captura, cualquiera puede encontrarlo en la Plaza Armas (hoy Takuara’i) y conversar con él. Si es cierto que se esconde, tal vez sí lo haga detrás de los niños y niñas, mujeres, jóvenes y ancianos que están en las carpas de la plaza frente al Congreso.

El sábado 16 un grupo de apoyo a la comunidad organizó con ellos un festival donde se sumaron varios artistas y la ciudadanía hizo presencia en el acto aportando víveres, ropas, medicamentos, juguetes. Levantaron un pasacalles en el que se lee: Bienvenidos a Takuara’i, comunidad ava guaraní chiripa. Los miembros de la comunidad agradecieron la presencia de las personas de la ciudad, las mujeres comentaron las experiencias de intervención violenta por la que pasaron, hicieron un relato del rapto y ejecución de Isidoro Barrios. Ellos y ellas dijeron que quieren volver a sus tierras, que deben volver a sus tierras, donde se encuentran los restos de sus antepasados, donde en algún lugar, es posible, se encuentren los restos de Isidoro.

Derlis López dijo que hasta ahora no existe ninguna investigación, ninguna carpeta fiscal, sobre la desaparición de Isidoro Barrios, así como no vemos que ningún medio de prensa anuncie diariamente cuántos días lleva desaparecido. El encuentro, de participación diversa, cerró con un karu guasu y con varias rondas de tangara, la danza colectiva ritual de los ava guaraní.

Mientras Ana María Allen dice que no puede hacer nada por ellos, mientras Mario Ferreiro se plaguea porque no sabe cómo solucionar el problema de la ocupación de plazas cuando ninguna de las otras instituciones que debieran ‘intervenir’ lo hacen, mientras ningún fiscal o fiscala se atreve a iniciar una investigación sobre la desaparición y posible ejecución de Isidoro Barrios, ellos y ellas siguen ahí, en la Plaza de Armas, molestando para no morir en el abandono y la exclusión total.

Links

http://www.nanduti.com.py/2019/02/19/nativos-piden-tierras-ancestrales-no-puedo-solucionar-dice-titular-del-indi/

https://www.ultimahora.com/indigenas-exigen-asistencia-del-estado-n2799268.html

http://www.nanduti.com.py/2019/02/19/indigenas-exigen-devolucion-tierras-estan-poder-brasilenos/

Comentarios