¿Stroessner se bañaba con la sangre de los niños?

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Sobre las declaraciones de Elvio Acosta, el chofer del general Francisco Britez Borges y el propio dictador Alfredo Stroessner.

Elvio Acosta, chofer del general Francisco Britez Borges y el propio dictador Alfredo Stroessner. Imaben: Ecocultura.

Por Andrea Morínigo.

El mitârerahaha talvez existía. Talvez no, obviamente, pero talvez sí. Hasta hoy de mañana yo estaba convencida de que era una historia más, una de las tantas como el karaí vosa, el Jasy Jateré y el Pombero, pero ahora pasé a un estadio de muchas dudas.

Cuando mis padres me advertían que no confiara en los vendedores de helados, que llegaban en camiones con su musiquita, no lo hacían en vano. En esos tiempos la versión de que el dictador hacía transfusiones de sangre usando niños era muy extendida. Tomar precauciones no estaba demás, han de haber pensado mis padres.

Y yo, de grande, pensaba que sí, que era una de las maniobras paternas para evitar que insista en tomar un helado. Era una niña, ni siquiera estaba consciente de la existencia de una dictadura, como tampoco, a los 6 años, supe que el régimen sangriento había caído.

Es como muy espectacular, demasiado cruel para ser verdad, pero en sus declaraciones, Elvio Acosta, chofer del general Francisco Britez Borges y el propio dictador Alfredo Stroessner, sostiene que durante la dictadura robaban niños y niñas para colgarlos de un techo, boca abajo, degollarlos y colocarse debajo para bañarse en su sangre.

Aclarando siempre que hablamos de posibilidades –porque todo es posible en esta vida y en ese régimen– pongo a conocimiento esta impactante versión.

Operativo Cóndor

En el material denominado “Intimidades de la operación Cóndor en Paraguay”, realizada por  Ecocultura Comunitaria, se puede ver al viejo Acosta recordando una de las fases más crueles de la dictadura, sí, dictadura, de Alfredo Stroessner.

“Él se bañaba en la sangre de los niños, allá en la Isla Yacyretá. A cada rato se perdían criaturas”, relata Acosta. Por si matar niños no fuese suficiente, en el proceso de “adquisición” de esa fuente de sangre tierna, había lo que hoy día llamarían “desvío de fondos”. Según cuenta, “él  daba dinero para robar niños, pero la gente robaba a los niños y no pagaba”. Esto sucedió en los años cercanos de la década del 80.

Acosta aclaró que él presenció estos hechos. “Yo vi muchas veces lo que pasaba. Veíamos a los mitâ morotî kyryî guasu (blancos y gorditos) que se desangraban”, dijo.

“Estaban muertos, cabeza abajo”, ilustró. No era algo esporádico, “muchas veces pasaba, yo sé mucho porque me ocupaban mucho”. Además aclaró que Stroessner no se hacía transfusión, como circulaba siempre a nivel de rumores. “Se bañaba con la sangre. Au piel era un desastre. Tenía lepra”.

Después, para deshacerse de las evidencias, los cuerpos de los niños eran enterrados, donde “nadie sabía”. Y, por supuesto, los hijos de los amigos ricos no estaban en peligro. “Los niños eran hijos de pobres”.

El doctor Rogelio Goiburú, coordinador del Equipo Nacional de Búsqueda de Desaparecidos durante el régimen de Stroessner, dijo a canal 13 después que “realmente a nosotros nada nos sorprende sobre el dictador. Nosotros ya hemos escuchado esto muchísimas veces viviendo en el exilio. No hemos podido investigar si es cierto o no, pero era tan depravado el hombre, que podría ser cierto”.

Violación de niñas

Goiburú dijo que se pudo comprobar en la Comisión Verdad y Justicia que el dictador tenía esa costumbre de violar niñas. “Eran militares que se encargaban de traer niñas de entre 10 y 14 años del interior, muy bonitas. Y en el barrio Sajonia las mantenía alimentadas, las desparasitaba, las cuidaba y después, periódicamente, Stroessner y un grupo de militares, cuando se iban a pescar, llevaban 2 o 3 criaturas y las violaba allá. Esto está absolutamente probado porque tenemos testimonios de personas que fueron afectadas y testigos primarios de estos hechos”, relató.

Además, a los 15 años, estas chicas ya eran grandes para él. ¿Y qué les esperaba? El dictador disponía el casamiento de las niñas con oficiales de su entorno. “Era tan degenerado de depravado, que si fue capaz de hacer esto, no me cabe ninguna duda de que fue real lo que dijo el señor Acosta”, finalizó.

http://www.youtube.com/watch?v=kDKdDh_yk2Y&feature=youtu.be

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