Sigue el terror en Laterza Cué: el viernes acribillaron a un poblador en su propia casa

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Fue víctima un colono brasiguayo que se oponía a vender su tierra junto a campesinos del MCP a la empresa Agrícola Entre Ríos. Presuntos matones que responden a la firma amenazan a los pobladores para que dejen sus casas. 120 familias viven desde hace dos meses agrupadas en un tinglado debido al miedo en que se vive. Pese a los insistentes pedidos, la policía no los asiste.

El gobierno de Franco se había comprometido a solucionar el conflicto de tierras en Mariscal López. Foto: SICOM.

En la noche del viernes fue acribillado en su propia casa, de al menos 7 balazos, Antonio Carlos Moreira Dos Santos, colono brasileño que habita la colonia Laterza Cué, distrito de Mariscal López (Caaguazú), desde hace más de 35 años. Moreira, era uno de los 13 colonos que se niegan a vender sus derecheras a la empresa Agrícola Entre Ríos. Tenía 40 hectáreas en la zona.

Félix Benítez, del MCP comenta que fueron a la casa de Moreira una hora y media después del asesinato y estuvieron acompañando a la familia hasta las 3 de la mañana, hora aproximada en que llegó la policía y la fiscalía para hacer el levantamiento del cuerpo.

Benítez denuncia que ya habían pedido insistentemente seguridad para la zona, incluso al Ministerio del Interior, por la situación de zozobra en que se vive. Pero según el mismo, las fuerzas policiales que hay solo acompañan a la firma Entre Ríos, e incluso apañan la deforestación masiva que comete la empresa.

Integrantes del Movimiento Campesino Paraguay (MCP) quieren llevar el cuerpo Antonio Moreira frente a la empresa Entre Ríos, a quien responsabilizan de la muerte. Quieren llevarlo con una protesta frente a su silo, “por ser responsables directos de esta matanza. Porque ellos meten la idea de la venta, pero no queremos vender el derecho de nuestra familia”, asegura Benítez.

El asesinado se negaba a vender sus tierras

Sindican como presunto responsable moral del asesinato del colono brasileño a Teófilo Aguilar Melgarejo, dirigente campesino que respondería a la empresa mencionada. “Él es quien encabeza siempre la mafia con la empresa”, asegura Benítez. Aguilar encabeza una comisión vecinal, habría vendido su parcela a Entre Ríos y luego se dedicó a instigar a los pobladores de Laterza Cué a que vendan sus tierras a la empresa. Ya un 40 % del campesinado vendió sus parcelas, asegura Benítez, solamente los que están organizados en el Movimiento Campesino Paraguayo se resisten. Asegura que Aguilar y su gente amenazan a los labriegos que si no venden van a ser “golpeados”, sufrirán desalojos policiales violentos, o serán muertos, asegura. “Los que no entienden venden sus lotes. Más de 20 a 25 casas ya se vendieron”.

El dirigente del MCP, comenta que el asesinado Moreira se había negado a vender sus tierras a la empresa, pese a ser instigado por Aguilar. Desde ahí empezó a tener problemas, lo amenazaban por teléfono, hasta que recibió la mortal visita en su casa.

Amenazas

Teófilo Aguilar se habría comprometido con la empresa Entre Rios en sacar a toda la gente de la colonia para el 15 de agosto. Estarían pagando 2500 dólares por las tierras. “A los que no venden empiezan a matar”, dice Benítez, quien asegura que la misma policía está involucrada, acompañan la deforestación que realizan.

El gobierno de Franco se había comprometido a regularizar la situación de las tierras en Mariscal López en los primeros meses del 2013, pero no se hizo nada.

Los integrantes del MCP y los colonos brasileños están aliados en la resistencia al grupo de Aguilar y la empresa Entre Ríos.

Refugiados

Las familias organizadas en el MCP ya denunciaron la actual situación de terror desde hace tiempo. Debido a la agudización del conflicto, desde hace dos meses unas 120 familias campesinas se trasladaron al Salón San Rafael, un tinglado ubicado en el pueblo de Mariscal López, a fin de convivir agrupadas y poder cuidarse mutuamente, ante las diversas amenazas. En sus casas no pueden estar dice Benítez, quien comenta que abandonaron sus casas a las que solo asisten unas horas al día para dar de comer a sus animales y trabajar sus cultivos.

El dirigente campesino también aseguró que en la zona se han producido varios asesinatos que quedaron impunes. El más reciente fue el del Sub oficial de policía Gustavo Brítez, quien no respondía a Aguilar y fue asesinado hace 3 años.

Benítez lamenta que los campesinos vivan desprotegidos, mientras los que tienen plata tienen todos los resguardos de la justicia.

Décadas de conflicto de tierras

El conflicto de tierras en esta zona se remonta a los tiempos de la dictadura, cuando un influyente terrateniente griego, Euthymios Gregorios Ioannidis, se instaló hacia 1967 en la zona para posteriormente apropiarse de las tierras que pertenecían al empresario Mario Laterza (unas 3000 hectáreas).

A instancias del griego, ingresaron al lugar además 170 familias, y así también a base de engaños trajo colonos brasileños para venderles tierras en situación irregular. Estos últimos, que llegaron con todos sus ahorros, en su gran parte terminaron empobrecidos.

En su época, el griego mantuvo un régimen de terror en la zona, manejando a todas las autoridades distritales.

Unos 20 años después, el griego convenció a los pobladores para realizar un juicio de usucapión para obtener la titulación de las tierras, pero a nombre de una sola persona a fin de supuestamente acelerar los trámites. El elegido para esto, José Díaz Filho, recomendado por el mismo griego, tras ganar el juicio en 1992 le vendió todas las tierras a la empresa Arcadia S.A., vinculada al griego, por 20 millones de guaraníes, con los pobladores adentro. Arcadia posteriormente transferiría los derechos a otra empresa vinculada al mismo.

El reinado del griego terminó en 2001. Cuando fue acusado de ser autor moral del asesinato del intendente de Mariscal López Rubén Acosta (ANR), y se fugó del país. Sin embargo su sombre siguió siempre presente.

Tras sucesivos trámites, las tierras en conflicto, cuyos pobladores nunca quisieron abandonar, terminaron en manos de las empresas Agrisa, Agrorama y posteriormente Agrícola Entre Ríos, que estarían vinculadas al griego. Entre Ríos está a nombre de José López, comenta Benítez.

En 2004, se formó el grupo campesino encabezado por Teófilo Aguilar, que presuntamente responde a la empresa, y quienes se habrían dedicado a instigar a los colonos brasileños y paraguayos, para que abandonen Laterza Cué, a base de amedrentamientos, confiscaciones, saqueos, secuestros y amenazas de muerte.

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