¿Qué quieren decir los 60 mil votos de diferencia que Asunción le dió a Mario Abdo Benítez?

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Por Julio Benegas Vidallet

Según el politólogo Marcelo Lacchi, entender los resultados de Asunción es entender lo que pasó el domingo 22 entre la Alianza Ganar y el Partido Colorado. Su metodología es súper estadísitica, un comparativo entre los números de las elecciones municipales encabezadas por Mario Ferreiro y las del 22, con la misma composición de fuerzas PLRA y el resto.

Concluye que si la Alianza hubiera tenido los votos que tuvo Ferreiro y si Mario Abdo Benítez se hubiera quedado con los votos que tuvo Arnaldo Samaniego, Alianza Ganar hubiera ganado.

Luego explica la composición altamente colorada del voto en Asunción, que ora puede modificar, en un porcetantaje importante, en razón de candidaturas, propuestas, pero centralmente es un voto antiliberal. A los asuncenos, en su mayoría, no les gustan los liberales clásicos, los que están muy definidos con el tipo de liderazgo partidario como, él sostiene, lo es Efraín Alegre.

Vale entender que fueron 58 mil votos de diferencia son los que le sacó Mario Abdo a Efraín en Asunción, las tres cuarta parte de la diferencia que sacó a nivel país.

En Asunción, donde en otras ocasiones se habla de una mayoría de “voto consciente” pasa algo un poco más complejo, más complicado, que, amén de sus cincuenta seccionales coloradas y otras tantas sub seccionales, amén de sus números importantes en el funcionariado público, significa contenidos y composiciones sociales que requieren un estudio un poco más cualititavo.

El Partido Colorado aplastó en Asunción, un lugar donde, como dije, en otras ocasiones, según dicen los analistas, decide “el voto consciente”. Y es acá donde quiero meter algunos elementos que nos pueden ayudar.

Los barrios estables, altos, o seguros, de Asunción se están despoblando de pobres. Los que quedan malviven en cuartuchos de pensiones, inquilanatos, departamentos caja compartidos. En tanto que recoge en sus orillas cientos de miles de refugiados, en los bañados Norte y Sur (100.000 personas aproximadamente).

Es decir, en Asunción, como en ningún otro lugar, decide una clase media alta y alta que puede comprar o mantenerse en las viviendas inaccesibles para los trabajadores de escasos ingresos y la franja ya de gente que vive en los asentamientos. La brecha entre Villa Morra, Barrio Jara, Las Mercedes, General Díaz, San Roque, Trinidad de la zona alta y el resto es tremenda.

Los barrios más populares, donde conviven trabajadores asalariados con clases medias y media altas, son cada vez más hacia las orillas, hacia Republicano, Baradero, Itapytapunta, Chacarita alta, Triniadad hacia Tablada.

En fin, más que en ningún otro lugar, en Asunción la clase media media alta y alta es un segmento súper significativo en la composición electoral.

Algo de Mario Abdo Benítez les atrajo, algo del miedo que tienen a cambios, aunque sea de maquillaje, en su sentido de bienestar. Algo, un poco más profundo, que no querer votarle a un liberal.

No sé, no sé, algo pasa en la ciudad de los jazmines que me niego a entenderlo con cifras netamente comparativas entre unas y otras elecciones.

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