¿Por qué los propietarios dejan caer sus inmuebles en el Centro Histórico de Asunción?

1 Comentarios

La especulación inmobiliaria provoca que los titulares de inmuebles en el Centro Histórico de Asunción (CHA) dejen abandonadas sus propiedades a la espera de que aumenten de precio con el desarrollo de infraestructura pública y, al mismo tiempo, poder disponer de los terrenos sin las regulaciones que protegen el patrimonio histórico.

 Por Paulo César López

Fotos del CHA: Juanjo Ivaldi Zaldívar

Un aire sombrío flota entre sus fachadas derruidas, pintarrajeadas y cubiertas de moho. Algunas tienen las ventanas selladas con ladrillos. Son los edificios patrimoniales abandonados del Centro Histórico de Asunción.

“Son lotes de engorde”, dice un concejal ante la consulta sobre por qué hay tantas casas abandonadas en el centro y qué provecho sacan sus propietarios con abandonarlas. “Están especulando y esperando para vender más caro”, acota el edil, cuya identidad mantenemos en reserva.

Algo tan evidente escapa ante la urgencia de quien, cansado de viajar en buses repletos, solo piensa en habitar algunas de las casonas en desuso para evitar el trayecto diario del Área Metropolitana al centro de Asunción.

A esto se suma la falta de políticas de Estado e interés por conservar el patrimonio así como la debilidad institucional para aplicar las medidas punitivas a quienes violan las leyes que rigen la materia.

La mayoría de las edificaciones abandonadas o en mal estado son parte del patrimonio histórico.

La mayoría de las edificaciones abandonadas o en mal estado son parte del patrimonio histórico.

 

Según datos del estudio arquitectónico Ecosistema Urbano realizado a fines de 2014, en el marco del Plan Maestro de Revitalización del Centro Histórico de Asunción (Plan CHA),  en el centro existen 220.000 m² de espacios no utilizados. El informe detalla que 101.000 m² están ocupados por edificaciones en desuso, de las cuales 68.000 m² son edificios en mal estado y abandonados.  Los restantes 101.000 m² están constituidos en su mayoría por edificios inconclusos u ocupados parcialmente.

El informe da cuenta además de que 151.970 m² (cerca de 15 hectáreas) son utilizados como estacionamiento. Esta superficie genera ganancias que no requieren prácticamente inversión alguna. La congestión vehicular ha llegado a grados tales que varios edificios en funcionamiento fueron derribados para ser convertidos en sitios de aparcamiento.

Para hacer frente a este problema, la Municipalidad de Asunción ha ensayado una disposición parcial como el estacionamiento tarifado. Además de “impopular”, este tipo de regulaciones no serían efectivas sin el acompañamiento de otras medidas adicionales como la diversificación del saturado, caro e ineficiente sistema unimodal del transporte público (ver subnota).

Un total de 151.970 m² del CHA están ocupados por sitios de aparcamiento a consencuencia de la congestión vehicular. Foto: Juanjo Ivaldi Zaldívar.

Un total de 151.970 m² del CHA están ocupados por sitios de aparcamiento a consencuencia de la congestión vehicular.

Plusvalor a costa del Estado

Nuestra fuente agrega que los lotes de engorde ociosos, y también los activos, acumulan valor a costa de las obras y mantenimientos de la infraestructura pública que realiza el Estado. El ejemplo más patente son los edificios del eje corporativo de Santa Teresa, que no aportaron nada en la construcción de desagües y los costos que trajo aparejados la recarga de la zona fueron derivados a costa del Estado. En este sentido explica que la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) está construyendo el desagüe y la Municipalidad está instalando más semáforos para hacer frente al aumento del tráfico vehicular.

El crecimiento del Eje Corporativo Santa Teresa ha sido festejado de manera acrítica por el imaginario nacional en su conjunto, que sintió en gran parte satisfecha su necesidad de contar con estructuras de altura y de lujo para exhibirlas como postal de orgullo de la ciudad, como es el caso del World Trade Center. Además de las facilidades que ha obtenido, este punto de la ciudad ha sido destino de dinero de procedencia poco clara, según un profesional de la construcción, quien califica de irreales los precios de USD 1.500 el metro cuadrado de los inmuebles y los apartamentos de hasta USD 250.000. “Hay un olor raro ahí”, afirma.

Citando las expresiones de uno de los constructores del eje, indica que la principal propulsora de este boom ha sido la expresidenta argentina Cristina Fernández. De manera indirecta, cabe aclarar. Con el fin de sacar dólares en la época del cepo cambiario –o política para evitar fuga de capitales, según quién lo diga– inversores argentinos construyeron en la zona con la vista más puesta en sacar las divisas en moneda norteamericana que en el negocio mismo de vender los pisos, señala.

“Las luces de las torres de Santa Teresa están apagadas”, expresa. En consecuencia, los precios, al igual que en el centro, están cayendo. En sentido inverso, los terrenos en Central se han disparado por la explosión demográfica que ha provocado que prácticamente la mitad de la población nacional, cerca de tres millones de personas, estén asentadas en el más pequeño de los 17 departamentos en que está dividido el país. Esto, en cambio, no ha disuadido a la mayor parte de la población de seguir buscando su casa propia fuera de Asunción, pues la capital sigue resultando cara para la mayoría.

Una “molestia”

El mal estado de los edificios patrimoniales se debe a que sus titulares los consideran una carga y los dejan abandonados hasta que se caigan a pedazos. Ocurrido esto, podrían disponer de los mismos sin las limitaciones que establece la Ley 5.621 de protección del patrimonio cultural.

A criterio del arquitecto Carlos Jiménez, además de los impuestos, multas y demás medidas punitivas a la propiedad ociosa, también es preciso un régimen de incentivos. En esta dirección pone como ejemplo el marco regulatorio de la capital colombiana, Bogotá, que ofrece a los propietarios de bienes patrimoniales, a cambio de mantenerlos en buen estado, “coeficientes de construcción” mayores en otras zonas. Es decir, lo que no pueden construir en un inmueble patrimonial sí pueden hacerlo mediante “vales” para construir edificios de mayor altura en otras zonas a un menor costo.

Pero ¿por qué los empresarios esperarían estos “vales” de coeficientes de construcción si son los diseñadores de hecho de la política urbanística de la ciudad? Una muestra de esto son las obras de ampliación del Shopping Mariscal López, del empresario y propietario de ABC Color Aldo Zuccolillo. Con un permiso para construir 12.000 m², terminó construyendo 20.000 m² sin los planos aprobados. Luego, con la presión de varias tapas de su diario de por medio, el shopping de Villa Morra formalizó el permiso de excepción del coeficiente de construcción.

El presidente y su ministro

Entre tanto, el presidente Horacio Cartes y uno de los “tecnócratas” de su gabinete hacen sumas y restas luego del horario de oficina. En asociación con un inversor norteamericano, el mandatario y su ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, llevan adelante la construcción del Jade Park, un complejo habitacional de tres torres de 32, 25 y 20 niveles sobre la avenida Santísima Trinidad.

La asociación vecinal Amigos de Trinidad denunció la depredación del Parque Pavetti para la apertura de accesos a los edificios. La Junta Municipal aprobó un canje de 600 m² del frente del complejo sobre Congreso de Colombia (para supuesto ensanchamiento de camino) por 700 m² del lote 9 para realizar la apertura de un camino de salida a la avenida Santísima Trinidad, lo que provocó la deforestación de una gran cantidad de árboles del parque. El trámite aún no ha terminado, pero varios árboles ya fueron tumbados y la obra sigue adelante.

Captura de pantalla del video promocional del Jade Park, proyecto llevado a cabo por Fortune International Group y del que participan el presidente Cartes y el ministro del MOPC, Ramón Jiménez Gaona.

Captura de pantalla del video promocional del Jade Park, proyecto llevado a cabo por Fortune International Group y del que participan el presidente Horacio Cartes y el ministro del MOPC, Ramón Jiménez Gaona.

El diario La Nación, propiedad del Grupo Cartes, en una nota publicada en noviembre de 2016 detalló que “el complejo constará de tres torres con un total de 122 unidades residenciales sobre un parque de 18.000 m². En homenaje a la flora del país, cada torre lleva nombres de árboles tradicionales y emblemáticos como Lapacho, Jacarandá y Trébol”.

Un funcionario nos cuenta que en la rutina diaria del Palacete Municipal abundan los cabilderos que entran y salen de las oficinas de los concejales para modificar ordenanzas o formalizar permisos, planos o “coeficientes de construcción” de obras ya terminadas o en avanzado estado de construcción.

Terminada la entrevista, mientras avanzo por el pasillo observo a varias personas sentadas a la puerta de las oficinas de los legisladores comunales. En el cruce todos parecen buscar una mirada cómplice.Alguno me habrá tomado como un colega que va de salida tras finiquitar el trámite aunque, supongo, en el mundo de los cabilderos todos se conocen.

Para la elaboración de esta nota intentamos hablar con varios titulares de inmuebles abandonados, entre ellos la Compañía de Desarrollo Inmobiliario del Grupo A.J. Vierci, pero se rehusaron a realizar declaraciones. En la próxima entrega te contamos quiénes son los principales dueños de propiedades en el CHA.

Subnota: Las trabas a la diversificación del transporte público

 

Comentarios

In : Destacados