Policías no se presentan a audiencia de reconocimiento de personas

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A casi un año de la denuncia, el fiscal de DD.HH., Santiago González Bibolini, ni siquiera ha imputado a los policías. Foto: Facebook.

A casi un año de la denuncia, el fiscal de DD.HH., Santiago González Bibolini, ni siquiera ha imputado a los policías. Foto: Facebook.

El abogado Ramón Argüello Vera, en representación de los policías denunciados, presentó una nota solicitando la postergación de la audiencia de reconocimiento de personas alegando que los policías se encontraban en funciones en el marco del operativo “Año Paha”. Asimismo, solicitó que la fiscalía “emplace” a López a fijar domicilio, pedido que los abogados del periodista consideran improcedente, pues incluso es un riesgo que los denunciados sepan dónde vive el denunciante.

El abogado de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) Dante Leguizamón cuestionó que la nota solo mencione cuestiones genéricas como que las distintas dependencias policiales trabajarán de manera conjunta y no las razones que fundamenten por qué los policías se excusan nuevamente de comparecer. Esto no constituiría más que otra maniobra dilatoria, pues los uniformados denunciados pidieron la suspensión de la declaración indagatoria en dos ocasiones y en la última se presentaron, pero se abstuvieron de declarar.

Inacción de la Fiscalía de DD.HH.

El fiscal de Derechos Humanos Santiago González Bibolini se ha negado a investigar todos los hechos denunciados en una querella presentada por la Codehupy. La organización de derechos humanos presentó cargos por tortura, privación ilegítima de libertad, persecución de inocentes, amenaza y apropiación, puesto que la cámara fotográfica nunca fue devuelta al periodista tras ser liberado.

A diferencia de su colega, el fiscal Emilio Fuster ha imputado al periodista y llevado adelante un proceso basado solo en un informe médico fraguado por la policía. Foto: FM Azul y Oro.

A diferencia de su colega, el fiscal Emilio Fuster ha imputado al periodista y llevado adelante un proceso basado solo en un diagnóstico médico fraguado por la policía. Foto: FM Azul y Oro.

La Fiscalía de Derechos Humanos incluso legitima el proceso abierto contra el periodista por el fiscal Emilio Fuster por supuesta resistencia, ya que se rehúsa a indagar la privación de libertad y persecución de inocentes alegando que el comunicador está siendo investigado por la unidad a cargo de Fuster. Así también señala que la amenaza es un hecho punible de acción penal privada y antepone la figura de agresión en el ejercicio de la función pública en lugar de tortura, hecho que reviste mayor gravedad.

Sin embargo, los abogados de López esgrimen la conexidad, puesto que todos los hechos denunciados ocurrieron simultáneamente y fueron realizados por las mismas personas.

A esto se añade que la Fiscalía de DD.HH. allanó la Comisaría Tercera en búsqueda de la cámara recién el 2 de mayo, casi cuatro meses después de ocurridos los hechos denunciados. Como era de esperarse, la cámara no fue hallada en ningún lugar.

En contraposición al actuar vacilante de la Fiscalía de Derechos Humanos, que incluso en un primer momento llamó a los policías como testigos, el fiscal Fuster imputó al comunicador por “resistencia”, pidió medidas y la jueza Patricia Carolina González dictó orden de captura por “rebeldía”, puesto que López se encontraba realizando estudios de posgrado en la Argentina y no recibió la notificación. El pasado 14 de diciembre López fue detenido en Puerto Falcón cuando regresaba al país y se le impusieron medidas alternativas a la prisión.

Cabe recordar que el pasado 3 de enero López fue arrestado, torturado y despojado de su cámara fotográfica, que nunca le fue devuelta, cuando concurrió a la Comisaría Tercera para realizar la cobertura de la detención de manifestantes que protestaban contra la suba del pasaje. Una vez en la celda, fue amenazado por un policía que le hizo saber que conocía sus movimientos. Ante la denuncia realizada contra los uniformados, estos a fin de cubrirse fraguaron un diagnóstico médico que dice que el oficial ayudante Marcelo Méndez presentaba una “leve hinchazón a nivel del pómulo”, supuestamente provocada por una agresión del trabajador de prensa.

Los policías que fueron plenamente identificados por el periodista como sus agresores fueron el comisario Édgar Galeano, el subcomisario Jimmy Sosa, el oficial segundo José Jiménez y el oficial ayudante Marcelo Méndez. Manifestantes detenidos que presenciaron la agresión identificaron a otros.

El comisario Édgar Galeano fue quien ordenó el arresto del periodista y ya lo había amenazado el día anterior durante la cobertura de otra manifestación.

El comisario Édgar Galeano fue quien ordenó el arresto del periodista y ya lo había amenazado el día anterior durante la cobertura de otra manifestación.

 

El subcomisario Jimmy Sosa amenazó al periodista cuando ya estaba en la celda.

El subcomisario Jimmy Sosa amenazó al periodista cuando ya estaba en la celda.

 

El oficial segundo José Jiménez estrangulaba al periodista mientras sus camaradas lo golpeaban.

El oficial segundo José Jiménez estrangulaba al periodista mientras sus camaradas lo golpeaban.

 

El oficial ayudante Marcelo Méndez fue el supuestamente agredido por el periodista mientras era arrestado.

El oficial ayudante Marcelo Méndez fue el supuestamente agredido por el periodista mientras era arrestado.

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