Pinocho y su sueño de un bar exclusivo para estudiantes

No hay comentarios
Por Juana María Villalba Bazán*

Antonio Daniel Vega Rivarola, dueño del bar de Pinocho que se encuentra frente a la Facultad de Filosofía (UNA), cuenta que su mayor sueño es abrir más sucursales de bares con la temática exclusiva para estudiantes.

– ¿Cómo empezó la idea de poner el negocio justamente frente a la Facultad de Filosofía?
-Bueno, este negocio lleva ya 35 años y yo soy la segunda generación. Este negocio empezó con mis padres, el señor Teodoro Vega. Él es el legítimo Pinocho y mi madre Regina Rivarola. Ellos empezaron allá por los 80’s y se dieron cuenta en esa época que como estaba frente a una institución educativa, sobre todo frente a la facultad, sería bueno poner un local de venta de comidas. Y empezaron así. Mi mamá era la cocinera. Papá era el que atendía el local y después se fue ampliando a los parientes. Le trajimos a una tía como otra ayudante en la cocina para mi mamá. Papá contrató un mozo para que le ayude a atender a la clientela.
– ¿Me puedes comentar un poco acerca de tu papá?
– Mi padre se llamaba Teodoro Vega Almirón. Era muy conocido en el barrio y se le decía Pinocho. Yo le pregunté por qué el alias de Pinocho y decía que su mamá le había puesto desde chico, Pinocho, y no sabe por qué razón del mote. Mi papá era vendedor de empanadas, vendedor de periódicos acá en el barrio. Empezó de muy bajo y siempre nos decía él que hay que estar orgulloso del trabajo. Cualquier trabajo es digno y entonces nos decía que no hay que tener vergüenza de trabajar. Hay que tener vergüenza de robar. Entonces él se quedó con el alias de Pinocho.

Don Toño (izquierda) atendiendo a un alumno de la Facultad de Filosofía UNA (derecha)

– ¿Cómo te hace sentir que muchas veces los alumnos te llamen Pinocho en vez que por tu nombre?
– Mi nombre completo es Antonio Daniel Vega Rivarola. Mis amigos desde chico me dicen Toño y después se quedó como Pinocho en nombre de mi papá y me agrada igual. Mis amigos políticos me dicen hijo de don Pinocho. Entonces, se me queda ese mote y yo no puedo quitar. Algo que voy a vivir con ello es y estoy feliz por eso igual.
– ¿Qué tal llevás el negocio con tu señora?

– Exactamente, esa es una buena pregunta. Porque realmente gracias a ella estamos llevando todo lo que es el negocio. Porque ella misma hace 21 años de matrimonio que tenemos y desde que vinimos y ella es la que me acompaña. Es la que me ayuda en todo. Hace la atención a la clientela conmigo. Es la que ve lo que va a faltar en el negocio. Es una compañera. Una mujer muy buena. Realmente mi media naranja como dicen, porque gracias a ella está andando el negocio.

– ¿A quiénes de las personas que hoy en día son famosas, que salieron de esta facultad y pasaron también por Pinocho conociste?
– Realmente son 35 años y yo estoy hace 20. Realmente muchos “famosos” que están en los medios masivos de comunicación, que están haciendo noticiero, deportes o están haciendo música. Muy conocidos son, si voy a mencionarle a uno tengo que mencionarles a todos y se van a enojar, pero están muchos. La mayoría de los que pasaron por la Facultad de Filosofía, hasta presidente de la república que había pasado también que era doctor en Filosofía. Hay diputados, senadores que son amigos míos y que siempre vienen.

Pinocho, saludando a la estudiante Lorena Ledezma.

– ¿Siguen saludándote o frecuentándote?
– Ayer justamente vino un amigo de los Estados Unidos para la asunción de Mario Abdo y me dice que va a venir porque es su amigo y siempre estamos hablando. Yo soy también un hombre que trabaja en la política. Le conozco a mucha gente.
– ¿Hay algún proyecto que tengas?
– Siempre dije que quería ampliar el negocio. Tal vez hacer un segundo piso. Hacer un poquito bailable los fines de semana. Ahora todos los viernes los muchachos ya quieren bailar, ya quieren distraerse un poco. Me dicen si podemos ampliar en ese sentido. Si podemos poner música más variada. O sino voy a ver para hacer un poquito de karaoke también.
– ¿Cómo fue tu infancia?
– Realmente, yo desde chico recorrí muchas escuelas. Como mi padre era político también y no nos quedábamos. Los primeros años estuvimos acá en nuestra casa también. Después nos fuimos a Caaguazú un tiempo. Del tercero al cuarto grado hice allí. Volví otra vez y entré en una escuela pública. El colegio Nacional Nanawa y después toda mi secundaria hice en el colegio Schweitzer. Así que chico normal, con los cuatro hermanos.
– ¿Cuál es tu mayor sueño?
– Tal vez mejorar acá en Pinocho. Que esto se trasmita, que no sea solamente la Facultad de Filosofía, sino también en otras partes de las universidades. Tener más sucursales posiblemente. Abrir una sucursal y probar qué tal nos va en otra parte también, con esa temática para los estudiantes. Mi temática son los estudiantes, la mayoría de mis clientes. Entonces usar esa temática para hacer un bar exclusivo para estudiantes.
– ¿Contanos una anécdota interesante de tu vida?
– Por ejemplo, me candidaté a presidente de seccional, en mi barrio. Fue algo que tomé coraje porque un grupo de amigos me dijo, qué tal te animas, y yo dije por qué no, probemos, vamos a ver si la gente honesta triunfa dije y me di cuenta la razón. Entre todos los candidatos la cuestión de plata es muy interesante en la política. Pero si tenés mucho entusiasmo le podés meter y por lo menos la gente te acepta. Recorrí muchos barrios, caminé mucho, me gusta.
– ¿Cómo es su relacionamiento con las demás personas?
– Soy muy apreciado por la gente, sobre todo por los funcionarios de la Facultad de Filosofía. Me gusta tratarle como en casa y como me tratan a mí, que se sientan agradables. Anteayer, el sábado (por el 21 de julio), estaba haciendo un encuentro de amigos por el día de la amistad con excompañeros de más de 30 años y vinieron 15 de 30, que era muy bueno para reunirnos y es difícil, pero es agradable que la gente te recuerde muy bien.
*Publicado en “El blog de Nani”

Hamburguesería 4 hermanos, alias Pinocho bar.

Comentarios

In : Cultura