Pantéon de los Héroes, el secuestro del símbolo

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Por Rocío Ortega

El Panteón Nacional de los Héroes, Oratorio de la Virgen Nuestra Señora de la Asunción, patrona del Paraguay, a oscuras, vedado, amordazado hace cinco años, casualmente en los cinco años del gobierno de Horacio Cartes (HC), un edificio símbolo de nuestra historia!.
Más allá de su valoración estética o funcional, este edificio representa uno de los más importantes momentos de configuración de la escena urbana moderna en Paraguay, cuando los López traen la arquitectura neoclásica europea para alzar otra apariencia de la ciudad de Asunción, una de estilo neoclásico italianizante (tardío), este hito urbano alberga funciones religiosas, pero su significación ha conseguido trascender ese límite para convertirse en punto de convocatoria ciudadana. Sitio de expresión colectiva, sea ésta en clave de demanda de derechos, o en sentido festivo (desde fechas patrias hasta victorias futboleras), allá nos reunimos los paraguayos para celebrar o para protestar.
Hace tiempo que me duele ver a uno de nuestros principales hitos arquitectónicos acorralado por las vallas de los “trabajos de restauración”, exactamente hace unos tres años cobró fuerzas mi rabia cuando ya había pasado el segundo año de aquellos trabajos y mi Panteón seguía raptado; sin embargo, esperé pacientemente que esos trabajos de “puesta en valor” acaben para que finalmente nuestro ícono urbano e histórico, nuestro cartón postal, sea nuevamente iluminado. Pero no, HC está a días de irse y el edificio símbolo de protesta del ciudadano paraguayo continua tapiado, a oscuras… HC lo dejó raptado de nuestro imaginario, de nuestra memoria, una manera de desactivar un dispositivo de movilización comunal , lo dejó por sus cinco años de gobierno amordazado, para que no grite sus tantas demandas de injusticia, anulando toda posibilidad de inscripción colectiva de descontento, lo dejó a oscuras, acallado, como un mensaje directo a la sociedad que va a expresarse frente a él. ¿Ustedes imaginan qué pasaría si un Presidente mantiene el obelisco de Buenos Aires por cinco años vallado y en la oscuridad?, ¿creen posible que el pueblo argentino tolere tamaña agresión simbólica?.
Clausurar el símbolo es clausurar toda posibilidad de expresión por él generada, es anular el registro de esa manifestación, no hay fotos de mítines ciudadanos frente al Panteón en éstos 5 años de gobierno HC, ¿recuerdan cuantos actos se llevaron a cabo en éstos últimos 5 años allí?, ¿pueden pensar en la cantidad de acciones que por año generaba la tradicional esquina frente al Panteón?. Esto es una muestra del lugar y la importancia que ocuparon lo cultural, lo emotivo, lo simbólico en la visión de las políticas culturales del gobierno HC, una absoluta indiferencia a lo social, a lo sensible, a lo histórico… un “no existís” desde la pura lógica del lucro.
Un presidente que demostró ser prepotente, un mandatario que ha violentado hasta casi la destrucción total, la institucionalidad cívica y política de nuestra república, quebrando procesos, forzando leyes, utilizando la violencia policial y militar, usando y abusando de Paraguay, no es sorprendente que nos haya apagado la luz en un sitio de encuentro masivo; lo hizo adrede, no me cabe la menor duda, para que “no le rompan las bolas también ahí, “desactivame ese dispositivo de insubordinación”… hasta me parece oirlo… al lado de sus conductas pornográficas de autoritarismo, también se filtran este tipo de  mecanismos disimulados de represión que censuran la semiótica de nuestra ciudad.

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