“Nuestras ciudades crecieron sin regulación pública y en función de los intereses inmobiliarios”

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El geógrafo urbanista Kevin Goetz afirma que la ausencia de regulación y planificación del Estado “dejó hacer al mercado inmobiliario”. El resultado: ciudades con crecimiento poblacional desordenado, y con una oferta insuficiente de equipamientos, infraestructuras, servicios y espacios públicos para la gente.

Por Arístides Ortiz

 

Kevin Goetz es doctor en geografía urbana. Estudió durante 10 años en la Universidad Toulouse en Francia hasta doctorarse. Volvió para contribuir a la planificación urbana del país. Trabajó durante 3 años en la Secretaría Técnica de Planificación como director de análisis territorial. Hoy forma parte de una agencia multidisciplinaria de urbanismo, arquitectura y ordenamiento del territorio que se denomina ISTHME – Estudio Meridional, localizada en Asunción.

“Se puede decir, sin temor a equivocación, que Paraguay aún no desarrolló políticas auspiciosas de planificación urbana…”, comienza diciendo este geógrafo de 29 años en la entrevista que mantuvimos en un bar del Centro Histórico de Asunción. Pese a que su frase habla de una cruda y dura realidad del país, Goetz está convencido que en Paraguay se pueden hacer muchas cosas.

Kevin Goetz, geógrado urbanista.

Kevin Goetz, geógrado urbanista.

La dura realidad a la que se refiere nuestro entrevistado tiene información y números concretos: casi todos los 254 municipios del país carecen de planes reales de ordenamiento territorial y de desarrollo sustentable, los cuales deben ser instrumentos indispensables para orientar y enmarcar el crecimiento espacial y poblacional de cualquier ciudad. Sin una verdadera regulación que pudiera estar plasmada en este tipo de planes, se desarrolló una expansión horizontal y fragmentada, con construcciones desordenadas. En este contexto se desarrollaron descontroladamente una gran cantidad de loteamientos inmobiliarios durante 40 años en las 11 comunas del Área Metropolitana de Asunción (AMA).

Hay dos elementos que explican este impacto del mercado inmobiliario en nuestras ciudades -explica Goetz.  El primero es el sistema económico liberal, dentro del cual se implanta la ley de mercado. Un fenómeno que ocurre aquí y en el resto de los países. El otro elemento -agrega Goetz- es la ausencia de regulación estatal. Se dejó hacer al mercado inmobiliario que no cuenta con un marco regulador y de planificación, quedando la ciudad en función de los intereses inmobiliarios. El resultado –dice- tenemos a la vista: nuestras ciudades, tal cual están.

El geógrafo hace una retrospectiva de nuestra historia urbana reciente. “Hasta hace poco tiempo Paraguay era todavía un país eminentemente rural. Esta transición de lo rural a lo urbano está ocurriendo de manera muy acelerada y muy ‘traumática’. La población urbana superó a la rural recién en 1992… cuando que en Brasil esto pasó en los años 60; en Chile en los años 40, y en Argentina o Uruguay en 1910. Esto nos dice que el proceso de urbanización en Paraguay es tardío pero acelerado.”,  ilustra.

Goetz muestra la mano derecha como figura para explicar cómo creció el AMA en los últimos 40 años. La palma de la mano es Asunción, y los cinco dedos son las rutas que van hacia el sur, el este y el norte, las que la une con sus municipios vecinos como Fernando de la Mora, Lambaré, Mariano Roque Alonso y más allá.

“A los costados de estas rutas se desarrolló el proceso de urbanización del Área Metropolitana de Asunción, que se ha estructurado espacialmente a través de las principales vías de comunicación. La expansión de muy baja densidad dejó a su paso una multitud de espacios intersticiales, donde no se tuvieron en cuenta ciertas necesidades básicas como transporte público, agua o alcantarillado sanitario…”, narra el urbanista, añadiendo que este proceso fue “muy precipitado”.

Mapa catastral de la ciudad de Asunción. Fuente: Isthme Estudio Meridional

Mapa catastral de la ciudad de Asunción. Fuente: Isthme Estudio Meridional

De los impactos negativos de este proceso de crecimiento espacial, Goetz pone como ejemplo uno: la brusca subida de los precios de inmuebles en numerosos barrios de Asunción (como en las avenidas Santa Teresa o Aviadores del Chaco), a causa de la especulación inmobiliaria que a menudo obliga a la gente a mudarse de Asunción hacia otros municipios aledaños, dejando toda una historia de vida familiar.

Afirma convencido que se puede revertir este proceso espacial desordenado, pero –añade- la tarea de reversión debe partir de una base: comprender cabalmente los procesos económicos, sociales, políticos y espaciales que están en curso, y sobre todo no copiar recetas de intervención.

Goetz resalta la necesidad de poner en marcha instrumentos efectivos de regulación, además de asegurar la calidad de los proyectos de infraestructuras, de viviendas o de equipamientos. Estos -continúa- deben trascender una visión excesivamente sectorial y de ingeniería, movilizando aportes multidisciplinarios para construir la ciudad de manera perenne. “Hay que partir de que nuestro proceso es singularísimo”, remarca.

¿Se tienen los recursos humanos capacitados –ingenieros, geógrafos, paisajistas y arquitectos urbanistas- para re-estructurar las ciudades?

Goetz responde que si bien en el país no abundan los profesionales para abordar la tarea, es necesario también brindarles el espacio para que aporten. Aclara además que existen otros obstáculos de mayor envergadura a la hora de poner en marcha políticas de planificación urbana.

“…Uno de los principales obstáculos es que no se respetan los procesos. Hay poca información disponible, una pobre base de datos (hasta hoy no se hizo el Censo poblacional que fracasó en el 2012). Un primer desafío es la producción de información y datos. El segundo es diagnosticar  usando esos datos e informaciones. La tercera tarea es el diseño de proyectos de planificación urbana. Por último la programación precisa de estos planes y su ejecución”, señala, y enfatiza: si hacemos las cosas apresuradamente sin pasar por una de estas etapas, volveremos a repetir errores.

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