Fernando Lugo: “No creo que yo pueda postularme a presidente”

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Por Lucía Barrios*

Montevideo. (Sputnik). El expresidente y actual senador nacional en Paraguay, Fernando Lugo, dijo que está considerando retirarse de la política en las próximas elecciones para darles posibilidades a personas más jóvenes de su partido.

«Cuando termine este período voy a tener 73 años. Creo en la gente joven y en darles espacios. Hay gente en el partido Frente Guasú (izquierda) muy capacitada y muy formada; creo que hay que saber cuándo es el mejor momento para retirarse», agregó.

Sin embargo, sostuvo que el «expolítico no existe», aunque señaló que hay «otros lugares» desde los cuales puede seguir trabajando en política.

«Faltan todavía cuatro años. La Constitución no me permite volver a ser presidente. Para serlo, tendría que haber una reforma constitucional y no hay voluntad para hacerla. En este momento, 2019, no creo que yo pueda postularme a presidente y a otros cargos lo estudiaremos en el partido», agregó.

Un artículo en la constitución de Paraguay prohíbe la reelección presidencial y fue incluido en la Carta Magna de este país luego de que la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) fuera derrocada por un golpe comandado por el general Andrés Rodríguez.

Paraguay está en una crisis económica y podría llegar a realizar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como lo hizo Argentina, dijo a Sputnik el senador y exmandatario de Paraguay, Fernando Lugo (2008-2012).

«Paraguay está en una crisis (…) Puede llegar a un acuerdo con el FMI como lo hizo Argentina o Ecuador. Es posible que vaya rumbo a un endeudamiento muy alto y rápido. Hay incluso políticos que piensan que se debe tener un gran préstamo para subsanar las grandes necesidades que tiene el país», dijo a Sputnik Lugo.

En los últimos meses la influencia del FMI sobre América Latina ha crecido, en especial luego de la llegada al poder de partidos y gobernantes afines al organismo, como el caso de Argentina y Ecuador, que después de años sin relacionamiento han vuelto a solicitar préstamos a la entidad.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay creció un promedio de 4,5% anual en los últimos 15 años, según cifras del Banco Mundial.

La institución financiera internacional esperaba para este año un crecimiento de 3,6% del PIB, muy similar a la estimación de 3,5% del Fondo Monetario Internacional; pero los analistas dudan que el crecimiento llegue a 1%.

«Paraguay tiene muchos préstamos, incluso su presupuesto contempla un endeudamiento de 1.500 millones de dólares para este año próximo. En el 2012, cuando salí del Gobierno, la deuda era de 2.400 millones de dólares. El presidente Mario Abdo Benítez recibió una deuda del Gobierno de Horacio Cartes (2013-2018) casi rondando los 8.000 millones», dijo.

El exmandatario sostuvo que esta situación hace que el país «no sea viable», ya que nunca un presupuesto debe tener la expectativa del endeudamiento externo y de la emisión de bonos del tesoro.

Se debe trabajar mucho más por la producción, la generación de riqueza, la comercialización y menos por el endeudamiento, opinó Lugo.

«Paraguay es un buen pagador a nivel internacional, por eso las agencias internacionales están muy contentas y quieren que el país se siga endeudando», agregó.

Abdo Benítez reconoció al presentar el 1 de julio su primer informe de gestión al Congreso que la economía fue uno de los «grandes desafíos» de su administración y señaló que el factor climático afectó la producción agropecuaria.

También señaló que la tensión comercial entre EEUU y China repercutió en el comercio e hizo reducir a la mitad los precios internacionales de gran parte de las materias primas.

Presupuestos e incendios

Lugo aseveró que el presupuesto para el año que viene es menor que el de este año.

«No es un presupuesto esperanzador, que genere expectativas, que vaya a generar un mejor vivir para la mayoría de la gente sino que todo lo contrario», sostuvo.

Las inversiones que se esperaban no se dieron, por lo que económicamente no hay una «esperanza», agregó.

Al inicio de este año Paraguay enfrentó inundaciones y ahora existen más de 300.000 hectáreas quemadas de bosques, estancias enteras arruinadas, explicó Lugo.

«Esta situación no se recupera de la noche a la mañana, el ciclo más corto puede ser de seis meses. Veremos cómo también la cuestión climatológica acompaña el próximo año», agregó.

Los primeros focos de calor en el norte del Paraguay comenzaron el 14 de agosto y estuvieron prendidos hasta la semana pasada.

Los incendios habrían dañado hasta ahora más de 300.000 hectáreas, según datos oficiales.

Según el expresidente, los masivos incendios que ocurrieron en la Amazonía en los últimos meses se produjeron porque los gobiernos de derecha vendieron el «pulmón del mundo» al gran capital.

«Los gobiernos de derecha han vendido nuestra selva al gran capital; su único objetivo es el gran capital», dijo.

Consideró que hay una «campaña mundial» para desforestar las reservas ecológicas.

«La deforestación en Paraguay es abierta y en el pulmón del planeta como es la Amazonía también está en la mira productiva. Hay gente que cree que tiene que ser una zona productiva y no una reserva forestal; incluso el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirma lo mismo», agregó.

Consideró que el calentamiento climático va a afectar el sistema productivo y que se deben pensar en nuevas «formas creativas» para enfrentarlo.

Bolsonaro aseguró el 24 de septiembre que es una falacia decir que la Amazonía pertenece a la Humanidad, y defendió la plena soberanía de Brasil sobre la selva tropical.

La Amazonía alberga a más de 34 millones de personas, incluidos pueblos en aislamiento y provee cerca del 20% del agua dulce al planeta.

Desde agosto pasado, en la Amazonía se registran incendios, y de acuerdo al Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) la cantidad de focos para el 19 de septiembre era de 2.421.

Los incendios forestales han afectado a Bolivia, Paraguay y Brasil.

En agosto, el total de área quemada en biomas fue de 73.500 kilómetros cuadrados.

Descontento social

Lugo consideró que antes de que Abdo Benítez llegara al poder había una expectativa «muy alta», ya que era un candidato preparado, profesional formado en el extranjero y un «político de carrera».

«Cuando hay una elección de un nuevo presidente, siempre la expectativa es muy alta; cuando sucede esto el desencanto es muy grande. Se esperaba muchísimo. La expectativa no fue respondida suficientemente y en la ciudadanía hay descontento, específicamente en el campo económico. Este primer año ha sido malo para todos los paraguayos», agregó.

Por otro lado, Lugo recordó que por muy poco el actual presidente logró evitar un juicio político.

El primer año de Abdo Benítez en Paraguay entre menor crecimiento y crisis de gobernabilidad

«Abdo Benítez tiene la gran ventaja que tiene mayoría en el congreso, que es su soporte de Gobierno. Si era otro Gobierno de otro signo, hace tiempo que se le hubiera hecho un juicio político, porque razones sobran como son la inseguridad, la sobrefacturación y la corrupción», agregó.

El 24 de mayo pasado se firmó un acuerdo entre Brasil y Paraguay, pero que se mantuvo en secreto hasta julio, con nuevos términos para la contratación de potencia de la central binacional de Itaipú y con nuevas tarifas.

El convenio estipulaba una entrega mayor de electricidad a Brasil lo que, según los críticos, se traducía en mayores costos para Paraguay.

La divulgación del acuerdo generó una crisis que derivó en la renuncia de los altos mandos de la Administración Nacional de Electricidad de Paraguay, del canciller y del resto del equipo que negoció con Brasil el acuerdo.

El 1 de agosto pasado, Brasil y Paraguay anularon el polémico convenio sobre el usufructo de la represa hidroeléctrica binacional Itaipú firmado en mayo.

A raíz de esta situación también corrió riesgo el cargo del presidente Abdo Benítez.

Sin embargo, el 20 de agosto pasado, la Cámara de Diputados de Paraguay rechazó el pedido de juicio político contra el presidente debido a que la oposición no contó con los votos necesarios.

Su destitución

Lugo afirmó que fue destituido de su cargo por un golpe parlamentario.

«Eso fue un golpe parlamentario, muchos me lo han dicho; en Paraguay hubo una gran orquesta mediática y política para que se hiciera ese juicio político con el objetivo de darle una fachada legal a una destitución que no lo fue», dijo Lugo.

Lugo, actual senador y líder del Frente Guasú, fue destituido como presidente en junio de 2012 en un procedimiento sumario considerado ilegal por su partido.

«La anulación de la sentencia de Curuguaty es un fruto de la resistencia»

El exmandatario fue apartado de su cargo por el Congreso en el juicio político por la llamada «Masacre de Curuguaty», en la que murieron 11 campesinos y seis policías durante el desalojo de los trabajadores rurales que ocupaban un territorio en protesta por la escasez de tierras para el cultivo.

Lugo dijo a Sputnik que su destitución parte de la misma estrategia que se ha impulsado en la región contra los líderes progresistas y expresidentes Cristina Fernández de Kirchner (Argentina, 2007-2015), Dilma Rousseff (Brasil, 2011-2016) Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil, 2003-2011) y Rafael Correa (Ecuador, 2007-2017)

«Hay una alianza bastante clara entre el poder judicial y los medios de comunicación para imputar a Lula, Dilma, Cristina y a Correa, sin duda esa alianza existe. Creo que con el tiempo se les va cayendo la máscara de cómo nos han querido frenar», agregó.

Algunos analistas creen que las acciones legales que afrontan Kirchner, Rousseff, Da Silva y Correa son ejemplos «no aislados» de una nueva táctica de «guerra no convencional», denominada «lawfare».

El lawfare o la «judicialización de la política» consiste en el «uso indebido» de la Justicia para fines de destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario político, explicó el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) en un artículo publicado en su página web.

En Argentina, Fernández de Kirchner afronta dos juicios por la supuesta existencia de una red de sobornos entre el Estado y las principales empresas concesionarias del país durante su administración.

La exmandataria ha denunciado en varias ocasiones una persecución judicial y la invención de pruebas en su contra.

Por su parte, Lula está en la cárcel desde abril de 2018, cumpliendo una condena de 12 años y un mes por delitos de corrupción.

El expresidente brasileño conseguirá su libertad porque es inocente, dijo Fernando Lugo.

«Pienso que antes o después la verdad va a triunfar; creo que va a salir en libertad, él no quiere salir como un preso con control, con esposas, quiere salir libre como corresponde al ser inocente y creo que eso lo va a lograr», sostuvo.

El exmandatario afirmó que Lula es víctima de una «conspiración jurídica y mediática» que operó para meterlo en la cárcel.

«Lo que querían es que él no compitiera; si él competía, era presidente. Incluso si ahora él mismo se candidatea seguro que ganaría», agregó.

Los abogados del exmandatario dijeron a Sputnik el 2 de febrero que Lula es víctima de la «guerra jurídica» más injusta del mundo, porque ha sufrido violaciones a sus derechos humanos y existe una asociación entre la prensa, el Gobierno y la Justicia para «crear un ambiente artificial de culpabilidad».

Mientras tanto, en Ecuador, Correa, quien permanece prófugo de la Justicia, fue acusado de secuestrar a un líder opositor.

Según Lugo, el expresidente ecuatoriano enfrenta una de las situaciones más difíciles de persecución como líder progresista en América del Sur.

«Rafael Correa tiene una de las situaciones más difíciles; el Poder Ejecutivo y Judicial impulsan una persecución feroz y no le va a ser nada fácil enfrentar esta lucha», dijo Lugo.

Sostuvo que mientras no se solucione el problema jurídico que tiene Correa, él no puede regresar a su país.

«Creo que tiene que trabajar jurídicamente y políticamente para salir de esa situación y así postularse a presidente o a vice», agregó.

Reelección de Evo Morales

La posible reelección del presidente de Bolivia, Evo Morales, en los comicios de octubre próximo será un reconocimiento por su buena gestión, dijo a Sputnik Fernando Lugo.

«Un indicador imprescindible de la democracia es el buen vivir de la gente. Si este indicador no se da, ¿de qué sirve que podamos tener gobiernos de transición cada cuatro años si eso no se trabaja? yo creo que la reelección de Evo es un reconocimiento ciudadano de que su gestión es positiva y que es para la gente», dijo.

El exmandatario consideró que la administración de Morales está siendo estudiada por académicos y que es un «ejemplo» para el resto de los países latinoamericanos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó el 7 de diciembre que en el período 2004-2017 (Morales gobierna desde 2006) el Producto Bruto Interno de Bolivia creció a un promedio anual de 4,8%, lo que ha permitido que la pequeña economía del país acumule reservas y superávit fiscal mientras el índice de pobreza extrema bajó a 17% de la población, menos de la mitad de fines del siglo pasado.

Morales, quien gobierna desde enero de 2006 y pretende ganar en octubre un cuarto mandato consecutivo para el período 2020-2025, ha sido criticado por la oposición de su país por intentar ser reelecto.

El mandatario de Bolivia dijo el 13 de agosto que quienes rechazan su repostulación no están animados necesariamente por vocación democrática.

Varias encuestas de intención de voto publicadas por medios locales en los dos últimos meses anticipan una victoria de Morales el 20 de octubre, aunque varias sugieren la probabilidad de que tenga que enfrentarse en segunda vuelta al expresidente Carlos Mesa (2003-2005).

Elecciones en Uruguay

Las elecciones presidenciales en Uruguay no serán fáciles para el partido gobernante Frente Amplio (izquierda), dijo el senador y exmandatario de Paraguay.

«La situación no es fácil. Nosotros solemos decir que hay un camino a recorrer; en Uruguay hay una ley electoral que contempla el balotaje y es bastante exigente con respecto a los otros países porque hay que tener más de la mitad para ganar en primera vuelta», sostuvo.

El país sudamericano elegirá presidente, vicepresidente y a los miembros de su Parlamento bicameral el próximo 27 de octubre.

El Frente Amplio llegó al Gobierno en 2005 y en sus tres administraciones consecutivas impulsó, gracias a mayorías parlamentarias, cambios considerados de avanzada, como la aprobación del matrimonio igualitario, la despenalización del aborto, la regulación del cultivo y consumo de marihuana, la negociación colectiva de los salarios y el aumento del gasto público social por habitante.

No obstante, los comicios de octubre se le presentan como los más difíciles de los últimos 15 años, según las encuestas, porque los porcentajes no le permitirían al candidato del Frente Amplio, Daniel Martínez, ganar en primera vuelta.

Como el Partido Nacional y el Partido Colorado (ambos centro derecha) han tradicionalmente sido votados juntos en el balotaje por considerarse de la misma «familia ideológica», las chances del Frente Amplio se ven reducidas respecto de elecciones previas.

Activación del TIAR

La invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) busca impulsar una intervención militar en Venezuela, advirtió Lugo.

«El TIAR es un argumento del pasado para autorizar una invasión militar en Venezuela; es una posición déspota», dijo.

El 23 de septiembre, los países miembros del TIAR decidieron en Nueva York lanzar una operación regional conjunta y coordinada para identificar y perseguir a altos cargos del Gobierno de Venezuela y a grupos irregulares aliados de Caracas incursos presuntamente en corrupción, narcotráfico y violaciones de derechos humanos.

La resolución no contó con el apoyo de Uruguay, que había aclarado con anterioridad que el TIAR no puede ser aplicado contra Venezuela, porque este país se retiró del pacto en 2013.

Venezuela se retiró del TIAR durante el Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013), quien alertó que este podría ser utilizado para una acción contra su país.

«Fue un error de política exterior, cometida por Paraguay, el haber apoyado una posible ocupación militar en Venezuela; nosotros estamos contra toda violencia y ocupación militar que significa guerra (…) el TIAR no es la mejor herramienta para utilizar en este momento», agregó.

Consideró que la «crisis» que vive Venezuela debe ser resuelta por los propios ciudadanos de ese país.

Venezuela sufre una crisis política y económica que se intensificó en enero pasado cuando el líder opositor Juan Guaidó se declaró «presidente encargado» del país.

EEUU y otros 54 países han respaldado a Guaidó, pero Rusia, China, Cuba, Bolivia, Turquía, entre otros, han dicho que reconocen al presidente Nicolás Maduro como el único mandatario legítimo de Venezuela.

En tanto México y Uruguay ya se habían declarado neutrales y propuesto un diálogo entre las partes para superar la crisis.

Liderazgo mundial de Rusia

Según el expresidence paraguayo, Rusia destaca por tener un liderazgo mundial y eso asusta a EEUU.

«La Federación Rusa tiene un liderazgo mundial. Vladímir Putin es uno de los líderes mundiales más estables. Ya lleva bastantes años en la conducción de ese país, junto con otros aliados estratégicos y grandes potencias como Irán y China», dijo.

El exmandatario consideró que Rusia ha impulsado una infinidad de acuerdos con Latinoamérica en los últimos años.

Destacó las becas de estudio que brindan los centros docentes rusos a Paraguay, afirmando que es «muy interesante» el desarrollo que tiene en la ciencia.

«A nivel mundial Rusia hace un contrapeso a los intereses de EEUU para que la balanza no se incline solamente hacia un lado», agregó.

Con respecto a las sanciones económicas que realiza EEUU contra Rusia, Lugo sostuvo que son parte de la guerra comercial.

«EEUU se siente amenazado porque la tecnología ha crecido tanto en Rusia, Irán como en China (…) como la competencia de estos países es muy fuerte, trata de ponerle sanciones para frenarlos», agregó.

Las relaciones entre Moscú y Occidente empeoraron a raíz de la situación en Ucrania y la adhesión de Crimea a Rusia tras el referéndum celebrado en marzo de 2014, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.

Ese mismo año, EEUU, la Unión Europea y otros países aprobaron varios paquetes de sanciones contra Rusia.

Moscú, que respondió a las sanciones con un embargo alimentario, ha subrayado en reiteradas ocasiones que no es parte del conflicto en Ucrania.

El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, declaró recientemente que Rusia no será la primera que dé el paso de abolir las sanciones a Occidente pero no descarta discutirlo si hace falta con los países interesados.

*Es periodista del servicio de noticias de la agencia rusa Sputnik para América Latina con sede en el Uruguay.

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