¡Un cafecito por favor…!

No hay comentarios

Por Gladis Fischer

¡Hola chicas, mba´eichapa! 👋
A ustedes piko nunca les pasó que están súper depre, y aparece alguien que te sugiere salir de compras o darte un paseo para desestresarte gua´u (?) 💁‍♀️👑

La otra vez yo estaba muy bajoneada, súper depre luego, encima ese calor del or… “del horno”, y no había agua y la luz katu se cortaba cada media hora; en fin… decidí hacer caso y ocuparme de mi recuperación emocional.

Salí con la frente en alto, che chuka´i voí, che sapatú taco 5, aguatá loritoicha rumbo al shopping más cool de Asunción. 👠👜
Bajo el lema «para cuando la vida» tomé mi último cien mil para comprar todo lo que se me antojaba. Ante la atenta mirada de mis vecinos partí sintiéndome cheta como nunca.💅💃

A 3 cuadras de casa ya hendyma mi tablero de combustible.⛽️
E´a y bueno, ohoma katu petei cincuenta mil… pero «para cuando la vida» y seguí con la frente en alto.
En el semáforo ya me llama mi hija quién a grito pelado reclama que no hay ni una gota de leche para la merienda y que el perro estaba por echar la puerta porque había mkokapu pereré en el barrio. Además, necesitaba plata porque debe llevar a la escuela: cartulinas, goma eva, hojas de dibujo, papel sulfito, purpurina, silicona y engrudo para un trabajo de artística.👩‍🎨

En fin, era el día dedicado a mí, para ir de compras, entonces decidí seguir. Y llegué muy cool con mi 50 mil bien doblado, empecé a recorrer vidrieras. Mas o menos $100 guive la precio, pero era el día dedicado a mi recuperación emocional, entonces seguí.

Mi pobre 50 mil estaba cada vez más cha´i. Al final me decidí y entre a una cafetería, me senté y puse cara de señora frustrada, pero millonaria. Miré a lo lejos y pedí, sin mirar al mozo: un café por favor. ¿Quiere grande, mediano o chico? Para no dejar de ser cool pedí el mas chico nomas. ☕️
Me senté y miré a lo lejos, con mi tacita en mano, que como mucho contenía un sorbo de café, pero todo aquello era cool… hasta que llegué a la caja y solicité la cuenta, saqué mi billetera para simular que estaba en duda si pagar en efectivo o con tarjeta, después gua´u me acordé de mi 50 mil. “La cuenta por favor” -siempre cool- pregunté. “Sí, un café chico, 30 mil”, me respondió. ¡Mba´eeeee! ¿Oñe´emba´epio la nde café? ¡Ñandejara!

¡Cuántos litros de cocido pude haber tomado por 30mil! Pero era mi día cool, así que con una sonrisa mas tierna que la de Silvana Abdo me despedí.
☺️Llegué al auto y me esperaba el cuidacoches que en esa zona cobraba 15mil… apagá jeyma, pero todo era por mi recuperación emocional.💸💸

En fin, llegue a casa con el combustible justo, con las niñas esperándome para las tareas, con mi 5 mil en el bolso y pensando qué carajos iba a hacer al día siguente, aha aké.

Lo único reconfortante es que mis vecinos que me vieron partir tan cool, habrán dormido con la envidia a flor de piel.

Comentarios