El balotaje, de Napoleón III a Macron y Le Pen

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Por Fernando Del Corro

Hace 165 años, en enero de 1852, Carlos Luis Napoleón Bonaparte, luego Napoleón III, estableció en Francia el sistema de balotaje, restablecido por el presidente Charles André De Gaulle, y por el cual este domingo definirán el rol de presidente de ese país Emmanuel Macron y Marine Le Pen.

Será la décima oportunidad en la que los franceses deberán decidir desde la restauración gaullista del sistema quién los gobernará durante los próximos cinco años con el antecedente de que en los nueve casos anteriores cinco veces se impuso el primero y cuatro el segundo de la primera vuelta.

Napoleón III había llegado a la presidencia, tras el fin de la monarquía de Luis Felipe de Orleans, el “rey burgués”, en febrero de 1848, con una apabullante votación del 74,33 por ciento de los votos con un claro respaldo del campesinado ciudadanizado por la Revolución Francesa.

Tras una suerte de autogolpe de estado que le dio más poder, mediante la reforma electoral de 1852, incluida en una nueva constitución, dio por concluida la Segunda República sustituida, mediante el voto popular en el Segundo Imperio.

Liquidado éste como consecuencia de la derrota francesa ante Prusia en 1871 la llegada al gobierno francés fue adquiriendo diversas características como que luego de la Segunda Guerra Mundial, y tras el interinato de De Gaulle, fueron electos en forma indirecta Vincent Auriol, René Coty y el propio De Gaulle.

Durante ese mandato éste hizo reformar la constitución creando la actual Quinta República que restableció el sistema de elección directa por balotaje, o segunda vuelta, entre los dos más votados en la primera vuelta.

Así el mismo De Gaulle, en 1965, se impuso con el 55,1% (44,64 en el comicio original) al socialista François Mitterrand con el 44,8 (31,72), pero ante la revuelta estudiantil del Mayo Francés de 1968 convocó a un referéndum que perdió por lo cual presentó su renuncia en 1969 siendo reemplazado interinamente por Alain Poher.

En una elección anticipada, el 15 de junio de 1969, Georges Jean Pompidou con el 58,21% (44,64) venció al mismo Alain Poher con el 41,78 (23,30) pero éste, ante la muerte de aquél antes del fin del mandato, también lo reemplazó provisoriamente.

La siguiente elección, en 1974, dio lugar a la primera de las victorias del segundo cuando Valery Giscard D’Estaing resultó presidente con el 50,81% (32,60) de los votos se impuso al socialista François Mitterrand con el 49,19 (43,24).

Las cosas se dieron vuelta en 1981 cuando entre los mismos postulantes, Mitterrand ganó con el 51,76% (25,85) al mismo Giscard D’Estaing con 48,24 (28,31), en una nueva victoria del segundo en la primera vuelta.

En 1988 Mitterrand volvió a imponerse con el 54,02% (34,11) a Jacques Chirac con el 45,98 (19,96), restableciendo el triunfo del primero, lo que no sucediera en 1995 cuando el mismo Chirac, con el 52,6% (20,8) derrotara a Lionel Jospin, con el 47,4 (23,3).

Chirac, en 2002, fue el único que en el balotaje, habiendo encabezado la votación original, creció más que el segundo, al vencer de manera apabullante, con el 82,21% (19,88) a Jean Marie Le Pen, el padre de la ahora postulante, con el 17,79% (16,86), quién prácticamente no mejoró la votación inicial.

Su renuncia a un nuevo mandato dio lugar a la elección en 2007 en la que Nicolás Sarkozy con el 53,06% (31,18) derrotase a Ségolene Royal con el 46,94 (25,87), mientras que en 2012 el ahora saliente socialista François Hollande, con el 51,63% (28,63) se impuso al mismo Sarkozy con el 48,37 (27,18) completando la saga del mayor crecimiento de los segundos, con la mencionada excepción de Jean Marie Le Pen.

El sistema se ha difundido en buena parte del mundo con similares características siempre de mayor crecimiento del segundo, incluyendo significativos resultados como el de Colombia cuando el actual presidente, Juan Manuel Santos, con el 50,99% (25,72) derrotase a Oscar Iván Zuluaga, con el 49,99 (29,28) en 2014.

Lo mismo sucedió en la Argentina en 2015, donde Mauricio Macri, con el 51,40% (34,33) se impusiera al Daniel Osvaldo Scioli, con el 48,60 (36,86), o cuando Carlos Saúl Menem, en 2003, optase por retirarse, tras haber sido primero con el 24,45%, y permitir la llegada al gobierno a Néstor Carlos Kirchner, con el 22,24, descontando la victoria de éste en el balotaje.

Además de la Argentina, donde también se practica en numerosas provincias, y de Colombia en América Latina el sistema se aplica con variantes en Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Uruguay.

El sistema se utiliza en otros numerosos países en los que se reitera la tendencia al mayor crecimiento del segundo como lo demuestra el resultado en las elecciones presidenciales de Austria donde el verde Alexander van der Bellen, en diciembre pasado, se impuso con el 53,8% al nacionalista Norbert Hofer, con el 46,, luego de que éste, en la primera vuelta obtuviese la considerable diferencia que media entre el 35,1 y el 21,3%.

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