Testamento

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Por Claudia Miranda*

Voy a escribir mi testamento en esta hora en que mi mente dibuja un alba clara con un sol naciente de cultura viva en su centro

Voy a escribir mi testamento sin comas sin puntos sin leyes ni verdugos de la lengua y el sentimiento, rota, fea vertiginosa y melódica tal y como me parió el viento

Voy a escribir mi testamento con lo que traigo puesto, un short viejo gastado y negro como nuestra justicia, y una remera ajada y desahuciada como nuestro pueblo

Voy a escribir mi testamento así como visto hace ya unos años, para tener el honor de ser rechazada por gente “culta” que toma “mi pinta” como una afrenta en el teatro o en un concierto

Voy a escribirlo y cantarlo públicamente con mi más alto respeto al trino de los pájaros y al árbol de todos los tiempos en el que el amor nos desnuda para sabernos ciertos

Voy a escribir mi testamento con la alegría plena de saber que no he gastado un segundo en alimentar lo superfluo, que mi ropa desaliñada es la prueba tangible de mi firme rebelión a tu hipocresía

Voy a escribir mi testamento porque ya me duelen los huesos y no puedo permitir que mi guitarra quede sola y sin dar batallas en un rincón juntando polvo y sin revolucionar los sueños

Voy a escribir mi testamento porque nosotros los pobres los verdaderos pobres, los que beneficiamos con nuestra autentica vida miserable los proyectos nefastos de los mercenarios “buenos”

Nosotros no tenemos libros, no podemos acceder a ellos, pero yo con esta suerte inmensa gracias al canto desgarrado y tosco nacido de mis días de hambre y penas los tengo

Voy a escribir mi testamento porque en las manos de un mboriahu api los quiero, porque hay un charango que subió y bajó cientos tal vez miles de colectivos para llenar mis ollas o alimentar mis versos

Voy a escribir mi testamento para que él siga juntando monedas para alimentar a alguna familia disfuncional desprovista de “derechos” con ansias de cantares y de sueños satisfechos

Voy a escribir urgente porque una quena amiga no sienta pena frio o silencio en su madera enamorada de los vientos de las tormentas y el aire fresco en su seno

Voy a escribir mi testamento para que con amor la acaricien otros dedos y se curen con su canto de madre abrazando dolores que ya no quieren serlo

Voy a escribir mi testamento y mi sangre se la dejo al pueblo lista para una revolución ardiendo, consciente de que nada tengo escribo lo que va naciendo y en un último gesto de amor lanzo un canto fresco al universo lleno de perdón y agradecimiento

Voy a escribir mi testamento aunque te dé risa aunque me dé sueño, alimentando mis deseos luminosos y eternos, verdaderos como la piel que me guarda, por ahora, los recuerdos

Voy a escribirlo porque tengo tiempo, no he dejado que me esclavicen aunque ése era mi destino cierto, caro me ha salido el verso pero saben qué? Lo tengo, y en estas líneas, conmigo, con mi tiempo, escriben millones de silenciados hambrientos!

*Es cantautora y actriz

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