Salud, reflexividad, sensibilidad y política: Apuntes de un foro sobre el derecho y lo universal en Salud

No hay comentarios

Por Agustín Barúa Caffarena1

En los debates sobre salud, un problema ya no tan reciente es la disputa por los significados de las palabras: “Universal”, “Cobertura”, “Derecho”, pues se viene dando un secuestro semántico.

El Foro de Salud Universal y Protección Social con enfoque de Derechos, organizado por ALAMES (Asociación Latinoamericana de Medicina Social – Paraguay) y por el Movimiento por el Derecho a la Salud “María Rivarola”, aportó enormemente en darnos la reflexividad para avanzar en la comprensión, y en la transformación que prioriza la salud como derecho.

Estas son algunas de las voces de un foro que apostó a “poner en el centro la vida”.

¿Dónde está el centro hoy?”

Se preguntaba Oscar Feo, experto venezolano en salud pública rural y de los trabajadores, y citaba a Paul Crutzen, químico neerlandés quien proponía que, debido al impacto que la actividad humana viene teniendo sobre los ecosistemas y el planeta, estamos en un cambio de época geológica: pasamos del Holoceno al Antropoceno. Más específicamente Renan Vega Cantor nos habla del Capitaloceno, señalando que lo que está en el centro son los intereses económicos del capital.

En la Revista Bio Science ya en 1992, más de 1.700 científicxs sacaron un escrito titulado “Se nos acaba el tiempo para salvar la Tierra”. Feo propuso que la crisis es civilizatoria, no una crisis de las que cíclicamente tiene el modelo capitalista. Una crisis de la forma de vivir, de consumir, de cómo nos relacionamos entre nosotrxs y con la naturaleza, y también una crisis en la forma de ver y entenderé la salud.

Una crisis del modelo de acumulación y concentración capitalista, un mundo cada vez más rico pero donde cada vez hay más pobres. El informe OXFAM 2017 señala que el 1% más rico posee más riqueza que el resto del mundo, que 8 personas tienen igual riqueza que la mitad del mundo.

Y en esto se ve que las empresas con más ganancias, las más rentables, son las de salud; el llamado Complejo Médico Industrial (CMI), volviéndose el determinante fundamental de las políticas de salud. Una medicalización de la vida y la salud como espacio de lucro y ganancia. Comentaba Feo “Cuando llegué a Asunción, llegué anoche, le dije a Santi ‘¡Qué cantidad de farmacias hay en Asunción!’, y son los operadores de las empresas farmacéuticas”.

Nos habló de un perfil híbrido del deterioro de la salud en países sometidos a la acumulación acelerada: por un lado, las enfermedades asociadas a la producción subalterna y a la extrema pobreza (malnutrición por defecto y desnutrición, diabetes; transmisibles; cánceres de la pobreza como el de cuello uterino; ocupacionales tradicionales), y las asociadas al nuevo perfil del trabajo y el consumismo (malnutrición por sobrepeso y obesidad; cánceres de la modernidad; sobrecarga física y alta exigencia; trastornos de la inmunidad, alergias, nuevas transmisibles; procesos mentales y adicciones; enfermedades del consumo por exigencias de imagen; toxicidad, malformaciones)

Cuestionó la noción de Nueva Salud Pública, promovida por Julio Frenk (médico mexicano, Universidad de Harvard), que domina el pensamiento salubrista actual, funcional al capital y al mercado.

También debatió las categorías construidas por el discurso dominante: “población vulnerable” que habilita las propuestas de focalización que acaba generando ministerios de salud para pobres; “separación de funciones”, que deja al estado la “rectoría” para que lo privado se lleve todo el resto; “Aseguramiento y Cobertura universal (CUS)” que limita la oferta en salud pública para quienes no pueden comprar.

Habló de una crisis energética: hoy se consumen 100 millones de barriles de petróleo por día. Y además es un consumo desproporcionado: Nueva York consume más energía que toda el África Subsahariana. La World Meteorological Organization dijo que desde el 2015 han sido los años más calurosos que se tenga registrado: han desaparecido en Perú todos los glaciares andinos.

Propuso un nuevo modelo civilizatorio que supere la idea del “vivir mejor”, basado en el tener,

en el bienestar individual (acumulación de bienes, mercantilización, individualismo,

competencia, consumismo). Pasar al “buen vivir”, que satisface las necesidades de todxs y

entre todxs (solidario, complementario, recíproco, integral, armónico con la naturaleza, de

convivencia colectiva).

Antes había lazos entre campo y ciudad: Ahora es entre ciudad y supermercados”

Esto señalaba Alicia Amarilla, co coordinadora de CONAMURI y activista campesina.

Se preguntaba “¿Qué es lo que comemos realmente?”, pues” Monsanto, Cargill y Bayer se meten con las semillas que son la base”.

“¿Cómo afecta a las y los campesinos esto? Nos desalojan porque el capital necesita espacio”.

Agrega “Para dividirnos, los sojeros arman un puesto de salud, llevan un doctor. El estado deja su responsabilidad y el empresario ‘cumple’, ‘cuida’. Cierra señalando que “cuando nos fumigan, hay demandas al estado, hay cientos de demandas, pero al empresario no, él sigue”.

La cultura judeo cristiana dijo: ‘Dominarás la tierra’. Esto hace Occidente, extinguiéndola”

Mario Rovere, médico sanitarista y ex vice ministro de salud argentino, partía con este señalamiento, pues –mencionando a Álvaro García Linera– insistía “¿Qué está en disputa? El sentido común. Es desnaturalizar la idea de que porque es pobre se enferma y porque es pobre no lo atienden, mientras quienes tienen menos riesgo (más acomodadxs económicamente) es a quien mejor atienden”.

Por otro lado, decía “cuando pensamos en ‘Reformas en salud’, pensamos en las del Banco Mundial, pero los Sistemas de Salud necesitan reforma: la única forma de defender el sistema público es reformándolo, mejorándolo, ahondándolo. Hay que hacer reformas progresivas: la conquista de algo que nunca habíamos logrado (…), no reformas ‘Hood Robin’ que roban a los pobres para alimentar a los ricos”.

Posterior a la revolución francesa –señaló– el liberalismo político y el económico se fueron separando: el primero hablaba que todxs somos iguales ante la ley, el segundo dice “usted vale según su capacidad de pago”, como “los alienígenas que decía [la esposa del actual presidente chileno] Cecilia Morel”.

Recordó que recientemente murió de frío un hombre en un pasillo de un hospital público en Argentina donde se dieron cuenta recién 10 horas después: “necesitaba mate y galletas, y un piso arriba se usaban drogas que cuestan 500, 600 dólares”. Remarcaba “ya tenemos naturalizado que hay un estándar de salud para unos y para otros: ¿Será que un campesino, un indígena tiene derecho a un trasplante?”.

Dice que la idea fundamental del modelo en auge en sistemas de salud es “transferir todo el presupuesto público a un seguro”, insistiendo “lo único seguro en un seguro es que el dinero va a ir a parar al sector privado”.

La protección social está deseconomizada”

Stella García –trabajadora social, docente e investigadora– decía esto al cuestionar que se presenten fragmentados lo político económico, las políticas sociales, el modelo de desarrollo y la democracia. De entrada decía que en el estado paraguayo la propia noción de Protección Social es marginal.

Cuestionó varios puntos de las políticas sociales estatales locales: persiste la idea de gestión pública de arriba hacia abajo; que en ninguna parte se responde cual es el modelo económico que acompaña a la protección social; que todos los programas focalizados son “meritocráticos”, o sea que la persona “tiene que mostrar que cumple para ‘egresar’, es bien conductista”, y el programa no se corresponsabiliza con una política de empleos “solo [promueven] pequeños negocios que fluctúan con la economía”; que muestra una “modernización conservadora” con énfasis en lo tecnológico; que generan muchas respuestas en base a “mínimos sociales”, un sistema estructurado en base a la minimización del estado.

Las reformas nunca entran en el tema de la desigualdad”

Así abría Armando De Negri (médico brasileño, Coordinador del Comité Ejecutivo del Foro Social Mundial de la Salud) su presentación. Ejemplificaba: “No está instalado un marco solidario: Hay una persona allá en el norte que nunca la voy a conocer pero que me importa que esté bien”.

Mencionaba como tarea el poder reconocer las narrativas dominantes y citaba las siguientes:
. La narrativa de la proporcionalidad “natural” y la aceptación de la desigualdad en salud.

. La narrativa del mérito relacionado al derecho a la seguridad social vinculado exclusivamente al trabajo formal.

. La narrativa de las políticas sociales de “reducción de la pobreza y la extrema pobreza”, eliminando la cuestión de la desigualdad y los modos de distribución de la riqueza. Enfatizaba “tener que probar que se es pobre es una indignidad total”.

. La narrativa de la acumulación de dinero, en tanto que el poder deriva de esa mercancía ficticia.

A partir del texto de Naomi Klein “La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre”, decía que hay que generar una contra – narrativa no aceptando la de la crisis en términos capitalistas. Propuso que nuestras crisis son tres: la crisis de la democracia donde los derechos nos son robados; la crisis de la justicia social y la desigualdad; y la crisis ambiental – climática.

Salud, reflexividad, sensibilidad y política

Finalmente, la representación del actual ministerio de salud en el Foro nos ofreció una perspectiva en su presentación inundante de datos y tecnicismos mencionados a la carrera, pareciera pretender sustituir lo complejo con lo complicado.

En salud necesitamos no eludir lo reflexivo. Perder lo reflexivo es perder lo político, lo sensible, lo común.

Bibliografía

. BP Statistical Review of World Energy 2019. 68 Edition. London.

. El analista económico financiero. Las industrias más rentables en 2015 según Forbes. Publicado el 6 de octubre del 2015. Extraído el 29 de octubre del 2019 de https://elanalistaeconomicofinanciero.blogspot.com/2015/10/las-industrias-mas-rentables-en-2015.html

. Frenk, J. (1992). La nueva salud pública. VV. AA: La crisis de la salud pública: reflexiones para el debate. Washington: OPS, 75-94.

. Kendall, H. (1992). World scientists’ warning to humanity (1992). Resource document. Union of concerned scientists. http://www. ucsusa. org/about/1992-world-scientists. html. Accessed August, 11, 2011.

. Klein, N. (2007). The shock doctrine: The rise of disaster capitalism. Macmillan.

. Organización Meteorológica Mundial. La OMM confirma que los últimos cuatro años han sido los más cálidos desde que se tienen registros. Publicado el 6 de febrero de 2019. Extraído de https://public.wmo.int/es/media/comunicados-de-prensa/la-omm-confirma-que-los-%C3%BAltimos-cuatro-a%C3%B1os-han-sido-los-m%C3%A1s-c%C3%A1lidos

. OXFAM. (2017). Una Economía para el 99%. Es hora de construir una economía más humana y justa al servicio de las personas.

. Página 12. Muerto de frío en el Pirovano. Publicado el 11 de julio de 2019. Extraído de https://www.pagina12.com.ar/205577-muerto-de-frio-en-el-pirovano

. Vega Cantor, R. El Capitaloceno: Crisis Civilizatoria, Imperialismo ecológico y límites naturales. Teoría y praxis.

1 Médico psiquiatra y antropólogo. Integrante de ALAMES Paraguay, del colectivo Noimbai, de la Sociedad Paraguaya de Psiquiatría y del Foro Permanente de Salud Mental.

 

Comentarios