Los costados humanos de la masacre de Curuguaty

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Por Susy Delgado*

La masacre de Curuguaty -todos lo sabemos y es redundante decirlo- fue un hecho trágico, sangriento, que marcó a fuego la sensibilidad de nuestro pueblo; pero también fue un hecho tremendamente complejo, en que se mezclaron no solo aquellos factores más conocidos de una antigua historia de lucha por la tierra, sino situaciones y circunstancias más difíciles de dilucidar y comprender en su totalidad, por el modo en que sucedieron las cosas, que imponen un desafío importante a quien pretenda reseñarlo.

Desde su primera página, este libro de Julio Benegas nos impacta con su mirada profundamente humana de este hecho trágico y complejo. Y ese el rasgo que sobresale de su relato, que abarca los múltiples aspectos que allí se conjugaron, pero que está fuertemente sostenido en los retratos humanos de los protagonistas de aquella masacre y en todos los ingredientes que componen el mundo de estos protagonistas, desde la revisión oportuna de algunos capítulos claves de la vieja lucha por la tierra, hasta el paisaje de ese retazo que se llamaba Marina Kue para unos, Campos Morombi para otros… Esa tierra reclamada, que sería marcada por la firme consigna “pueblo mba’e”,  y sus cercanías constituidas por la extensa y creciente zona mecanizada de las transnacionales, todo está pintado con esa mirada humana que nos queda como el saldo más resaltante y valioso de este libro.

Julio Benegas desarrolla además, un relato singular e interesante en su metodología, al acercarse a aquel hecho que todavía nos golpea desde el recuerdo, haciendo una especie de prisma de los múltiples costados de la masacre, y al mismo tiempo, una suerte de espiral de los sucesos que alcanzaron su terrible clímax en aquella mañana del 15 de junio de 2012. El asalto de aquel día, así como sus huellas y secuelas son expuestas desde las distintas caras de ese prisma terrible, en un relato dinámico que vuelve varias veces al punto de partida, mostrando cada vez nuevos aspectos que van enriqueciendo la revisión.

El autor realiza este itinerario tan complejo como el tema que se le presenta, con un lenguaje que hace honor a esa mirada humana, certeramente matizado con el acento guaraní, natural de estos hombres y mujeres que han vivido sus angustias y esperanzas en esta lengua. «Aĩma che rykuerãme, moõ ahavéta» son las expresiones conmovedoras de un campesino, emblemáticas de una actitud ante el destino que le tocaba, que recoge el autor en un momento palpitante del relato.

La masacre de Curuguaty es una revisión valiosa de aquella página dolorosa de la historia paraguaya que seguramente quedará inscripta entre las más negras que tuvo la misma. Una revisión que aporta testimonios esclarecedores pero no elude las viejas preguntas que todavía se filtran en la vida de estos seres humanos que parafraseando a nuestro gran escritor Augusto Roa Bastos, parecieran signados por el infortunio. “Las letras de la ley y de la justicia en favor de los pobres duermen cuando el poder establecido actúa con la total impunidad” dice en un momento el propio autor, señalando una de las claves de esta historia sin fin, donde todavía sobreviven muchas sombras, en medio de una esperanza que se resiste a morir.

El 27 de julio de este año de 2018, la Justicia paraguaya anuló la condena a los 11 campesinos acusados de haber provocado la matanza, marcando un punto de inflexión importante en un proceso largo, plagado de irregularidades. Ha corrido mucha tinta y mucho se ha discutido sobre lo que pasó aquel día de 2012, sus causas, sus ingredientes, sus trampas y terrenos resbaladizos. Pero quedan junto a esas antiguas preguntas, las hilachas esquivas de poderes inmanejables que sitúan todavía lejos a la justicia plena como a la equidad anhelada para los sectores más desprotegidos del país.

Este recuento singular y sensible de Julio Benegas constituye un aporte de gran valor para las otras revisiones que despierta y seguramente seguirá despertando este hecho tan lacerante como complejo, sobre el que todavía es legítima la pregunta “¿Qué pasó en Curuguaty?”, así como para esa historia de lucha por la tierra que todavía se preanuncia larga y difícil.

*Premio Nacional de Literatura 2017

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