Crisis política en puerta: ¿sobrevivirá Abdo?

No hay comentarios

Por Adilio Lezcano*

Se pone en perspectiva una nueva tensión para el ejecutivo del Gobierno de Paraguay. En los últimos días han saltado dos elementos clarificadores que dan sustento al inicio de otra turbulencia en el tablero político nacional: 1- La culminación del informe de la Comisión Bicameral sobre el tema Itaipú, 2- La designación de Euclides Acevedo como titular de la Cartera del Interior.

¿Por qué estos hechos indican que habrá fuertes tensiones?

Para responder a esta interrogante es importante hacer una construcción del contexto: la firma del acta del 24 de mayo sobre la venta de energía de Itaipú desató un tsunami que obligó a Abdo a humillarse y pedir auxilio a Cartes.

Esta situación no fue del agrado de los sectores poderosos vinculados al complejo del agronegocio y corporaciones mediáticas, que fueron desfavorecidos en la era de HC (Honor Colorado = Horacio Cartes).

La era Cartes se caracterizó por la concentración del poder político y económico en el Grupo Cartes. Esta concentración indujo a que cerraran filas detrás de Abdo los excluidos de los dividendos de los negocios del Estado y de las apropiaciones de algunos de los negocios.

Este grupo (Vierci, Zucolillo y otros), otrora excluidos de los dividendos, vieron como muy peligroso el acercamiento con HC puesto que el patrón, haciendo gala de su soberbia, no perdió oportunidad para ostentar su arrogancia y el poder que detenta. Ante esta muestra, y conociendo la angurria del Grupo Cartes, empezó el operativo recuperación del » Ejecutivo» para enfilarlo nuevamente. Tras el intento fallido de juicio político y el salvataje consumado por el movimiento liderado por el ex-presidente, estos grupos empresariales no podían quedarse pegados al improvisado Abdo Benítez.

Para evitar una captación del Ejecutivo por HC se propone el nombre de Euclides Acevedo, ¿pero quién es Acevedo? El flamante Ministro del Interior, reconocido por su locuacidad y audacia política, es uno de los referentes de la masonería paraguaya y uno de los principales hacedores del relato político de uno de los medios corporativos: Grupo Vierci.

La presencia de Acevedo es clarificadora en todo sentido; por un lado, Abdo Benítez busca refugiarse ahora en los Vierci y Zucolillo, razón por lo cual nombra al Gallo Paloma (Yryvu Paloma hoy: Cuevo tamaño de paloma denominado por su acción violenta en contra de los productores de tomates), quien como muestra de lealtad a ese sector desata una feroz represión en contra de los tomateros. Como guiño de aprobación de estos medios fue acompañada la llegada de Acevedo con beneplácito.

Esta movida la leyó correctamente Cartes y de inmediato su prolongación (Alliana) disfrazó su desacuerdo con la crítica que «el nuevo ministro no es colorado».

Además, con la conclusión paulatina del informe sobre el tema Itaipú en la Comisión Bicameral del Congreso Nacional sobre la firma del acta del 24 mayo, se azuza nuevamente la figura del juicio Político a Abdo, ya que Cartes con sus votos completa los números necesarios para su aplicación y con el plus de que existen razones suficientes para llevar al primero del Ejecutivo al banquillo de los acusados ante el Congreso Nacional.

Las piezas recorren el tablero donde de un lado del tablero juega Cartes con un poder real indiscutible; y por el otro, el grupo empresarial mediático disputando el control político del territorio para garantizar sus negocios. Estas movidas no tienen como finalidad resolver el problema de la pobreza, la falta de acceso a la salud y a la educación, ni mucho menos una redistribución de la riqueza, sino la concentración del poder propiamente dicho.

Queda claro que en esta disputa entre poderes, el presidente de la República es como una pandorga que volará hacia donde la dirección e intensidad del viento le indique y será manejado desde lejos por «un hilo» (literalmente).

La mal llamada oposición, ante la desarticulación del campo popular, entrará a este juego y no tendrá otra opción que jugar hacia el lado del conglomerado mediático, ya que la otra posiblidad es jugar con HC; y saben que jugar de ese lado el resultado es una tragedia en puerta.

Finalmente, respondiendo a la pregunta inicial, se puede señalar que Abdo probablemente seguirá al frente de la Presidencia, acompañado por una oligarquía personificada en Acevedo quién tendrá la brújula en mano, señalando el rumbo a tomar y para dar contenido político al gobierno de Abdo que hasta ahora no encuentra el concepto a adoptar que no sea la rapiña y el entreguismo de la soberanía paraguaya.

*Periodista y licenciado en Matemática por la Universidad Nacional de Pilar.

Comentarios