Cinco comunicadores fueron asesinados en el gobierno de Cartes

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Por Julio Benegas

La primeras balas sicarias de este período terminaron con Fausto Alcaraz, el 16 de mayo de 2014. En su casa lo acribillaron, cuando ingresaba al portón, en Pedro Juan Caballero, luego de terminar su programa mañanero de Radio Amambay, del exgobernador y actual senador Robert Acevedo. Silenciamento sicario, narco. En Pedro Juan “todos saben” quiénes lo mandaron a matar, nos dijeron varias fuentes en su momento, pero, “usted sabe”…

Fausto Alcaraz

Fausto Alcaraz

El asesinato de Fausto Alcaraz se producía en una escalada de muertes por encargo en Pedro Juan Caballero y Amambay, donde, en algún momento, se llegó a establecer que era la “ciudad más violenta del mundo”.

El 19 de junio, a Édgar Fernández, abogado, que tenía un programa de radio en Concepción, le llegó la muerte por encargo en su propia casa.

Pero los dominios del narcotráfico hace rato se extendieron a otros departamentos, otras ciudades, “otros puertos”. En el centro del dominio narco y sojero, el 16 de octubre, caían abatidos Pablo Medina y Antonia Almada, el primero corresponsal de ABC Color y la segunda, su asistente.

Volvían Pablo y Antonia de un reportaje en un asentamiento en Villa Ygatimí, Canindeyú. En un camino vecinal los pararon y les llenaron de plomo el cuerpo. Maldición de malinche para la familia de Pablo, cuyo hermano, Salvador Medina, también comunicador, fuera asesinado, también por encargo, en enero de 2001, en un camino de tierra vecinal de Capiibary, San Pedro. Otro hermano, por otras aparentes razones, dos años después. Y hace poco, muy poco, moría la madre.

Muchas vidas se estrellan contra balas sicarias en la frontera con Brasil. Pero es la primera vez que contratan sicario para matar a un comunicador paraguayo en Ponta Porã, la ciudad fronteriza de Brasil con Paraguay en esa región.

Gerardo Servián. Foto: Facebook.

Gerardo Servián. Foto: Facebook.

Gerardo Servián Coronel volvía este jueves a Paraguay sobre una motito. Pero sobre otra moto lo interceptaron no para saludarlo, sino para cegarle la vida.

Gerardo era comunicador en Radio Ciudad Nueva, de Zanja Pytã, una comunidad amambaiense.  Es hermano de otro comunicador, antiguo y reconocido en Pedro Juan Caballero, Kiko Servián. Kiko Servián, aparte de perder ahora a su hermano, había perdido, el año pasado, también por balas sicarias, a su compañero de radio, Fausto Alcaraz.

Esta pesadilla para comunicadores en zonas del narcotráfico y la narcoganadería comenzó, oficialmente, el 26 de abril de 1991, con la muerte, a cara descubierta, en pleno centro de Pedro Juan Caballero, del entonces director de Radio Mburucuya, Santiago Leguizamón. Era presidente entonces el general Andrés Rodríguez, vinculado en informes confidenciales y algunos periodísticos con carteles de las drogas en su tiempo.

Narcogobierno

“El crimen organizado se siente parte del gobierno, siente que es su gobierno”, nos dice el secretario general del Sindicato de Periodistas del Paraguay, Santiago Ortiz. Esta realidad, asume el dirigente, “hace que se dispare la barbarie”.

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