¿Por qué Cartes renunció a la reelección?

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Por Eduardo Arce

La renuncia de Horacio Cartes a postular su candidatura para la reelección presidencial cayó como un balde de agua fría a sus adherentes colorados y no colorados y dejó descolocado al Frente Guasu. Pero ¿por qué abandonó la carrera en pleno desarrollo?

“No buscaré la reelección en las próximas elecciones, no asumiré, por ninguna vía ni forma, la candidatura a la Presidencia del Paraguay por el periodo 2018- 2023”, dijo Cartes. Esto fue tomado como una resonante victoria de un sector de la población, principalmente los jóvenes, que salieron a las calles para protestar contra la reelección. Los colorados, por su lado, valoraron “profundamente la actitud dialoguista y el gesto magnánimo” del presidente, pero al mismo tiempo lamentaron el retiro, ya que su “victoria era inexorable”.

Motivos de la renuncia

¿El motivo de la renuncia? Un conjunto de factores confluyeron en un momento determinado y se manifestaron en forma casi simultánea. A partir del 28 de marzo se precipitaron hechos y situaciones que presionaron profundamente a Cartes. Por citar algunos: la profundización de la crisis política con golpes a la economía y el descontento del empresariado; la presión ejercida por la Iglesia Católica (desde el Vaticano hasta la jerarquía de la Conferencia Episcopal Paraguaya, CEP); la protesta popular del 31 de marzo con la quema del Congreso y el asesinato de Rodrigo Quintana; su permanente vínculo con el contrabando, el lavado y el narcotráfico; la trágica caída en las encuestas de popularidad y  venida de Francisco Palmieri, enviado del presidente de EE.UU., Donald Trump, entre otros.

Economía: “No nos arruines el negocio”

Nuestro país es una tierra de ensueños para los grandes capitalistas, principalmente los sectores que están ligados a terratenientes de la producción de soja y exportación en bruto, los banqueros, los ganaderos, los que lavan dinero, los dedicados al gran contrabando y tráfico de todo tipo así como para las trasnacionales.

El Paraguay de Cartes está ofrecido a los inversores extranjeros, a quienes les dice que “Paraguay es fácil como una mujer bonita”, y que “usen y abusen del Paraguay porque es un momento importante de oportunidades”. Para ello hizo aprobar leyes como las de “llave en mano” y de “Alianza Público-Privada”, que comprometen recursos públicos para blindar al capital privado.

Ante eso, un sector de la burguesía paraguaya es desplazado de los negocios, sobre todo con el Estado, y lo siente en carne propia. Pero además, industriales, productores y comerciantes sienten que la pelea por la reelección ha paralizado la economía desde hace casi un año. Antes eran aliados incondicionales, pero comenzaron a darle la espalda.

Directivos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) sostuvieron que están en contra del proyecto de reelección “porque lo mejor para la democracia es la alternancia en el poder”; la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay emitió un comunicado bajo el título “La discusión de la reelección nos desgasta y pone en riesgo el país”, en tanto que el Centro de Importadores del Paraguay (CIP) expresó que se mantenía “en defensa de la institucionalidad democrática” y, por consiguiente, expresó su “más absoluto rechazo” a la reelección esgrimiendo que “altera la convivencia pacífica”.

Por su parte, la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) advirtió que “la pasividad puede convertirse en una agresividad peligrosa y mortal… Cuidado… si no razonamos, el peligro es claro y presente. Una prueba de ello es lo que ha acontecido el día 31 de marzo de 2017, el día en que el país perdió”.

Asimismo, miembros de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la fundación Dende, la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC) expresaron posturas similares. ‘‘Los gremios exigimos que nuestros representantes ajusten sus acciones a los procedimientos establecidos y que no aumenten la crispación social, anteponiendo intereses mezquinos a los generales de la nación. No nos merecemos tanta incertidumbre política, hagan previsible el país’’, afirmaban en un comunicado.

Evidentemente, la fuerte y profunda crisis política que vive el Paraguay desestabiliza la economía. La burguesía nacional y el capital trasnacional no quieren que este tema les siga arruinando el negocio y recibieron con mucha claridad el mensaje dejado por la rabia acumulada de la gente común con el incendio del Congreso Nacional.

Paraíso de narcos y lavado

El Informe Estratégico de Control de Narcóticos (INCSR, por sus siglas en inglés) es un documento publicado anualmente en marzo por el Departamento de Estado del Gobierno de los Estados Unidos. Paraguay es un huésped habitual de esta “lista negra” porque está inmerso en el “tráfico y la producción de narcóticos, principalmente la marihuana”. En esto, nuestro país “es el segundo mayor productor de marihuana en el Hemisferio Occidental, con la mayoría de las plantaciones creciendo a lo largo de la frontera entre Paraguay y Brasil y luego exportado hacia Brasil y Argentina”.

El reporte añade que nuestro país es también territorio de tránsito para la cocaína andina, que es destinada principalmente a los países vecinos, Europa y otros mercados de ultramar. En este sentido menciona que los narcotraficantes utilizan nuestras fronteras, las pistas de aterrizaje clandestinas, las extensas vías navegables internas y la falta de recursos así como la corrupción en las instituciones policiales.

El informe cita también otras extendidas actividades ilegales relacionadas con el narcotráfico como el tráfico de armas, la falsificación y otras. Luego subraya el papel del contrabando de cigarrillos y el lavado de dinero como parte de las ganancias de estas operaciones. Estos son dos puntos sensibles para el presidente Horacio Cartes que involucran a dos firmas de su conglomerado empresarial. Tabacalera del Este (Tabesa) produce millones de unidades de cigarrillos que en su mayor parte son comercializadas en el mercado negro de varios países del continente, entre estos Brasil, Argentina, Colombia y México. Investigaciones de medios de este país han revelado que el contrabando de cigarrillos de la tabacalera del presidente paraguayo es manejado por carteles del narcotráfico como Los Zetas y el de Sinaloa. Asimismo, órganos de inteligencia norteamericanos llegaron a calificar al Banco Amambay como una “lavandería” del dinero sucio de la mafia de varios países, en particular del Brasil.

Intromisión estadounidense

La intromisión estadounidense en nuestro país –y en muchos otros de las más lejanas latitudes– es de larga data y fue consentida por todos y cada uno de los gobiernos paraguayos. Sin embargo, en esta coyuntura, la quema del edificio del Congreso y el descontento popular –además del desenfadado tráfico ilícito de todo tipo de mercaderías y del lavado de dinero que involucraría a su protegido, Horacio Cartes– lo llevó a intentar mostrar distancia de su aliado y a manifestarse abiertamente en contra de su proyecto reeleccionario.

La llegada a Paraguay de Francisco Palmieri, secretario de Estado Adjunto para Asuntos Hemisféricos de EE.UU., un día antes del posible tratamiento de la enmienda en la Cámara de Diputados, y el anterior comunicado de la Embajada estadounidense instando a “respetar la Constitución y la institucionalidad, generó todo tipo de suspicacias. ¿Tuvo algo que ver con la renuncia a la reelección de Cartes?

En la larga historia injerencista de los Estados Unidos, resaltan las “orientaciones” del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que determinan el rumbo de la economía con sus paquetes crediticios y planes de ajuste. Nuestro país fue incluso un terreno de experimentación del primer plan Stand by durante el gobierno de Alfredo Stroessner y el órgano internacional siguió marcando el rumbo de la economía hasta nuestros días. La sujeción política ni siquiera cesó durante el gobierno de Fernando Lugo, quien en marzo de 2010 optó por destituir al entonces ministro de Defensa Nacional, Luis Bareiro Spaini, por haber remitido una carta a la embajadora estadunidense, Liliana Ayalde, criticando su papel de anfitriona de una reunión mantenida entre Federico Franco y otros políticos opositores en la que se habló de un juicio político a Lugo, que efectivamente se concretaría poco más de dos años después.

La suma de estos factores –y otros más de los que no podremos ocuparnos en esta entrega– ejercieron presión para que Cartes se haya apeado de su candidatura para el periodo 2018-2023. No obstante, si existe una razón de peso que sobresale entre las demás, esa fue la manifestación popular del 31 de marzo y la clara señal de las llamas que tomaron la sede del Congreso. En este 2017 se cumplen precisamente cien años de la toma del Palacio de Invierno en Rusia.

 

Nota editada a las 19:22 horas: en el párrafo número 16 se cambió la frase “reunión mantenida entre Federico Franco y otros políticos opositores en la que el orden del día fue la destitución de Lugo” por “reunión mantenida entre Federico Franco y otros políticos opositores en la que se habló de un juicio político a Lugo”.

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