El grupo Cartes es el gran ganador en el tema reelección

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La discusión sobre la reelección presidencial sirve de paraguas a un gobierno que terminó el plan golpista iniciado en junio de 2012, con la masacre de Curuguaty: sujeción del Estado a los bancos de Nueva York, proliferación sin consideraciones de las semillas transgénicas, militarización del Norte y las Alianzas Público Privadas.

Por Julio Benegas Vidallet

Mantener en el tablero la discusión sobre la reelección le ha posibilitado encajonar las demandas populares en las gavetas del Senado, con  toda la dirigencia funcional a este modelo pensando en sumas y restas para trancar o liberar la enmienda constitucional.

Fuente: radiolaunion.com

Fuente: radiolaunion.com

Le ha servido también al gobierno de Horacio Cartes mantener la “efectiva” alianza de los diversos grupos políticos que lo acompañan al interior del Partido Colorado, cuestión que lo convertirá en gestor y árbitro inapelable de las candidaturas para el próximo período.

La discusión también esconde el futuro. El próximo gobierno tendrá que ver de dónde se sacarán los 1.000 millones de dólares para pagar, de un sácate, a bancos de Nueva York, en el 2023. También deberá plantear qué hará el Estado con el 50 por ciento de la energía de Itaipú al vencimiento del Tratado del 73. Amén de que se encontrará con el 10 por ciento de la población en extrema pobreza, con el país deforestado y unas  20 semillas transgénicas contaminando, con sus venenos, gran parte del territorio paraguayo.

Al gobierno de Horacio Cartes le ha salido muy barato el juego. En ese tren de cumplir el pacto golpista, corporativo y trasnacional, ha ampliado todos sus negocios y los de sus amigos. La distribución de los cigarrillos se ha vuelto continental y hace rato que no caen cargamentos en los puertos privados de drogas duras: cocaína, efedrina…

Necesita, por lo tanto, un gobierno adicto, completamente adicto a este modelo de acumulación en la presidencia de la República para mantener el crecimiento exponencial de las ganancias.

Otros grupos corporativos, como el Zucolillo y Vierci, quieren un nuevo gerente. El gobierno de Cartes ya es muy ambicioso en el mercado financiero y económico locales, y deja sin capacidad de consumo interno a millones de trabajadores. En ese escenario, los negocios que dependen del consumo interno paralizan, aun en el marco del “crecimiento económico permanente”.

Cualquiera sea la resolución de las sumas y restas, llegaremos a las elecciones sin un programa popular que discuta el saqueo perpetrado y que defina políticas serias para enfrentar las posiciones del Estado de cara a los grandes compromisos que se avecinan.

Por mi parte, sigo sosteniendo que tendremos un mano a mano tradicional, Partido Colorado y PLRA, con algunas variantes aliancistas que refritarán esa falacia ANR-Oposición. Sin necesidad, en sus dirigentes, de definir oposición a qué.

 

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