El fascismo en la mala crónica policial

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Por Juana Casuriaga

El nivel de agresividad y manipulación de las consignas, además del “permiso” patriarcal que fomenta los medios masivos de comunicación, que llaman periodismo al mugroso espectáculo amarillista que pasan en pantallas, radios, twitter y cuantas redes sociales haya, convirtiendo una desgracia en entretenimiento misógino, es como mínimo irresponsable, pero en verdad, es inhumano.
Comparar hechos violentos sin criterios, desinformando, manipulando información, generando discursos de odio en una sociedad que sin dudas es conservadora, responde netamente a una línea fascista.
Han matado a una mujer, a sus dos hijos y a sus padres, los canales y los periodistas, que tienen mucha responsabilidad en la construcción de opinión pública presentan como un hecho que se justifica porque había deudas, y otras historias.
Han matado un hombre, y se preocupan porque la persona que asume el hecho es mujer, y ha participado de espacios feministas.
Nada mejor que unir las historias, así se vende más, así se destruye más, entonces el feminismo se convierte, en las voces de estos mercenarios fascistas en un movimiento que promueve la muerte, siendo que históricamente hemos defendido la vida.
Me pregunto si la ética ha sido tocada por estos “periodistas”, si la perversidad de sus opiniones, las mentiras presentadas como falacias tramposas cumplen otro objetivo que no sea promover el odio y justificar la violencia.
La dimensión ética del periodismo esta negada por estas prácticas, han convertido este noble trabajo en un monstruo gigante, que coloca pensamientos elaborados en las cabezas de quienes asumen que sus discursos son verdad.
En realidad ambas situaciones se relacionan, en lo violento, en lo permitido por la sociedad, y es justamente contra este y otros tipos de violencia que lucha el feminismo. Y no desde una postura de no violencia condescendiente, sino desde la lucha, la calle, la organización.
El feminismo tiene muchos desafíos todavía, el patriarcado se asume aún como verdad histórica, como natural, como nuestra cultura, como nuestra sociedad, y ahí la responsabilidad histórica que han asumido las compañeras y compañeros que defendemos el feminismo, es luchar contra ella, en construir otra sociedad.
Ahí los comunicadores tienen la opción de comprender esta situación histórica, tienen datos para saber la desigualdad en la que viven las mujeres, saben cuantas mujeres son asesinadas y cuantas niñas violadas. El periodismo humano, ha puesto su pluma al servicio de esta causa y muchas otras de nuestro pueblo.
El periodismo es una formidable arma política y un vehículo de divulgación de ideas, puede defender la humanidad, e ir contra ella. Ahí está la ética que cuestiono, y la ética no depende del patrón señores, es una cuestión de humanidad.

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