Alegre-Rubín contra el Partido Liberado

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Por Daniel Carísimo

No gustan ni el cómo, ni el cuándo ni el por qué.

En el análisis del cuadro de situación se entiende que se necesitaba un candidato a presidente porque se hace fundamental responder a un modelo neoliberal que está representado en el agronegocio que tala brutal, mata, contamina y expulsa.

Cambiar la matriz de regarlarles la energía a Argentina y Brasil de las dos hidroeléctricas de las que somos co propietarios.

Hacer una reforma agraria.

Motorizar lo que se construyó en la dirigencia social, en la cultura, en la educación, en la salud pública en el interrumpido, por un golpe de estado parlamentario, gobierno de la Alianza Patriótica, aquel otro acuerdo que el Partido Liberal deshonró.

Vale señalar que el periodista Leo Rubin tiene sus méritos como para aspirar a cargos políticos, en este caso la vicepresidencia. Sostuvo la defensa de los campesinos de Marina Kue con ahínco y compromiso, algo que no hizo la mesa de presidentes del Frente Guasu (FG).

A pesar de ello es oportuno señalar que no tiene relación alguna en la construcción social y política del FG, aunque siempre dio espacio en su Made in Paraguay a las voces que se criminalizan día a día en la gran prensa patronal. Ejemplo de ello, la transmisión en vivo de las demandas campesinas desde las plazas del Congreso.

Decimos entonces que tiene a su favor ser parte de una familia, cuyo patriarca Humberto, conduce un Holding de Radio que puede resultar fundamental en la disputa mediática contra sus competidores y este elemento no es menor.

Igualmente vale decir que los caballeros de la mesa cuadrada del FG acaban de elegir ser furgón de cola de Efraín Alegre, que es el que se estima vencerá en la interna liberal.

Antipopulares, sumisos, equivocados, los que le dicen que sí a todo a un ya por demás errático Fernando Lugo, porque Alegre no tiene un mínimo atisbo de programa social construido con sus cuadros, sus dirigentes.

También es cierto que se enfrenta al Partido “Liberado”, ese que representará Santiago Peña, con el presidente Horacio Cartes como todo fondo.

Esto, porque se presume que superará la interna contra un Stronista antiguo y soso como Mario Abdo Benítez, ese que llevó el cajón del tirano cruel a su encuentro con los 8 círculos del infierno del Dante.

Hay un meme muy gracioso circulando en Internet aludiendo al manifiesto fundacional de ese presunto movimiento político que surgió de un furcio del presidente a saber: “El Partido liberado nace para beneficio propio del patrón y de sus amigos más allegados y no para atender las necesidades del pueblo. El partido liberado es una asociación de hombres y mujeres esclavizados por el dinero sucio y las extorsiones políticas. La constitución nacional será violada las veces que sea necesaria para alcanzar los objetivos políticos del patrón.

El caos y la falta de respeto a las instituciones públicas serán los ejes principales del partido. Los peores enemigos de un liberado serán las personas honestas, decentes y que quieren el bien del pueblo.

No se garantizar la libertad de prensa, de expresión, de reunión y del sufragio.

La gran divisa de los liberados es “El gobierno de los ricos y solo para los ricos, los pobres que se vean ellos”.

El sistema de gobierno adoptado es el manejo discrecional por el patrón de los tres poderes del estado y endeudar el país hasta el último guaraní y que paguen las generaciones venideras.

Los cargos públicos claves serán ocupados por los gerentes del patrón, lo que hacen carrera política serán mirados como soñadores.

Pueblo paraguayo, agrupémonos para la grandeza del patrón. ¡Viva el Partido Liberado”.

Este manifiesto humorístico tiene en sus pliegues mucha verdad.

Y es allí que la increíble fórmula que proponen en principio el FG y el Partido Liberal puede constituirse en el madero de náufrago de una sociedad que lidia todos los días con un programa económico que empobrece mayorías y concentra riquezas de una forma obscena.

Quizá tengan allí su razón, en el intento de hacer algo más digno, a partir de este panorama bizarro que acaba de completar Avanza País.

El movimiento del intendente de Asunción, Mario Ferreiro, ofreció a su sobrino Guillermo, un buen abogado, como candidato a Vice, en otra increíble situación de la política nacional que tiene predilección por hacer las cosas en las mesas chicas.

Alegre debe primero superar a Carlos Mateo Balmelli que pìde hacer un acuerdo efectivo a diferencia de los de “2008 y 2013, un fracaso que solo fue una Alianza electoral y no política. Una Alianza querida, participativa, transparente y que todos se vean identificados”.

Suena todo bastante vacío, a circo electoral sin programa.

Ojalá los errados seamos nosotros.

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