Una crítica al culto a la personalidad

Opinión sobre la iniciativa artístico urbana denominada «Héroes de la dependencia».

Ilustración de Oz Montanía.

Creo que debemos aclarar que estamos hablando de murales no de libros historiográficos, en primer lugar.

Segundo: pienso que en Paraguay todavía se sigue haciendo culto a la personalidad. Se valora y critica personas, no ideas. En este caso, los ofendidos con el mural,  alaban la personalidad de Francia y los López, no sus ideas, que en ambos casos son ideas liberales. Francia sólo llevó a cabo el ideario liberal de Rousseau (ahí su importancia); los López continuaron con este ideario liberal.

Creo que esto mismo es lo primero que propone la obra de los muralistas, o sea, criticar el culto a la personalidad que existe en el imaginario colectivo paraguayo; y en esto tanto el culto a Cartes, a Stroessner o a Francia es el mismo. De otra manera no se puede entender la sucesión de estos personajes en los murales (ni en la historia paraguaya). La crítica que hace el grupo es a la construcción de la idea de independencia en el imaginario colectivo, basada esta construcción en el culto a la personalidad.

Si pasáramos como sociedad de valorar personas a valorar ideas, creo que la discusión sería otra y entenderíamos lo que el título de la obra de estos muralistas propone, que es una crítica al concepto mismo de «independencia». ¿Existe independencia en Paraguay?

Esto nos llevaría  a recordar la teoría de la dependencia de Cardozo y Faleto (¿son herejes de la historia latinoamericana estos cientistas por elaborar y demostrar una teoría sobre la dependencia de América Latina hacia el norte?).

Por otra parte,  la propuesta de estos muralistas es semejante a la resolución de la II reunión de pueblos guaraníes en Jaguatí, en donde los indígenas decidieron no acompañar los festejos de la independencia. ¿Qué independencia van a festejar ellos?

Desde lo que tiene que ver estrictamente con lo artístico, desde una concepción griega del arte, el artista no es aquel que entretiene y hace reír a las masas y los políticos, sino aquel que desafía los valores establecidos en una sociedad y los somete a discusión social, en este sentido los murales de “Héroes de la dependencia” no son solo manifestaciones artísticas, sino puro Arte, en mayúsculas, pues han logrado hacer discutir a la sociedad asuncena sobre el valor de sus mentados «héroes».

En cuanto a lo que debe hacer la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), no creo que su función tenga que ver con censurar la pluralidad de ideas en nuestra nación, si fuera así debería haber censurado la resolución del II Encuentro de Pueblos Guaraníes (y acá quiero recordar que ni Francia ni López tuvieron políticas felices hacia nuestros pueblos originarios).

La  función de la SNC, como cartera de Estado -desde un enfoque de derechos culturales-, es asegurar que todos los paraguayos y las paraguayas tengan las condiciones para ejercer libremente su derecho a expresar sus ideas y pensamientos, aunque sean diferentes y divergentes.

Finalmente, la historia y la historiografía deberían estar siempre vivas y abiertas para la discusión; en cuanto ésta se cierra se arterosclerosan las ideas y se cae en el culto a la personalidad, al cual fueron muy asiduos los regímenes fachistas y stalinistas.

Ojalá que como nación logremos superar el culto a la personalidad que aún sostiene nuestro imaginario colectivo , porque de lo contrario –como se ha demostrado con Stroessner- es lo mismo el Dr. Gaspar Rodríguez de Francia que Horacio Cartes.

Discutamos ideas, no personas, así tal vez logremos que la historia no se repita.

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