En las décadas de los años 20 y 30 se instala en Itapúa la empresa agrícola con la venida de migrantes japoneses y alemanes. Ya en los años 60, durante la dictadura de Alfredo Stroessner, se impulsa el Plan Trigo cuyo fracaso se hace notar a los pocos años.
Es desde la década de los años 60 y 70, con la expansión de la frontera agrícola hacia el este del país, que colonos brasileros ocupan tierras paraguayas. Esta situación se acentúa en la década de los 90, con la introducción de soja genéticamente modificada al país, que implica no solo el ingreso de colonos brasileros sino también el ingreso de un nuevo modelo de agricultura que ha condicionado, en gran medida, las políticas públicas para el sector.
La expansión de los monocultivos de soja genéticamente modificada es una realidad para los países del Cono Sur, logrando ubicar a Argentina, Brasil y Paraguay entre los mayores productores de soja del mundo, especializando las economías locales en exportación de granos. Si bien esta actividad genera divisas a los países involucrados, es importante tener en cuenta que, para realizar dichas labores agropecuarias se necesita acceder a grandes extensiones de territorio y financiación, por lo que los beneficios que genera son percibidos por un mínimo de la población, y que los territorios ocupados hoy día por dicho monocultivo estaban habitados, hasta hace pocos años, por personas que desarrollaban allí sus vidas y sus culturas.
La expansión de la soja presenta en nuestro país un matiz diferente que debe ser tenido en cuenta: el Paraguay es el país con más población rural de la región, el 43% de la población total. Es importante no perder de vista que de los 406.752 km2 de extensión con que cuenta el Paraguay, es en la Región Oriental que ocupa el 39% del territorio, donde habita el 97% de la población y que los mejores suelos para agricultura del país se encuentran en esta región, ocupada hoy por rubros de exportación. La instalación del paquete tecnológico tiene consecuencias también para la población urbana, ya que estudios científicos demuestran que las derivas de los herbicidas pueden abarcar varios kilómetros.
Algunos puntos que destacan con respecto a este modelo de producción adoptado en nuestro país son:
Si bien el crecimiento económico de un país es muy importante, debe verse reflejado en el desarrollo del mismo, evidenciándose en un mayor bienestar de sus pobladores. Con este modelo, eso no sucede.
En contraste, se observa que los pequeños y medianos productores se caracterizan por el cultivo de una variedad de productos, destinados tanto al autoconsumo como a la comercialización, la tenencia de animales, la producción de derivados agrícolas y animales, y la producción artesanal o forestal, invierten poco capital y mucha mano de obra. Aunque la producción encarada por los pequeños y medianos propietarios beneficia a una población numéricamente superior. Las políticas públicas dirigidas al sector agropecuario se centran en los grandes propietarios y en la producción de rubros destinados a la exportación.
Frente a esta situación de olvido histórico y discriminación que sufren paraguayos y paraguayas en su propio país se propone la conformación de cooperativas de pequeños y medianos productores agropecuarios a fin de organizar no solo la venta sino todo el proceso de producción.
Una correcta armonía entre lo económico y lo social supone que la empresa cooperativa debe lograr ser eficiente y competitiva tanto en el plano económico como en el plano social.
La cooperación agropecuaria es la unión de los asentados en una empresa para comprar herramientas, máquinas, animales e insumos como así también planificar la producción, lo cual permite producir para el mercado los productos propios para el tipo de suelo y clima, y la venta de manera conjunta[1]. La cooperación se constituye, entonces, en una opción de capitalización de los pequeños establecimientos agropecuarios que posibilitaría una mayor retención de la población rural.
Para que los pequeños y medianos productores agropecuarios puedan aumentar el volumen y el valor de la producción es necesario aumentar el capital constante, la productividad del trabajo y la especialización, como así también racionalizar la producción de acuerdo con los recursos naturales disponibles y hacer una adecuación tecnológica respetando los parámetros ambientales.
Evidentemente, esto implica un proceso sumamente largo y complicado. Principalmente porque nos han hecho creer en las últimas décadas que la única forma de crecer y destacar en la vida es aislándonos[2].
Muchos de quienes no creyeron en el individualismo y se unieron solidariamente, hoy están sembrados en la tierra y sus huesos son estrellas* que iluminan el trabajo de diversas organizaciones de pequeños y medianos productores que realizan un intenso trabajo por sobrevivir solidaria y dignamente en sus territorios.
[1] Cuando la venta de la producción no es encarada de manera comunitaria, ésta es realizada por cada productor en las ciudades o en la vía pública, lo cual afecta no solo la continuidad del trabajo en la chacra sino también la asistencia escolar de la población infantil que se ausenta de las clases para ayudar en las ventas.
[2] A esta filosofía de vida responde el modelo de asentamiento campesino propuesto desde el Estado, pequeños mundos individuales de 10 ó 20 has.
* Frase de «¿Dónde están?», Canción de Alberto Rodas
que loco los sojeros que nos empobrecen, este es titular de ultima hora de hoy jaja
Sojeros cierran ruta en protesta por ocupaciones
CIUDAD DEL ESTE
El conflicto por la posesión de tierras no cesa en la región Este del país. Esta vez, productores brasileños y paraguayos se unieron para repudiar la ocupación de sus tierras por parte de unos 120 campesinos que desde hace dos meses están en un predio. Aproximadamente 100 manifestantes, procedentes del distrito de Mariscal López, departamento de Caaguazú, cerraron la ruta 7 a la altura del kilómetro 37 por 15 minutos cada una hora, desde las 9.30. Con 20 máquinas topadoras y tractores, clausuraban el paso.
La medida se adoptó para presionar al fiscal Victoriano Portillo de la unidad 2 de Juan Eulogio Estigarribia, quien según la denuncia no cumple una orden de desalojo emanada el 29 de agosto por el juez de Caaguazú, Carlos Giménez Ortega.
Los afectados suman unas 600 familias que cultivan cerca de 2.500 hectáreas expropiadas para los campesinos de la zona, según Miguel Antonio Bianchetto, paraguayo, secretario de la coordinadora San Roque González de Santa Cruz, de Mariscal López.
“Yo soy dirigente campesino y nuestra coordinadora se unió a los propietarios de 13 terrenos, que también se ven amenazados para defender lo que nos pertenece. Es un grupo máximo de 150 personas que nos amedrentan todo el tiempo, están armados y no nos dejan trabajar en paz. Queremos que el fiscal se ponga los pantalones y desaloje a esa gente”, reclamó.
Los manifestantes aseguraron que viven en esas tierras desde hace unos 30 años y que poseen todos los títulos.
La situación se torna insostenible y hasta los niños no quieren ir a la escuela por miedo, según Josemar Gobbi, hijo de brasileños y productor de soja. “Están armados. Nos amenazan. Si el Estado no actúa, haremos justicia por mano propia, echando a esa gente a la fuerza de nuestras tierras”, dijo Josemar, quien desde hace 27 años vive en Paraguay.
Un total de 80 familias brasiguayas que forman parte de la colonia Santa Teresa, casco urbano del distrito de Mariscal López, también están afectadas por la ocupación. Iselso Bortolini, brasileño, quien hace 28 años vive en el lugar, actualmente con dos hijos y un nieto paraguayos, asegura que la tensión por las tierras hace de su vida un tormento.
PRESENCIA FISCAL
El fiscal Julio César Yegros, del distrito de Yguazú, acudió al lugar, pero no precisamente para intervenir, sino para pedir a los manifestantes que no cierren la ruta. “Yo estoy viniendo de una audiencia. De hecho la Policía me comunicó lo que estaba pasando. Entiendo las reivindicaciones, pero no es necesario que terceros resulten afectados”, dijo.
Estoy realizando actualmente un trabajo investigativo sobre POLITICAS PUBLICAS en el campo de la agricultura en los últimos 20 años en nuestro país, si se cumplieran lo que tenemos en los papeles se cumpliría lo que decía el ínclito hermiño cáceres, país de maravillas. Pero …….., no obstante espero que me sirvan las informaciones en el curso de doctorado en desarrollo que estoy relizando en la UMA. Espero algunas propuestas o intercambio de opiniones.
Mi tesis doctoral estoy basando en dos plantas medicinales, el Kambá aká (Guazuma ulmifolia) y la Mucuna pruriens (semilla), con éfasis en el tratamiento de dos enfermedades como el Mal de Parkinson y la Diabetes.
Escucho recomendaciones, ah mi trabajo implica un rescate etnobotánico de las especies mencionadas, involucrando las ciencias naturales (básico), las ciencias sociales, las ciencias de la salud y de manera transversal la etnobotánica.
Saludos desde Pilar, ñeembucú.
José Alfredo, ante cualquier consulta nos comunicaremos contigo. Muchas gracias por el dato. Saludos.