Un paseo en Aladelta: Caetano Veloso, clásico y moderno

El cantautor brasileño Caetano Velosos y la Banda Ce dieron el lunes pasado un concierto en el Centro de Convenciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF), en Luque. El bahiano tocó sus clásicos y sorprendió con músicas experimentales que exploran más allá del rock y la samba. 

«O fato dos americanos
Desrespeitarem
Os direitos humanos
Em solo cubano
É por demais forte
Simbolicamente
Para eu não me abalar»

Es el verso principal de Base de Guantánamo, una de las joyas de Zii & Zie el disco que presentó Caetano Veloso ayer en el muy buen concierto que brindó con la Banda Cê en la CSF.

Después de ese compromiso, se ingresa en un mantra que a fuerza de repetirse nos hace reparar en la presencia de esa terrible base que los Estados Unidos mantienen en suelo cubano, allí donde se torturó a diestra a “terroristas” a los que no se les dio la oportunidad de demostrar inocencia, esa que Obama prometió cerrar y sigue funcionando como si tal.

El coro de Caetano y la Banda Cê consigue con esa bella canción, con las imágenes de La Habana en la pantalla, con una puesta minimal, un momento alto en el importante auditorio acorde a la presencia del gran cantautor brasileño por primera vez entre nosotros en esta urbe de la Gran Asunción.

Consigue hacer pensar profundo.
La reflexión como punto de partida, un camino que ya propuso en sus grandes temas Haiti y Fora da Ordem con los que Base viene a completar una impecable trilogía.
En estos temas vemos al poeta a pecho gentil, el costado bravo de este gigante, el que más conmueve.
Sin embargo Veloso es brillante cuando es clásico, cuando aparece solo en la guitarra criolla para entregar una versión impecable de Recuerdos de Ypacarai de Demetrio Ortiz, por ejemplo. Para tocar samba como su adorado Joao Gilberto, pleno, a nobleza extrema.

Lo fantástico del caso es que es también increíble cuando es moderno, cuando se para al frente de una banda de rock de las mejores del continente, con la capacidad de dejarlos hacer a los muchachos y refugiarse en el ala delta que lo cobija en el escenario. También con clase para domarlos, bajarlos del amplificador con una simple muestra de cómo quiere ese LA terrible que toca en el medio de la guitarra con esa sonrisa de cuento.

Es que la Banda Cê: Pedro Sa (guitarra eléctrica), Marcelo Callado (batería), Ricardo Dias Gomes (bajo y teclados) tiene una sincro notable, ese buen gusto carioca, seductor, con estilo y ruido de globalización pero profundamente local.

En Zii & Zie (tíos y tías en italiano) Caetano aborda un concepto, transambas y transrock, y lo lleva a cabo con una maestría notable, gracias al ensamble que consiguió a instancias de su hijo Moreno con estos tres locos geniales.

El viaje que había comenzado en Cê, su anterior disco de 2006, prosigue con rumbo claro en esta nueva placa, banda de sonido de un Brasil de tremendos contrastes que tiene un obrero metalúrgico de presidente, los Sin Tierra en pie de lucha, grandes cinturones de pobreza, crimen organizado de alto nivel y a la vez es una potencia capitalista emergente.

Cuando revisita Irene, un tema del 69, se advierte la idea hecha obra.
Cuando toca Lapa, del último disco, homenaje al barrio carioca, se está ante un viaje en el tiempo.
Tiene generosidad y cariño al homenajear a Roberto Carlos, para vivarlo en el escenario y conseguir que los centenares de brasiguayos presentes en el evento lo ayuden con el coro de Forza Estraña.
Tiene desparpajo para presentar Eu Sou Neguinha, un pieza principal del show, con fantásticos cortes de música y luces, con el Caetano más actor, con la potencia y la fragilidad que nos hace visitar este guía ilustre y sabio.
Este que nos enseña que el rock puede ser eterno como el samba, como un vuelo de Aladelta.
Obrigado.

Pastillas
Pena que el recital no se haya planeado para un publico masivo, el miércoles 9 está tocando en el Estadio Centenario en Montevideo, por esas ideas exclusivistas que predominan en una sociedad sesgada. Con entradas de 35 y 200 dólares la mayoría de sus fans quedaron afuera, otros que fueron a buscar el Caetano de los grandes éxitos quedaron decepcionados y un tercer grupo que lo hizo por pagar la entrada cara enfrío las filas que estaban cerca del escenario.

“Caetano sigue sin tocar en Asunción”, expuso un fan con toda certeza. El Centro de Convenciones está en Luque, puede que sirva para que vuelva, se reflexionaba.

Dialoguito:
– No se si los Franz Ferdinand llegarán a esto… (por la tocata de la Banda Cê)
– Parece que se van a tener que poner las polleritas escocesas…

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.