Tres años de camino

Nuestro periódico cumple su tercer aniversario, y junto con los festejos, se abre un nuevo horizonte de desafíos.

“porque el canto no puede ser una traición a la vida,

y sólo es justo cantar si nuestro canto arrastra consigo

las personas y las cosas que no tienen voz”

(Ferreira Gullar)

A mediados del 2007 nos empezamos a reunir un grupo de veinte o un poco más de comunicadores, diseñadores, escritores, historiadores, ilustradores, comunicólogos, editores y gente ligada al mundo cultural, en el local del Sindicato de Periodistas del Paraguay de la calle Herrera.

Veníamos con experiencias extintas como El Yakaré, Mamangá, Guarará y un grupo de activismo gremial en el SPP, en las que acumulamos bastante faena en trabajo común y en edición a contrarreloj y sin recursos.  Y lo más importante, habíamos construido un interesante nicho de lectores a partir de una agenda periodística-cultural pequeña pero propia, y con una nueva estética de lo gráfico.

E'a en su edición impresa

El presente que se vivía nos sugería con firmeza volver a publicar, pero esta vez uniendo las tres vivencias, más enriquecida con la lectura gremial de las comunicaciones en el país, que aportaban los colegas del SPP. Políticamente, aquellos medios de comunicación que se afirmaron durante el estronismo y recaudaron credibilidad gracias al pacto de silencio con los gobiernos de Rodríguez y Wasmosy, venían mostrándose más agresivos.

La emergencia de proyectos políticos populares en la región, empezaba a desenterrar el discurso anticomunista de la “amenaza externa” en estos medios. En el horizonte comunicacional se presentaban también otros fenómenos, como una mayor criminalización del campesinado y los pueblos indígenas; la concentración mediática; la concentración del mercado laboral de la comunicación y la precarización de puestos; atentados a la ética y a la estética con contenidos mediocres desde lo periodístico y el manejo de fuentes; temas intocables o silenciados; la mercantilización de programas informativos, donde conductores de tevé presentaban las noticias con la boca llena de tal o cual producto. Mientras, seguían diciéndonos “somos imparciales”.

El elemento más novedoso era el debate nacional sobre la candidatura del ex obispo de San Pedro, que volvió a entusiasmar la política en los copetines, culata jováis, tercer tiempos, centros de emigrantes, aulas y hasta conventos. Y que cruzaba toda forma de comunicación mediada o popular y ponía en alerta a los “sectores productivos” y sus voceros mediáticos, debido a la indefinición ideológica de este candidato.

En lo cultural, por lo menos en Gran Asunción, parecía que había una sequía muy grande de actividades gracias a la herencia del intendente Riera y por la desaparición del semanario cultural y gratuito El Yakaré, que durante sus cinco largos años, supo visibilizar y acercar al lector/ra una agenda completísima de actividades culturales, poniendo al alcance las ofertas del qué hacer y del dónde encontrarnos.

En el plano internacional se veía cómo las corporaciones más grandes de comunicación justificaban con sus gigantescas producciones y mentiras disfrazadas de titulares, la invasión y saqueo estadounidenses en Irak y sus políticas para con Latinoamérica. Y el eco local de esto.

En ese contexto, la crítica que veníamos haciendo, no era suficiente, había que profundizarla en el terreno práctico, y lo hicimos con la propuesta del periódico E’a. El objetivo era combinar varios elementos e intereses del colectivo que habíamos conformado:  hacer una lectura alternativa de la realidad, expresarnos con la estética que venimos construyendo, generar fuentes de trabajo para descomprimir el mercado laboral, debatir el rol de los medios de comunicación , presentar una agenda propia en la cual sí podíamos incluir, sin herir pleitesías, temas tabú.

E’a por las paredes de Asunción

El 2 de noviembre de 2007 nació nuestra cooperativa de Trabajo de Comunicadores Atycom Ltda., el 7 de agosto de 2008 salía a luz el primer número de nuestro mensuario impreso “E’a” y meses más tarde su versión en portal de internet www.ea.com.py. Hoy, con grandes avances, ajustes, errores y desafíos pendientes, hemos cumplido varios objetivos que nos propusimos, como el de generar puestos de trabajo o de presentar diariamente -apenas- nuestra versión, nuestras búsquedas e interrogantes acerca de la realidad.

Ojalá podamos estar cada vez más cerca de las personas sencillas, sacrificadas, luchadoras. Ojalá ellas puedan, cada vez más, poblar nuestras páginas con sus historias, sus fantasmas, sus alegrías, sus proyectos, su trabajo y sus lecciones.

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