Tomás Mateo Balmelli: si la curva hace un crecimiento exponencial, el COVID-19 no permite respuesta sanitaria

El médico especialista en infectología, Tomás Mateo Balmelli, afirmó que la flexibilización de la cuarentena debería empezar en el sector agrícola y en los departamentos del país donde no existe infección comunitaria de COVID19. Dijo también que si la curva de contagios hace un crecimiento exponencial, «este virus no da capacidad a respuesta sanitaria y menos en un país como el nuestro dónde la salud pública estuvo abandonada por décadas y hoy queremos lograr en sesenta días lo que no se hizo en 50 años».

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¿Cuál es su opinión sobre la posibilidad de flexibilizar la cuarentena y sobre posición que asumió la Dirección de Vigilancia Sanitaria, que afirmó que el sistema de salud ya se encuentra preparado para más contagios?

Hay dos puntos que hay que tener en cuenta para comenzar la flexibilización. El primer punto y el más importante: la capacidad de contagio que se tiene a nivel social. Es decir, la circulación comunitaria. Hay índices que permiten que se tomen medidas de cuarentena más flexibles o parciales. Cuando un individuo infecta a menos de un individuo. Nosotros estamos ahora en esa condición. Si hacemos una progresión logarítmica del número de infectados que tuvimos desde el primer caso detectado el 7 de marzo a la fecha, vemos que estamos duplicando el número de casos cada ocho o nueve días. A diferencia con otros países donde realmente el brote epidémico es intenso, ellos duplican el número de infectados cada tercer día. La duplicación cada tercer día es cuando un individuo infecta a tres. Desde el punto de vista de reproductividad creo que estamos en condiciones de comenzar la flexibilidad.

La segunda parte de la pregunta. Sobre el sistema sanitario. No hay sistema sanitario que esté fortalecido una vez que uno se enfrente en los hospitales con el COVID. El COVID ha demostrado en las terapias intensivas que tiene una mortalidad del 50% en los países del primer mundo. Aquí no me quiero imaginar cuál sería.

A lo mejor si los hospitales se han capacitado, hemos ganado tiempo en conocimientos terapéuticos que pueden combatir las complicaciones que antes no se conocían, porque ya estamos caminando el cuarto mes de pandemia y hemos aprendido mucho de los países del hemisferio norte, que están cursando actualmente con la pandemia en su forma exponencial o intensa. Hemos tenidos tiempos de educar por lo menos parcialmente a la ciudadanía y a concienciar del aislamiento de la protección, del distanciamiento social.

No veo que tengamos que llegar a la última línea de batalla que son los hospitales, porque muy probablemente si la curva hace un crecimiento exponencial este virus no da capacidad a respuesta sanitaria y menos en un país como el nuestro dónde la salud pública estuvo abandonada por décadas y hoy queremos lograr en sesenta días lo que no se hizo en sesenta años.

De darse esta flexibilización, ¿debería cambiar también la metodología de trabajo en salud? ¿Deberían aumentar la cantidad de test para saber dónde están los contagiados o si hay más contagiados?

En esta segunda fase, que sería una fase intermedia, donde nosotros vamos a comenzar a flexibilizar ciertas medidas, donde va a haber más circulación ciudadana, y por ende, puede incrementarse el número de infectados, tiene que ir acompañado de un monitoreo estricto con aumento del número de test para poder detectar en forma precoz aquellos individuos infectados y a sus contactos y poder hacer aislamientos obligatorios localizados, de manera que no haya un disparo de la circulación comunitaria y un colapso del sistema sanitario.

Entonces sí, la respuesta es sí. Tendríamos que tener un incrementos en el número de testeos, no solamente a nivel de Asunción y Central sino principalmente en las urbes fronterizas como ser, donde tenemos la posibilidad de importación del virus a través de individuos que puedan pasar la frontera y no realizar el aislamiento obligatorio y supervisado de los servicios sanitarios, y eso podría hacer que importemos el virus.

Acá tienen que haber dos estrategias una vez que se flexibilice: Uno, un control exacto, preciso, intenso, con una vigilancia epidemiológica de la frontera y cierre de la frontera para no importar el virus; y dos, a nivel autóctono, aumentar el número de test para poder mitigar el crecimiento exponencial de la curva. Eso significa, en pocas palabras, evitar que se infecten muchos individuos en un pequeño periodo y que eso lleve a un colapso del sistema sanitario.

Los hospitales son lugares que nosotros tenemos que dejar como última alternativa para pelear con este virus. No hay que bajar a la cancha para pelear con este virus. Hay que ser diplomático. Tenemos que evitar que el virus ingrese. Porque nosotros en estos dos meses que inició la pandemia, que habrá comenzado en febrero o antes, nosotros hemos visto que la circulación comunitaria es de muy baja intensidad. Por eso tenemos muy bajo número de casos sin nexos epidemiológico detectables. Por eso hasta hoy día tenemos las camas de los hospitales vacías de pacientes de COVID. Esperemos que así siga, y la única manera es con la ayudad de cada uno de los ciudadanos que habitamos esta República. Manteniendo la prevenciones, el distanciamiento social, las prevenciones del distanciamiento físico, evitar la transmisión a través del contacto indirecto con superficies contaminadas, el uso de tapabocas, el lavado frecuente de manos y el uso de soluciones con algún tipo de alcohol, las limpiezas en los sitios, los trabajos con tiempos intermitentes, fraccionando el número de funcionarios a nivel público privado, mejorando la estrategia de vigilancia epidemiológicas en las fronteras, evitando la aglomeración de gente a través de espectáculos o de sitios de alta concurrencia para contar la cadena epidemiológica y luego, en el transcurso de la semanas, nosotros podemos ver cómo va creciendo la transmisión del virus a nivel de la comunidad, y esto nos dará pie a tomar medidas muy estrictas nuevamente de cuarentena total o de ir flexibilizando cada vez más otras áreas como ser las áreas laborales, sociales, deportivas, educacionales, entre otras.

Hay algo que generó preocupación en la gente, por lo menos en lo que se puede monitorear en redes sociales, y fue lo que explicó el director de Vigilancia Sanitaria, Guillermo Sequera. Dijo: debemos empezar a contagiarnos y habló de barreras de rebaño, ¿qué exactamente es lo que se podría aclarar con relación a lo que explicaron desde Vigilancia Sanitaria?

Lo que se deba aclarar aquí es que la idea de la cuarentena no es que desaparezca el virus. La idea de la cuarentena era que el proceso de transmisión comunitaria y de infección a la población sea lenta, de manera a ganar tiempo para fortalecer el sistema sanitario, capacitarse, capacitar al capital humano, fortalecer la logística: equipos de protección individual, equipos especiales para tratar pacientes con alta carga viral, y concienciar a la ciudadanía sobre la manera de protegerse a sí y a los demás para evitar que haya un incremento exponencial del número de infectados o que esto sobrepase la capacidad de respuesta del sistema sanitario. Más tarde o más temprano los paraguayos nos vamos a tener que ir infectando del virus del coronavirus y un 20% de los infectados pueden tener cuadros severos, un 15% y un 5% pueden terminar en las terapias intensivas.  ¿Entonces, nosotros tenemos que lograr? Que nos infectemos a una velocidad en que no sobrepasemos la capacidad de respuesta  del sistema sanitario para que el mismo no se vea abrumado para que aquellos pacientes que requieran asistencia sanitaria ya sea hospitalaria o en terapia intensiva, encuentren los recursos institucionales, humanos, para tener la posibilidad de vencer al COVID19.

¿Se puede calcular o estimar el tiempo en que podría empezar la flexibilización de la cuarentena?

Yo creo que la cuarentena se va a comenzar a flexibilizar a partir del lunes 27. Hay que ir probando con aquellas actividades laborales que se encuentren a nivel agropecuario, agrícola, en ciertos sectores, ciertos departamentos donde no hay circulación comunitaria, donde el distanciamiento social es más fácil de concebirlo por la poca densidad poblacional. Creo que se van a flexibilizar a nivel de Asunción y Central ciertas actividades laborales que se puedan realizar al aire libre, donde el virus no tiene mucha resistencia nuestras temperaturas. Creo que luego de una o dos semanas donde se esté monitorizando cómo va el crecimiento de la circulación comunitaria, nosotros podemos ir flexibilizando de a poquito otras actividades, siempre y cuando tengamos una respuesta ciudadana desde el punto de vista de la prevención y que se acojan a las medidas y cuidados de manera a que no haya una explosión en la circulación comunitaria. Todo esto va a depender mucho de todos y cada uno de los ciudadanos que sepamos cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, de manera a que esto podamos llevarlo en el transcurso del año a un crecimiento en el que nosotros podamos, desde el punto de vista médico institucional, dar respuestas sanitarias a aquellos individuos que requieren hospitalización o terapia intensiva.

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