Un cóctel de sexo, política, cultura y fiesta mediática vive el país con las andanzas hecha pública del ex Obispo y presidente Fernando Lugo. Las derechas pescan en el turbulento río revuelto. La mayoría de las izquierdas callan por su condición de aliados al gobierno. Y el pueblo que ríe, y hasta defiende, a un presidente «Toro».
En el 2009 el orden político puede cerrar las válvulas abiertas de cambio. El escenario podría quedar atrapado en la inercia que impone el orden económico latifundista y agro exportador. Es posible y peligroso que ingresemos a una parálisis fundamental que recree la vieja y nefasta idea de que «acá luego no pasa nada» y que nuestro país es el «cementerio de las teorías». El gobierno necesitará conseguir mucho dinero de algún lugar para «refundar la esperanza».
El desplazamineto del Partido Colorado abrió un telón que tapaba con argucias el saqueo de las tierras en nuestro país por tanto tiempo. Las elecciones de abril permiten mostrar el Estado latifundista y oligárquico. Las fuerzas organizadas del campo traen consigo su historia de resistencia y algunas deshojan margaritas con el gobierno de Fernando Lugo. La confrontación a campo desnudo es el camino correcto.
Alrededor de 5000 militantes y adherentes de organizaciones campesinas, principalmente, y urbanas, avanzaron esta mañana cerca de las 9:00 hacia el interior del edificio de la Fiscalía General del Estado, ubicado sobre las calles Independencia Nacional entre Herrera y Humaitá, exigiendo la renuncia inmediata del fiscal general Rubèn Candia Amarilla, quien dirige la nueva ola de criminalización de dirigentes campesinos con órdenes de imputación y prisión firmados por los fiscales de los distintos departamentos del país.
El gobierno de Fernando Lugo va entrando en un pasaje del proceso político donde las enunciaciones ya no sirven y se imponen acciones concretas. Tomar medidas de cambio real exige una fuerza política capaz de romper con el cerco institucional (Leyes, vaciamiento de las arcas del Estado, poderes judicial y legislativo corroídos) que heredó de la era colorada. Y en la base no hay tiempo para esperar. En realidad, no hay nada que esperar.
¿Podrá el Gobierno de Lugo tomar medidas que beneficien a las mayorías excluidas y perjudiquen los intereses de los privilegiados económicos y sociales?
Fernando Lugo asumió la presidencia de la República con actos y símbolos cargados de osadía política. Su claro acercamiento a Hugo Chávez, su proyecto de más impuestos a la soja y a la carne y sus roces con el poder mediático generan preocupación en los sectores de poder. Pero la realidad es que Lugo baja a un escenario en el que no tiene una estructura política sólida, dominado por una oligarquía que no está dispuesta a perder sus privilegios.
El 14 de agosto, frente a unas 15.000 personas, nuestro nuevo Presidente saludaba a la gran fiesta popular reivindicando el único periodo independiente que vivió nuestra República, el de Francia y los López.
Al menos, unos 300 paraguayos llegaron esta tarde hasta la avenida De Las Heras Buenos Aires, frente a la oficina de la embajada paraguaya en Argentina para manifestar su repudio al intento de golpe denunciado por el presidente Fernando Lugo esta semana
El 20 de abril quedará grabado en la historia polìtica del país como el hito más significativo en el proceso de consolidación democrática que tiene su punto de partida en el golpe de Estado de 1989. Ese modelo de Estado que comenzó a construirse luego de la victoria bélica colorada en la revolución de 1947.
Fernando Lugo gobernará el país desde el 15 de agosto en medio de una creciente pobreza y de complejos intereses políticos y económicos, elementos que pueden llevar al país a serios conflictos sociales y a una frágil gobernabilidad.
Últimos comentarios