De a poco fueron llegando hasta donde antes se explotaba una cantera. Trajeron sus hules, sus terciadas, sus pasacalles, sus ollas y se fueron ubicando, entraron a la Historia. Cuando todo estaba listo, colocaron sus banderas. A un año y pico de un trabajo de hormiga, varias familias limpeñas escriben esta experiencia de organización que tiene al frente a una maestra. Y el nombre de una combatiente poeta