“Soberanía popular para la vigencia de los derechos humanos”

Bajo la máxima de “Soberanía popular para la vigencia de los derechos humanos”, el pasado martes 10 de diciembre cerca de 2.000 personas pertenecientes a más de 30 organizaciones  participaron de la Marcha del Día Internacional por los Derechos Humanos.

La marcha se inició con una recordación a los desaparecidos de la dictadura y los 134 campesinos asesinados desde 1989. Foto: Charizard.

Poco después de las 18:30, las coloridas columnas empezaron a marchar desde la Plaza Italia hacia la avenida Ygatimí. El primer destino fue la Fiscalía General del Estado y los primeros homenajeados de la tarde los 134 campesinos asesinados en la lucha por la tierra desde 1989 así como los desaparecidos durante el régimen de Alfredo Stroessner.

Ya emplazados frente a la sede del Ministerio Público, Isabel Ortiz, de la Mesa de Derechos Humanos del Paraguay, relató el cautiverio de siete años que sufrió en el Departamento de Investigaciones por su oposición a la dictadura. Ortiz recordó los malos tratos y torturas que recibían cuando se les privaba hasta de ir al baño o se les proveía agua contaminada.

“Hasta ahora se asesina a campesinos. La dictadura aún no ha terminado”, expresó.

Por su parte, Abel Areco, de la Articulación Curuguaty, reiteró el reclamo de investigar la muerte de los 11 campesinos asesinados el 15 de junio de 2012 en las tierras de Marina Cue. Asimismo, denunció el proceso judicial totalmente viciado y sin garantías al que fueron sometidos los campesinos acusados por la masacre.

Posteriormente, Mirna Rodríguez leyó un mensaje de los seis presos políticos que habían sido involucrados en el asesinato de Cecilia Cubas por haber participado en una reunión en la que supuestamente se decidió dar muerte a la entonces secuestrada. Arístides Vera, Basiliano Cardozo, Agustín Acosta, Simeón Bordón, Gustavo Lezcano y Roque Rodríguez aprovecharon la jornada para expresar una vez más su mensaje de solidaridad a los campesinos que se encuentran presos junto con ellos en Tacumbú por reclamar un pedazo de tierra.

Los activistas ofrecían rosas rojas a los antimotines que golpeaban sus escudos para atemorizar y amedrentar. Las organizaciones trans exhibían carteles exigiendo el cese de los ataques y asesinatos contra travestis, transexuales y transgéneros.

Activistas por los derechos a la diversidad sexual reclamaron el cese de los ataques y asesinatos contra la comunidad trans.

Al bajar la calle Chile en dirección al Ministerio del Interior, la marcha vivió uno de sus momentos de mayor euforia cuando los manifestantes interpelaban a los transeúntes, que volvían la mirada para observar a la entusiasta multitud.

“Señor, señora/ no sea indiferente/ se mata campesinos en la cara de la gente”, cantaban mientras el cordón policial se reforzaba en torno a la secretaría de Estado encargada de custodiar y garantizar fumigaciones ilegales así como reprimir y desalojar a campesinos que reclaman la recuperación de tierras fiscales.

“Francisco de Vargas/ dejate de joder/ la lucha campesina/ no va a retroceder”, irrumpió la Federación Nacional Campesina (FNC), que ha asumido el mandato de decir basta a las fumigaciones que atentan contra la vida y la producción campesina.

En tanto, los representantes sindicales señalaron la sistemática violación de los derechos laborales y del derecho a la huelga, registrándose despidos y descuentos contra los trabajadores que recurren a dicha medida de fuerza para hacer sentir sus desoídos reclamos.

La tierra derramada

La tierra y la sangre derramada. Homenaje a los caídos en la lucha por la tierra y a los indígenas que reclaman sus territorios ancentrales. Foto: Charizard.

La última parada fue el Panteón de los Héroes, donde se realizó el acto central. Allí se representó un número cargado de fuerte simbolismo en que una vasija llena de tierra es estallada en pedazos contra el suelo. Así, representantes de diversos sectores, entre indígenas, estudiantes, artistas, campesinos, niños, personas mayores, etc., fueron recogiendo la tierra derramada en sus pequeñas vasijas haciendo la comunión de todo un pueblo que, dentro de sus diversidades, anhela la tierra ya sea para producir o vivir en ella.

De esta manera se honró la memoria de los fallecidos en la masacre de Curuguaty. Luciano Ortega… ¡presente! Luis Paredes… ¡presente! Fermín Paredes… ¡presente! Adolfo Castro… ¡presente! Avelino Espínola… ¡presente! Arnaldo Ruiz Díaz… ¡presente! Ricardo Frutos… ¡presente! Delfín Duarte… ¡presente! Francisco Ayala… ¡presente! De los Santos Agüero… ¡presente! Andrés Riveros… ¡presente!

Asimismo, se homenajeó a los campesinos y campesinas presos acusados de invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso a partir de un relato fiscal que elucubra sobre la supuesta utilización de niños y mujeres como señuelos para emboscar al mayor cuerpo de élite de la policía.

Arnaldo Quintana… ¡presente! Felipe Martínez Balmori… ¡presente! Luis Olmedo… ¡presente!, Rubén Villalba… ¡presente! Adalberto Castro… ¡presente! Néstor Castro… ¡presente! Lucía Agüero… ¡presente! Fani Olmedo… ¡presente!, Dolores López… ¡presente! Alcides Ramírez… ¡presente!… Juan Carlos Tillería… ¡presente!, RRVO… ¡presente!

Los campesinos presos hicieron llegar una carta en que instaron a la unidad del pueblo para luchar contra la impunidad, los agrotóxicos, las tierras malhabidas y la muerte no solo física, sino de las posibilidades mismas de vida en casos como los de Laterza Cue. “No podemos estar con ustedes, pero incluso así estamos juntos en la lucha”, dice parte de la misiva.

Concentración de poderes

Durante toda la jornada se apuntó principalmente a las tres mayores leyes del gobierno de Horacio Cartes que concentra atribuciones inconstitucionalmente. La Ley de Defensa Nacional y Seguridad Interna, que habilita al Ejecutivo a militarizar el país con el solo requisito de enviar una esquela al Congreso comunicando su decisión; la llamada ley de responsabilidad fiscal, que congela salarios y aplica recortes a los servicios públicos, etc.; y la ley de alianza público-privada (APP), que permite que Cartes decida unilateralmente concesionar bienes, servicios y recursos públicos por plazos de hasta cuarenta años y con todos los riesgos a cuenta del Estado.

También se recordó a las comunidades indígenas que sufren constantes violaciones contra sus derechos humanos al privárseles de sus territorios ancestrales. Se enumeraron algunos casos emblemáticos como el de Sawhoyamaxa, Yakye Axa y Yamok Kasek.

Entre otros varios oradores, intervinieron Aníbal Carrillo Iramain, en representación de la Coordinadora Democrática, quien señaló que no habrá paz mientras la oligarquía condena a los campesinos al éxodo y a la represión.

La lucha contra los agrotóxicos fue una de las reivindicaciones protagónicas de la marcha. Foto: Charizard.

De su lado, Teodolina Villalba, de la FNC, denunció las represiones y apresamientos que sufren los campesinos por oponerse a las fumigaciones y que este modelo de producción concentrado no genera el desarrollo, sino que excluye a la mayoría.

Sucesivamente intervinieron representantes de movimientos estudiantiles y de la niñez y la adolescencia como la Coordinación Nacional de niños, niñas y adolescentes trabajadores (CONNATs). “La vida no es mercancía”, subrayó Magui en defensa de la tierra y los bienes comunes.

Así, pasadas las nueve de la noche la actividad fue concluyendo con la participación de varios artistas como Ulises Silva, Alberto Rodas, entre otros. El principal mensaje de cierre fue que solo el pueblo organizado podrá derrotar la avanzada autoritaria del oscuro empresario devenido presidente.

“Se va a acabar/ se va a acabar/ la dictadura en Paraguay”, cantaban los manifestantes mientras ondeaban sus banderas.

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.