“Roipotágui un pedazo de tierra péicha oreguereko hikuái”

Adalberto Castro, uno de los campesinos acusados por la masacre de Curuguaty, ratifica su inocencia respecto a los cargos de invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso en grado de tentativa que enfrentan tras ser desalojados por reclamar las tierras de Marina Cue, un inmueble que había sido destinado para los fines de la reforma agraria pero que hasta la actualidad está usurpada por la empresa privada Campos Morombí.

Adalberto –quien es hermano de Néstor y Adolfo, acusado y fallecido en la masacre, respectivamente– pide que se solucione el problema de la tierra, uno de los principales cuestionamientos al proceso, pues abogados sostienen que Campos Morombí, al no ser propietaria de las tierras, no tenía derecho a solicitar el desalojo y que, por lo tanto, todo el procedimiento es nulo.

El labriego reivindica la necesidad de la tierra para vivir, justicia para los 17 fallecidos y que se anule el juicio. Adalberto pide a la ciudadanía que los acompañe porque son inocentes y no criminales, tal como son presentados.

“Roipotágui un pedazo de tierra péicha oreguereko hikuái (Por querer un pedazo de tierra nos tienen así)”, concluye.

El juicio a los doce campesinos acusados fue suspendido en cuatro ocasiones. La última, en julio pasado, fue por la renuncia masiva de los procesados a seguir siendo defendidos por los abogados Guillermo Ferreiro y Vicente Morales.

El nuevo abogado, Víctor Azuaga, pidió un plazo de 15 días para estudiar el expediente y además recusó al tribunal de sentencia por la preopinión de presidente, Ramón Trinidad Zelaya, quien al rechazar el otorgamiento de más tiempo alegó que la prensa y la ciudadanía pide saber la sentencia. Según sostuvo Azuaga, los demás jueces, Benito Ramón González y Samuel Silvero, avalaron con su silencio la conducta del presidente del tribunal.

Para ver el video de la entrevista acceda aquí.

Comentarios

Publicá tu comentario