Richard Alan White: “La independencia fue en 1813”

Las repercutidas declaraciones del investigador en el encuentro de historiadores de esta semana.

El historiador estadounidense Richard Alan White recordó que la “verdadera” independencia del Paraguay se dió en 1813 y no en 1811 para lo que se basó en un decreto de Carlos Antonio López de octubre de 1848 en el que se fija oficialmente dicho acontecimiento.

El texto del documento reza: “Artículo 1: En las comunicaciones oficiales, seguidamente a la salutación patriótica ordenada por Decreto de 28 de junio de 1845, se espresarán los años de libertad, e independencia, que cuenta la República, diciendo v.g. Asunción 7 de Octubre de 1848, año 39 de la libertad, 38 del reconocimiento esplícito de la independencia por el gobierno de Buenos Aires y 36 de la independencia nacional”.

Según el académico, la cuestión de la independencia en 1811 “fue establecida por los gobiernos conformados por los legionarios porque les era más conveniente” como una manera de soslayar la importancia de José Gaspar Rodríguez de Francia en dicho proceso. Apuntó que de idéntica manera se pasó de la salutación “¡Viva la República del Paraguay!¡Independencia o Muerte!” que llevaban los documentos oficiales hasta la época de los López al “Paz y Justicia” que lo reemplazó tras la guerra del 70. “Igualmente se cambió el trato de ciudadano que se daba a la gente y otros elementos importantes de la conducta cotidiana”, recordó.

Fue durante el Congreso Internacional “La Formación de los Estados Latinoamericanos y su papel en la historia del continente” que se desarrolló en la semana en el Hotel Granados Park de esta capital, organizado por la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (Adhilac).

El encuentro que reúne a historiadores de todo el continente, tuvo interesantes exposiciones como la de Fabiano Barcellos Teixeira, profesor de la Universidad de Passo Fundo, que analizó la expedición naval que el Imperio del Brasil hiciera en 1854/5 hacia el Paraguay como un antecedente “necesario” de la Guerra de la Triple Alianza. Según expuso allí de hecho se puso en práctica un acuerdo entre Brasil, Argentina y Uruguay para permitir que 30 buques y entre 2 y 3 mil soldados cruzaran los ríos para venir a anclar en Corrientes como forma de intimidar al Paraguay para que este conceda la libre navegación del Río Paraguay.

Del trabajo después de la Triple Alianza

“Los paraguayos fueron mayoría entre los obreros que hicieron el ferrocarril del Matto Grosso”, recodó Jorge Coronel Prosman, docente de la Universidad Nacional de Asunción, al exponer sobre la situación de los trabajadores en la posguerra del 70. “Quedaron desvalidos, huérfanos y viudas que con oficios fueron ganando una posición en una sociedad que era muy explotadora. Hubo inclusive un decreto de (Cirilo) Rivarola en el que se habilitaba a la patronal a perseguir al que abandonaba la tarea y el costo de dicha faena se le cargaba al trabajador”, comentó. También recordó otro decreto por el que se intentó prohibir la siesta, describiendo un estado de situación en la que los campesinos y los trabajadores urbanos en general cuando podían liberarse migraban buscando nuevos destinos para no participar de las peleas políticas que se libraban de manera constante, en la que indefectiblemente eran la carne de cañon. “Asilarse en la legación kai”, es decir, huir al monte hasta que pasaran los encontronazos armados, llegó a ser una frase muy popular en aquel tiempo.

Coronel recordó que los gobiernos posteriores al 70, en consonancia con la política que adoptaban la mayoría de los países de la región, intentaron plantearse una idea de desarrollo recurriendo a las inversiones extranjeras y a la migración. “Vinieron alemanes, ingleses, australianos y hasta cubanos para plantar un tipo de tabaco que se hacía allá, pero las experiencias no fueron buenas. La principal fuerza de trabajo, siguió siendo el pueblo criollo y sus mujeres”, expuso.

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