Revelan más vínculos de la CIA con el Operativo Cóndor

En una entrevista con el sitio Público.es, la investigadora argentina Stella Calloni amplía las informaciones disponibles hasta ahora sobre los vínculos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Operativo Cóndor. Asimismo, la investigadora se refiere sobre el papel cumplido por terroristas cubanos anticastristas en atentados y secuestros contra opositores a las dictaduras que detentaron el poder en el Cono Sur.

La periodista argentina Stella Calloni. Foto: publico.es

«Así como mataron a dos diplomáticos cubanos, asesinaron también aquí a expresidentes extranjeros», dice Calloni en referencia a Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández, integrantes del cuerpo diplomático cubano desaparecidos en la Argentina. También hace alusión al depuesto presidente brasileño, João Goulart, y al expresidente boliviano Juan José Torres.

La entrevistadora Ana Delicado acota que, además de haber sido desaparecidos, se quiso hacer pasar a los diplomáticos cubanos como desertores que deseaban gozar de la “libertad del mundo occidental”. «Nosotros, ambos cubanos, nos dirigimos a usted por este medio para comunicar que hemos desertado de la embajada para gozar de la libertad del mundo occidental», reza una carta que fue recibida por la agencia AP con las credenciales de los diplomáticos.

En noviembre de 1975, por influencia de Augusto Pinochet, el jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) invitó a las dictaduras del Cono Sur a trabajar en conjunto contra opositores influyentes. En Paraguay se encontró un documento clave firmado por los representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. Un agente de la CIA, Robert Scherer, explicó en qué consistía el acuerdo: en un operativo para perseguir, hacer seguimiento, controlar a los disidentes políticos que se fueran a países vecinos, secuestrarlos, apresarlos, devolverlos al país de origen, y hacer equipos conjuntos para asesinar a personalidades.

«Esto ya lo habían probado los chilenos en 1974, junto con la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), al asesinar al general chileno Carlos Prats y a su esposa Sofía Cuthbert», recuerda Calloni.

La dictadura argentina mató también, con la colaboración de Bolivia, al expresidente de ese país Juan José Torres, quien apareció torturado. «También se secuestró a los legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, que aparecieron en un automóvil asesinados y torturados. Creemos que también mataron aquí (Argentina) al exmandatario brasileño João Goulart, con la colaboración de su país y de Uruguay. Ni el exdictador argentino Jorge Videla ni el brasileño Ernesto Geisel permitieron su autopsia», denuncia la periodista.

Delicado explica que en las causas abiertas por la justicia argentina el Operativo Cóndor está siendo juzgado como un entramado que se extendió desde 1975 a 1984, iniciándose bajo el gobierno de Isabel Martínez de Perón, pero que adquirió su desarrollo institucional bajo el gobierno de Jorge Rafael Videla.

«Con Cóndor demuestras lo que es terrorismo de Estado, lo que es la contrainsurgencia, lo que es la libertad de fronteras para entregar prisioneros políticos sin pasar por ningún juzgado, y lo que es la injerencia de Estados Unidos en la región. (Henry) Kissinger tiene mucho que ver y también Bush padre, que siendo el jefe de la CIA quiso encubrir el asesinato de (diplomático chileno asesinado en EE.UU., Orlando) Letelier diciendo que parecían ‘ser izquierdistas que se matan entre ellos'».

«Nuestras dictaduras seguían la Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que en ese momento combatía contra la Unión Soviética. Nuestros ejércitos tenían que deshacerse de los izquierdistas, de los comunistas y de los curas de la doctrina de la liberación. Por eso hay tantos religiosos desaparecidos», define Calloni el “espíritu” del operativo, que mató unas 2.000 personas.

Europa no se salva de su participación en el Operativo Cóndor. Están involucrados los grupos fascistas italianos Ordine Nuovo y Avanguardia Nazionale, además de la Organización del Ejército Secreto francesa. «También sabemos que, en España, grupos franquistas los apoyaban cuando tenían que viajar a cualquier lado», afirma la investigadora.

«Los grupos cubanos que trabajaron con la CIA se organizaron en torno a cinco organizaciones  y conformaron lo que se llamó ‘la guerra por los caminos del mundo'», especifica la autora de Operación Cóndor y Los Años Del Lobo. «Cometieron unos 300 atentados solo en Estados Unidos. En 1975 quisieron matar al embajador en Buenos Aires Emilio Aragonés disparando a su automóvil, e hicieron volar un consulado de México porque este país tenía mucha amistad con Cuba. Quisieron asesinar también al cónsul cubano en México, y mataron a Artagnán Díaz, empleado de ese consulado. Fueron los mismos que atacaron a Letelier en Washington, en un asesinato que gestionó el cubano Luis Posadas Carriles», relata.

En este sentido la autora cita un documento que confirma la vinculación de la CIA con estos atentados: ‘Nos salió bien lo de Orlando Letelier, ahora vamos por el avión de Cubana’. Y lo volaron en Barbados, matando a 73 personas. Los que investigamos Cóndor tenemos vinculado aquel atentado como parte de la Operación Cóndor«, explica.

«Automotores Orletti era un taller policial que se transformó en un centro clandestino de torturas. Por allí pasaron unas 500 personas en apenas unos meses», cuenta Calloni. «Dos agentes de la CIA, el estadounidense Michael Townley (también miembro de la policía secreta chilena, la DINA) y el cubano Guillermo Novo Sampoll, viajaron a Buenos Aires para interrogar en Orletti a los diplomáticos cubanos. Lo confirmó Manuel Contreras, jefe de la DINA del exdictador chileno Augusto Pinochet, a la jueza María Servini de Cubría”. Esta magistrada está llevando la causa contra el franquismo abierta en Argentina.

A pesar de las dificultades de cruzar la información disponible, Calloni concluye que los países del Mercosur deberán colaborar entre sí para que finalmente la verdad salga a la luz. “Cóndor será ahora un trabajo que se hará desde dentro del Mercosur para que los países puedan colaborar unos con otros. La verdad se irá sabiendo, tarde o temprano», finaliza.

Comentarios

Publicá tu comentario