Reflexiones sobre la campaña electoral

Con el pasar de los meses el Paraguay está entrando en el vivo de su campaña electoral. En ella se percibe de parte de los partidos políticos, dos modalidades de  acercamiento a los ciudadanos para el obtensión de sus votos, en la confrontación final del próximo mes de Abril.

La primera modalidad, rica y altisonante, plena de slogan propagandistico pero pobre en contenido programático, es caracteristica de los viejos y anquilosados Partidos Tradicionales.

La segunda modalidad, pobre de resonancia mediática pero rica en contenido programático, es caracteristica de los Partidos y Movimientos Progresistas, despectivamente llamados “zurdos» por la derecha conservadora. .

Las fuentes que alimentan las campañas proselitistas de los Partidos Tradicionales, son diversas en cada uno de ellos .

El Partido Colorado, heredero y continuador del stronismo, nutre su campaña electoral con las riquezas de los varones de Itaipú, con la venta y reventa de las tierras mal habidas y con los sofisticados negociados del narco tráfico internacional.

El Partido Liberal, principal arquitecto del traicionero «Puch parlamentario» de Junio pasado, organiza su campaña electoral desvalijando las fuentes del estado, impunemente en manos de parientes, amigotes y correligionarios de los “mandamases azules “ provisoriamente en el poder.

Los Partidos y Movimientos Progresistas afrontan su campaña electoral con escasos recursos económicos  basados solo en minúsculas contribuciones de adherenes y simpatizantes. Su fuerza no está en el poder del dinero sino en la riqueza de sus ideas y de sus convicciones como también en el testimonio de las pocas pero significativas cosas bien hechas por el Gobierno del Cambio, en sus breves años de administación pública.

Tales realizacones son: la salud pública gratuita para todos, la educación calificada para niños y adultos  analfabetas, la pensión digna para ancianos necesitados, la asistencia social generosa para humildes y marginados como tambien la obtensión de un precio más equánime y justo para nuestra riqueza energética .

El pueblo paraguayo, que es pobre pero no estúpido, es conciente y se da cuenta de todo eso, y ninguna propaganda facciosa y mentirosa contra la supuesta “amenaza zurda” podrá borrar de su mente y de su corazón esas  realizaciones jamás hechas por gobiernos anteriores.

El Frente Guazú, particularmente identificado con  el campesinado, en el arco de las fracciones de la izquierda paraguaya, brilla por su elevado contenido programático y educativo. Tal programa es expuesto al pueblo con un estilo de diálogo simple, respetuoso y comprometido, en numerosos “aty guazú“ realizados en los rincones más apartados de la República. El mensaje de fondo se basa en la dignidad, la honestidad y el espíritu de sacrificio de todo auténtico paraguayo que «no se vende ni se compra.»

Y eso es muy importante porque el Paraguay de hoy está aún profundamente marcado por la peor herencia del stronismo, cuyo mayor crimen no fue la supresión de las libertades públicas y la persecución de sus adversarios políticos, sino «el asesinato moral del hombre paraguayo.»

En ese sentido el Paraguay debe ser aún liberado del virus de la corrupción que infesta todos los estratos del estado y de la adminstración pública, como premisa fundamental para poder iniciar una auténtica reforma estructural, social y administrativa de toda la nación. De lo contrario todo será vano e ilusorio.

Por tal motivo el desafio principal en el Paraguay de hoy no es ganar las elecciones para seguir robando, como se proponen los Partidos Tradicionales, sino educar al pueblo para ser honestos y gobernar mejor como se proponen los proponen los Partidos y Movimientos Progresistas.

Probablemente, en el mercado electoral actual dominado por la lógica perversa de la compra y ventas de votos al mejor postor, vencerá uno u otro de los Partidos Tradicionales. No importa. La historia es larga y va adelante .

Por el momento lo importante es el testimonio de un nuevo modo de hacer política, que no consiste en conquistar el poder para hacer negocios finalizado al enriquecimiento de unos pocos privilegiados sino en una oportunidad inédita de servir al pueblo de un modo capaz y desinteresado finalizado al bien común y al bienestar de todos los habitantes de esa nuestra lejana pero siempre bien amada“patria guaraní.”

*Angel Sauá es paraguayo residente en Roma.

 

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