Recado a la SIP: Basta de engaños

Personalidades ligadas a la comunicación y a los derechos humanos, emitieron un pronunciamiento con motivo de la 68 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se desarrolla en São Paulo (Brasil), en el que reafirman la necesidad de la democratización de la comunicación.

 

Fotomontaje. Fuente: islamiacu.blogspot.com

Los dueños de las más grandes empresas de comunicación escrita del continente se reúnen en São Paulo  para “examinar la libertad de prensa” en el continente y se alzan intocables para condenar a todo aquel que cuestione la monopolización de la comunicación.

Normalmente, los grupos mediáticos hablan de la SIP como si fuera un organismo consultivo válido, una organización internacional como la ONU, la OEA o una ONG de derechos humanos que defiende la «libertad de prensa». Nada más falso. La SIP es una corporación integrada por los grandes dueños de medios de comunicación del continente, un conglomerado de empresarios que nació en el marco de la 2ª Guerra Mundial y se moldeó al calor de la Guerra Fría, para protagonizar una historia de defensa de intereses oligopólicos, alianza con los poderes imperiales y atentados contra la soberanía de los pueblos latinoamericanos.

Quienes integran la SIP son patrones de 1.500 empresas periodísticas que, en nombre de la libertad de prensa, se entrometen en los problemas internos de los países y atentan contra su estabilidad democrática. Declaman a favor de la libertad de expresión pero durante más de medio siglo avalaron, respaldaron y se nutrieron de los favores de gobiernos militares que asolaron el continente.

La SIP defiende por conveniencia los intereses de los grupos monopólicos de medios, mientras distorsionan la realidad informativa, amordazando y hambreando a sus trabajadores.

Comunicado

El siguiente, es el comunicado que emitió un grupo de personalidades refiriéndose al evento.

“La SIP, este cartel conformado por los dueños de los grandes medios de difusión corporativos, tiene previsto «examinar» la situación de la libertad de expresión en el continente, con el explícito propósito de sentar en el banco de los acusados a todos los gobiernos que han asumido la responsabilidad de abrir caminos en la perspectiva de avanzar hacia la democratización de la comunicación.

De hecho, en São Paulo se busca armar un nuevo episodio de la campaña emprendida por este cartel para señalar que su poder acumulado es intocable; esto es, que toda iniciativa que pretenda propiciar mayor diversidad y pluralidad en el mundo mediático debe ser condenada por «atentar a la libertad de expresión», obviamente, una prerrogativa suya.

Con los vientos de cambio que soplan en nuestra región, sin embargo, lo que se torna cada vez más evidente es que padecemos de un sistema mediático en el que predominan grandes grupos familiares que concentran y monopolizan el sector, orgánicamente articulados al conjunto de poderes fácticos, imbuidos de un alto criterio patrimonialista y con una lógica eminentemente comercial, por señalar algunos rasgos. Y desde esta posición de fuerza han venido pregonando que en materia de comunicación no debe establecerse ninguna regulación, bajo la premisa de que la mejor ley es la que no existe. En suma: somos intocables y aquel que ose romper esta regla será condenado por atentar a la «libertad de expresión».

Quienes suscribimos este comunicado tajantemente queremos rechazar la nueva impostura que la SIP pretende instrumentalizar y ratificar nuestro compromiso con la democratización de la comunicación, con el consecuente respaldo a las iniciativas de los gobiernos consecuentes con esta causa”.

Firmaron el comunicado: Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz (Argentina); Ignacio Ramonet (Francia), Altamiro Borges (Brasil), Néstor Busso (Argentina), Oscar Ugarteche (México/Perú), Emir Sader (Brasil), Mónica Bruckman (Brasil/Perú), Raúl Zibechi (Uruguay), Aram Aharonian (Uruguay/Argentina), Osvaldo Léon (Ecuador), Sally Burch (Ecuador), Eduardo Tamayo (Ecuador), entre otros .

Comentarios

Publicá tu comentario