Qué más quiere Cartes

La reunión privada que mantuviera el presidente Horacio Cartes con algunos periodistas unos días atrás no debiera sorprender tanto. Los periodistas también tenemos nuestras afinidades. Y existen, por supuesto, periodistas que creen –o suponen creer- que lo mejor para este país es la profundización del modelo neoliberal. De hecho, unos quince años atrás, los que advertíamos las nefastas consecuencias de vender las empresas públicas, dejar hacer sin restricciones al capital, flexibilizar las relaciones laborales, atarnos a los intereses del Fondo Monetario Internacional, entre otras cuestiones del modelo, éramos considerados una especie de trogloditas. De la reunión, sin embargo, sorprende la “preocupación” del presidente Horacio Cartes sobre la supuesta dificultad que tiene de comunicar sus acciones.

Sorprende, digo, porque el gobierno de Horacio Cartes, continuador del gobierno de Federico Franco, sacó en un santiamén tres líneas estructurales de su gobierno con el aplauso, la omisión o alguna que otra mirada esquiva de las corporaciones mediáticas.

Su principal línea, la Alianza Público Privada, se impuso –sin discutirse un ápice con la gente- con el más alto consenso entre los partidos tradicionales, las grandes corporaciones y los grandes medios de comunicación.

Inmediatamente lo propio se hizo con la ley de militarización. Ningún gran medio -que recuerde- discutió su profunda inconstitucionalidad. La Constitución Nacional sostiene que las Fuerzas Armadas están para defender “el territorio nacional y las autoridades legítimamente constituidas”. La ley habilita al Ejecutivo a utilizarlas al interior del país cuando lo crea conveniente.

En un mar de necesidades presupuestarias, el veto del Presidente al impuesto de un mísero 10% a la exportación en bruto de la soja y otros granos tampoco causó escándalo. Se dio nomás, luego de una reunión de Cartes con los sojeros. Incluso un editorial de ABC Color se oponía tenazmente, porque, según el texto, gravar la soja en bruto era algo así como una hecatombe, una daga insensible contra pobres “productores” de este país.

El plan maestro seguiría siendo atarnos completamente a las empresas transnacionales.

¿Para qué sacar un 10% (este año podría haber significado hasta 500 millones de dólares para el fisco) de los sojeros si podemos endeudarnos a treinta años?

En esa bonita aventura de sujetar más nuestras vidas al sistema financiero internacional, la colocación de los bonos por 1.000 millones de dólares fue presentada como una gran victoria por presidente Cartes, el ministro de Hacienda y no produjo escándalo mediático más que alguna que otra tímida advertencia.

Entonces, ¿qué más quiere Cartes de la corporación mediática y de los “humildes periodistas”?

La sujeción total. Gran patrón, está acostumbrado a la sujeción total. Pero él, como gran patrón, sabe también que detrás de los “humildes periodistas” están grandes patrones como él. Esas reuniones con patrones, mucho más importantes, no se filtran, generalmente, a los medios.

 

Comentarios

Publicá tu comentario

Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: Las solicitudes de API se están retrasando para esta cuenta. No se recuperarán nuevas entradas.

Inicia sesión como administrador y mira la página de configuración de Instagram Feed para obtener más detalles.