¿Qué es eso del juicio ético al Parlamento?

El próximo 22 de noviembre, a las 08:00 horas en la Plaza de la Democracia, se realizará el juicio ético oral y público al Parlamento, una iniciativa llevada a cabo por la Plataforma de Organizaciones Sociales por la Democracia.

¿Qué es eso del juicio ético al Parlamento?, se pregunta la gente.  El escepticismo es la reacción que propugnan los defensores del statu quo, que intentan desacreditar esta herramienta de la democracia bajo la excusa de que no contempla punición penal para los parlamentarios que hayan cometido delitos en el ejercicio de sus funciones. En cambio, el solo hecho de que el proceder totalmente viciado del Congreso salga a la luz ya constituye de por sí la primera condena.

El juicio ético al Parlamento “es un ejercicio del derecho de la ciudadanía y de las organizaciones sociales a la crítica de las autoridades, con una práctica simbólica que pone de manifiesto el poder soberano que reside en el pueblo y se ejercita a través de la participación en los asuntos públicos que nos conciernen y afectan. Es un proceso de empoderamiento social para el logro de mayores niveles de información, comprensión e incidencia; fortalecimiento de la democracia en el Paraguay, contrarrestando la impunidad con la sanción ética y pública ciudadanas”, explica el sitio juicioeticoalparlamento.com.

En la acusación cívica presentada el pasado 22 de octubre ante el Tribunal Ético por la democracia – integrado por el Dr. Luis Lezcano Claude, la Dra. Margarita Durán, el Dr. Ignacio Telesca, la Abog. Line Bareiro y el Abog. Dionisio Gauto–, el equipo investigador cita entre las causales que “el Congreso Nacional viola sistemáticamente sus deberes constitucionales dictando leyes contrarias al interés general; no reglamentando derechos consagrados en la Constitución Nacional; y garantizando la impunidad al cooptar y partidizar el Poder Judicial, el TSJE y otros organismos de control”, además del empleo del “juicio político y otros mecanismos de control como meros instrumentos desestabilizadores, de bloqueo a la acción gubernamental y como arma de chantaje político; llegando a concretar un Golpe de Estado Parlamentario contra el Presidente de la República democráticamente electo, usurpando de este modo la voluntad popular e interrumpiendo el proceso democrático”.

Así también se menciona la “degradación de la honorabilidad del Congreso de la Nación por conductas discriminatorias y de defensa de intereses ilegales, autoasignación de privilegios, evidencias de comisión de hechos de corrupción en el ejercicio del cargo, utilización de fueros como blindaje corporativo para la impunidad de parlamentarios/as ante el requerimiento judicial por la comisión de delito; Uso despótico de instrumentos de control a otras instituciones estatales, premiando la subordinación de sus titulares a las mayorías parlamentarias y sus financistas, aun existiendo evidencias de corrupción y comisión de otros delitos contra aquellos, extorsionando a funcionarias/os que aplican medidas orientadas al cumplimiento de la ley y a una mayor justicia social, y deponiendo a altas autoridades públicas de manera flagrantemente antijurídica”.

Como muestra final de la discrecionalidad y del despotismo del actuar del Parlamento, se cuenta el incumplimiento de la obligación de rendir cuentas ante la ciudadanía al ni siquiera haber nombrado un defensor que exponga ante el público la gestión del Legislativo. De esta forma implícitamente reconoce lo indefendible de su proceder. La persistente vulneración del derecho al acceso a las fuentes de información pública reconfirma lo que el escrito conclusivo califica como “actuación institucional despótica” debido al hecho de gobernar sin sujeción a ley alguna, detentando abusivamente el poder.

Los ciudadanos que apoyen la condena ética al Parlamento pueden consignar su firma de adhesión en el siguiente enlace: http://www.juicioeticoalparlamento.org/

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