Protección de niños, niñas y adolescentes “debe ser fundamental” en acuerdos de paz en Colombia

Sara Oviedo Fierro  es ecuatoriana, doctora en Sociología y Ciencias Políticas, y  Vicepresidenta del Comité de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño de Ginebra. En su carrera destaca un fuerte compromiso con los derechos humanos, participó en diversos eventos y actividades para defender los derechos de los pueblos indígenas y ha participado en la construcción del movimiento nacional de mujeres en Ecuador. Como secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia, jugó un papel clave en la construcción del Sistema Nacional Descentralizado de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia. Sara Oviedo fue representante principal de Ecuador en el Consejo de la Ley del IIN, de 2005 a 2013. Presidió el Consejo de Administración del Instituto Americano del Niño y del Adolescente y fue elegida como miembro del Comité de los Derechos del Niños de las Naciones Unidas para el período 2013 – 2017.

He logrado entrevistar por algunas horas a Sara Oviedo en la sede histórica “Palais de Nations” de Ginebra (Suiza) en junio de 2013 y en los sucesivos intercambios con Sara Oviedo me impacta ver su fuerte compromiso en favor de la defensa de los niños, niñas y adolescentes.

Aquí una entrevista realizada al día siguiente a la Marcha por la Vida que en Colombia ha movilizado 100.000 personas, bajo la coordinación del ex alcalde Antana Mockus y del Alcalde Mayor de Bogotá Gustavo Petro.

Pregunta: ¿Qué piensa Usted de la grave situación de violencia que sufren los niños y niñas de Colombia?

Respuesta: El 21 de enero de 2015 fue el examen del Comité de Naciones Unidas de Derechos del Niño a Colombia, y justamente en sus Observaciones finales sobre los informes periódicos cuarto y quinto combinados de este hermano país, en el párrafo # 27, el Comité señalaba que “está profundamente preocupado por los altos niveles de violencia que los niños se enfrentan y, en particular, sobre: los informes de que los niños siguen siendo víctimas de actos de tortura y otros tratos crueles o degradante por agentes del Estado o de grupos armados no estatales; por la alta incidencia de la violencia contra los niños perpetrados por las pandillas en las calles; por la amplia impunidad que prevalece en lo que se refiere a los actos de violencia contra los niños”; no había pasado ni quince días, y nuevamente otros hechos violentos enluta a todo el país.

La medianoche del 4 de febrero 2015, cuatro niños, de entre 4 a 17 años, eran ajusticiados en su rancho, en la vereda El Cóndor, de Florencia, Caquetá, parecería que es una consecuencia fatal por un pleito de tierras que mantenía sus progenitores, que además, ya estaría en camino de solución.

El siguiente martes, encuentran el cuerpo decapitado de otro niño de 13 años, en Tuluá, Valle. Según la Defensoría del Pueblo, el niño habría sido “explotado en Cali por una banda de microtráfico, que todavía no ha sido identificada” (1).

Pregunta: ¿Cuáles son las recomendaciones del Comité ONU?

Respuesta: ¿Qué se puede pensar de un país, que no da protección a su niñez?, que puede estar pasando que los asesinos estén matándolos sin ningún problema?, las recomendaciones del Comité están claras para las Autoridades, pero será importante comenzar a actuar, hubieron varios compromisos de las más altas autoridades consternados por los crímenes de los 4 niños del Caquetá, entonces no hay tiempo que perder.

La seguridad de los niños/as y adolescentes, debería ser un contendido fundamental, en la firma la paz que está a punto de concluir, la protección de ellos, debería ser un punto fácilmente acordado y rápidamente puesto en práctica; así como recomienda el Comité que se fortalezca la “coordinación con el proceso judicial con el fin de garantizar que los derechos de los niños víctimas de la violencia que se restablezcan con rapidez”.

Pregunta: ¿Qué piensa del compromiso institucional del Estado colombiano?

Respuesta: El Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, también se comprometió en el mismo sentido, cuando “manifestó que junto con el ICBF convocarán a todas las instituciones del Estado para concertar unas políticas claras de recompensas económicas y de seguridad para testigos con el fin de que estos hechos no queden en la impunidad. “No existe término que pueda describir un atentado de esa naturaleza contra los niños de nuestro país. Eso evidencia una sociedad que no tiene sentido de responsabilidad y de protección” (2).

Pronunciamiento

La fuerte posición de Sara Oviedo se une al fuerte pronunciamiento de todo el Comité de la ONU para los Derechos de los Niños para exigir la respuesta del Estado de Colombia y de la sociedad civil que no logra visibilizar la barbarie que sufre la infancia y adolescencia a causa del conflicto armado.

El Comité de la ONU para los Derechos de los Niños lamentó que continúen los altos índices de reclutamiento infantil en Colombia y que muchos de estos niños sean perseguidos como criminales en lugar de como víctimas.

Los pasados 20 y 21 de enero de 2015, Colombia se sometió al escrutinio del Comité de Derechos de los Niños, en una revisión regular a la que están sometidos todos los países de las Naciones Unidas.

«El Comité está preocupado por el continuo reclutamiento de niños por grupos no estatales; y el hecho de que algunos de estos niños sean perseguidos por Colombia como criminales y no tratados como víctimas», reza el informe (3).

«Las niñas reclutadas son sometidos a violencia sexual, de forma sistemática y repetida, incluidos violación, esclavitud, embarazos forzados y abortos».

Ante esta situación, el Comité pide a Colombia que haga todo lo necesario para evitar esta situación, como cambios legislativos y establecimiento de los recursos adecuados, especialmente en las regiones más afectadas por el conflicto.

Asimismo, los expertos piden que se tenga en cuenta que los niños soldados son víctimas, por lo que tienen derecho a asistencia psicosocial adecuada, especialmente las niñas víctimas de violencia sexual.

Además, el Comité pide que «se investiguen todas las denuncias y alegaciones de que fuerzas de seguridad del Estado, como la Policía y las Fuerzas Armadas, hayan podido cometer contra los niños soldados».

Por otra parte, los expertos muestran su preocupación por la suerte de los niños desplazados internos, especialmente los de origen indígena y afrodescendientes.

«Si bien notamos los programas establecidos para proteger a los niños desplazados, el Comité sigue preocupado porque éstos esfuerzos han sido insuficientes para asegurar adecuadamente los derechos de los niños desplazados como ha sido ordenado por la Corte Constitucional».

En otro apartado, los expertos lamentan que «muchos niños son víctimas de asesinatos o desapariciones, incluidos asesinatos cometidos por los agentes gubernamentales, y que existe mucha impunidad al respecto».

«Las causas primigenias de estos actos violentos, como el crimen organizado, la corrupción, las drogas, la pobreza y la marginación son insuficientemente tratadas», agrega la fuerte posición del Comité ONU sobre los derechos del niño.

NOTAS

(1)                         http://www.semana.com/nacion/articulo/un-pais-enfermo-que-mata-sus-ninos-florencia-valle/417130-3

(2)          Ibem

(3)          http://www.elespectador.com/noticias/politica/onu-alerta-continua-reclutamiento-infantil-colombia-articulo-541946

*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001 con experiencias en Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay, Brasil. Co-fundador del Observatorio sobre Latinoamérica SELVAS (Milán – Italia), autor de varios libros, investiga las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales y políticas emancipatorias. Info: https://diversidadenmovimiento.wordpress.com/

09.03.2015

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