Porqué casi el 60% de la población paraguaya es obesa

Bebidas azucaradas y cerveza en millones y millones de litros. Toneladas de frituras. Una carrera hacia la obesidad y las enfermedades crónicas.

Una empanada de carne con un vaso de Coca Cola a la media mañana es, en Paraguay, una delicia de dioses.

Una fría botella (o varias) de un litro de Pilsen en algún copetín de Asunción puede dar un placer casi sexual en la boca, en medio del calor infernal de este verano.

Pero la otra cara de este consumo diario de frituras, cerveza y bebidas azucaradas narra que los habitantes de este país corremos una carrera de velocidad, una carrera hacia el sobre peso y la obesidad, una enfermedad mundial que, según la Encuesta de Hogares elaborada en el 2011 por la Dirección de Vigilancia de Enfermedades no Trasmisibles del Ministerio de Salud Pública, alcanza al 57,6% de hombres y mujeres adultos y adolescentes del país.

Si se considera que los números de esta encuesta son del 2011, es una fotografía atrasada que no descubre a las cientos de miles de personas que en los últimos cuatro años ya habrán engrosado la infinita lista de víctimas de la obesidad.

La dulce gaseosa de la diabetes

“Las bebidas azucaradas son uno de los factores que condicionan la obesidad en Paraguay; su consumo excesivo, masivo y diario lleva al cuerpo de las personas una gran cantidad de azúcar”, comenta Hilda Benítez, endocrinóloga y directora del Programa Nacional Contra la Diabetes del Ministerio de Salud.

Benítez recuerda que, según los muchos análisis de contenido ya hechos a las gaseosas en todo el mundo, “una lata estándar de Coca Cola contiene 9 cucharaditas de azúcar refinada”.

La médica explica que si echáramos las nueves cucharaditas de azúcar en un vaso de vidrio tamaño estándar, llenaría poco más de un cuarto del recipiente. “Consumir diariamente esa cantidad de azúcar es demasiado, contribuye en forma importante a la obesidad”, remarca Hilda Benítez.

Y agrega que el problema no son solo las diversas marcas de gaseosas; también los montones de marcas de jugos artificiales que se venden en los supermercados. “El problema son las bebidas azucaradas en general”, concluye.

La consultora internacional CCR, empresa dedicada a la medición de mercado en el país, realizó un estudio estadístico sobre el consumo de gaseosas en Paraguay. El estudio arrojó que entre junio del 2014 y junio del 2015 se vendieron 430 millones de libros de gaseosa en el país, lo que equivale a un consumo per cápita de 66 litros (calculado sobre 6,5 millones de habitantes)

La directora del Programa Nacional Contra la Diabetes informó que las gaseosas  también contienen cafeína, ácido fosfórico, teobramina, edulcorante, aspartamo y agua carbonada, “sustancias químicas insalubres para el cuerpo, además de la gran cantidad de azúcar”, agrega.

El alcohol, amigo de la grasa

Gabriela Fretes, licenciada en nutrición y encardada de la Unidad de Prevención de la Obesidad del Ministerio de Salud Pública, se refirió al consumo de la cerveza.

Fretes explica con pedagogía: “…un gramo de alcohol equivale a 7 calorías; 1 lata de cerveza tiene aproximadamente 300 mililitros, que equivale a 20 gramos de alcohol; 20 gramos por 7 arroja alrededor 140 calorías”. Y añade: si tan solo una persona tomara una lata de cerveza cada día, la caloría –la grasa- que mete en su cuerpo ya sería mucha. Pero se sabe que pocos en el país toman una latita…

La nutricionista recordó que un gramo de grasa de carne contiene 9 calorías, apenas dos más que lo que contiene un gramo de alcohol. “Esto significa que el gran consumo de cerveza es un factor importante para la obesidad”, concluye.

Y añade que “tanto las bebidas alcohólicas como las azucaradas son calificadas de ‘calorías vacías’, porque no aportan ningún nutriente al cuerpo”.

La Consultora CCR también realizó un estudio de venta de cervezas en Paraguay, publicado el año pasado;  el estudio arrojó que en el 2014 se vendieron 225 millones de litros, lo que equivale a 50 litros por persona, calculado sobre una población de 4.500.000 de 15 a 70 años.

La fritura, nociva para el cuerpo

Maximiliano Yegros, estudioso y practicante de la medicina natural, comentó que fritar los alimentos es un gusto culinario popular, masivo y placentero para la boca, pero “nocivo en extremo para el cuerpo y proveedor de grasa”. Yegros informa que el alimento que se sumerge en un recipiente de aceite vegetal caliente “absorbe el 10% de la grasa de ese aceite”. Y explica que sumando la caloría que tiene de por si ese alimento, la grasa que se mete en el cuerpo con la fritura es demasiada.

Los alimentos fritos –huevos, empanadas, croquetas, carne, salsas, tortillas, verduras- forman parte de la comida popular y diaria del paraguayo, por su sabor y sus precios bajos.

El negocio de la venta de gaseosas en el país arrojó,  entre el 2014 y el 2015, 315 millones de dólares a los empresarios del ramo, mientras que el negocio de la cerveza alcanzó, en el 2014, 480 millones de dólares.

La contracara de este inmenso negocio empresarial es un problema de salud pública: el 57,6% de la población tiene sobre peso y obesidad, base para contraer enfermedades como el cáncer, la diabetes y las cardiovasculares.

Waldina soto, sicóloga social y docente universitaria, explica que el compulsivo consumo está “sicológicamente planificado a través del marketing y la publicidad, una planificación para que consumamos sin pensar”. Y recuerda que sicólogos y siquiatras trabajan hoy en las empresas para que los productos de estas se compren más y más.

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