Por un plato de lentejas

Jesús nos dejaría en el Día de los Trabajadores  un mensaje de apertura y nos hablaría esta mañana, de la Vida, del Trabajo y de la Tierra.

En este año del 2.013, hemos cambiado nuestros  grandes sueños, como aquel personaje bíblico, por un plato de lentejas. El Paraguay nuevo  lo hemos  sustituido por la preferencia hacia un partido político, que por definición nos representa, pero que tiene muy marcadas dos limitaciones: es parte fanatizada y no totalidad y llega al poder con el deseo de quedarse para siempre.

Por eso, Jesús nos dejaría en el Día de los Trabajadores  un mensaje de apertura y nos hablaría esta mañana, de la Vida, del Trabajo y de la Tierra.

Primero de la Vida. Vida es plenitud de lo que nos pone en existencia. Vida abundante que es la digna de todos los seres humanos. No la desnutrida de nuestros niños, faltos de peso y llenos de lombrices.

En segundo lugar, Jesús nos hablaría del Trabajo condición necesaria para que haya vida. Sin Trabajo la Vida se seca en la pobreza que es su negación. Y estamos amenazados de un grave peligro: se está animando a los inversores a que vengan al Paraguay, precisamente porque nuestra  mano de obra es barata, lo cual significa que se nos ofrece un horizonte de trabajo mal pagado, en condiciones indignas y sin las ventajas laborales que tanto nos costó  ganarlas.

Finalmente Jesús nos hablaría hoy de la Tierra. Cada día nuestro Pueblo tiene menos trabajo porque se va quedando cada día más sin Tierra. Se le expulsa de ella con las duchas de agrotóxicos, se le engaña comprándosela los sojeros, se le priva de la tierra del Indert y se vende a los extranjeros.

Vida, Trabajo y Tierra.  Por ellos tenemos que recobrar  el nuevo Paraguay que hemos vendido por un plato de lentejas.

Y estos tres valores los he aprendido de los Niños y Adolescentes y  Jóvenes de  los CONNATs y de los Mil Solidarios. Ellos eligieron este lema ambicioso para este 1 de Mayo: “Sin Tierra no hay Trabajo ni Vida”.

 

 

Comentarios

Publicá tu comentario