¿Por qué existe una reafirmación stronista?

-Alfredo, por qué crées que existe una especie de rebrote del stronismo y, sobre todo, por qué creés que la derecha paraguaya utiliza el discurso stronista como manual de bolsillo contra cualquier posibilidad de cambio, demanda y aun manifestaciones ciudadanas.
Lo que veo es que 25 años después y me pregunto por qué el stronismo se afincó con tanto arraigo. Más allá de sus habilidades, del contexto internacional, hay un sustrato social, una matriz profundamente conservadora en la sociedad paraguaya. Calzó tan bien porque era lo que mejor le venía a la cultura política. Se podrá acudir a la mediterraneidad, a la falta de experiencias democráticas, trasladarnos hasta la colonia también.
-¿Lo ves como matricial entonces?
Es una sociedad poco permeable a las nuevas ideas. Todo lo que suena a paternalismo o militarismo resulta confortable. No hubiera durado tanto tiempo si no hubiera tenido un apoyo social, quizá mucho más consistente de lo que nosotros mismos, los que estudiamos el stronismo, nos atrevemos a asumir.
-Han pasado 25 años desde que se fue Stroessner. Hoy el stronismo parece todavía hegemónico, en política, economía y, lo más evidente, en el discurso, aun sin cambiarse un ápice el libreto.
Sí, vemos a los nietos, miembros de la clase rica, tecnocrática, la new age, con post grado e universidades americanas, que no perdieron el ADN. 25 años no fueron suficientes ni de tan buena calidad para convencer a la sociedad paraguaya. El hecho de fondo es que la transición fue manejada por los stronistas; repetimos, con barniz de modernidad, los mismos errores.
Sigue el mismo esquema, no tuvimos la experiencia de una democracia inclusiva. El bipartidismo fue absolutamente mayoritario, horrible; el PLRA copió apresuradamente y mal todo el esquema colorado.
Cuando escuché los petardos (por el 3 de noviembre, cumpleaños de Stroessner) confirmé el fracaso de la democracia paraguaya. Somos un lunar en el Cono Sur, en la región que avanza con procesos inclusivos, permanecemos en una islita medioeval, castigándose con adjetivos soeces a quienes proponen medidas sociales… Así nos va. Desde lo alto de nuestras cifras, el narcotráfico, todavía tenemos el tupé de cuestionar a líderes de la región que logran mejorar ostensiblemente la situación de sus compatriotas.
-En 25 años han pasado muchas cosas en nuestro país. El escenario parece mucho más móvil…
Lo que llama la atención es que no haya existido hasta ahora una articulación urbana ciudadana, campesina rural sólida que confronte con fuerza este aparato. Salvo alguna salida mágica, efímera, como el gobierno de Lugo, somos incapaces de construir una alternativa duradera. Nuestra democracia es democracia política, porque así nos exige la región, el nuevo orden, pero en el fondo sigue siendo stronismo de pura cepa.
-Pero aun durante el stronismo, había mejor argumentación en el discurso y en la lógica del ejercicio del poder. Ahora se repiten como loritos panfletos stronistas como zurdos de mierda, comunistas, bolivarianos contra cualquier cosa “que peligre el orden”
Sí, tenía mejor argumentación. Era mejor. También la oposición era mejor, los jueces… Hay una decadencia que es global.
-Por dónde creés que puede explotar este cerrojo, en esta que vos llamás lunar en la región.
Uno no puede luchar contra la realidad. La realidad social es muy cambiante. Nadie predijo la ola de escrache o de indignación en Latinoamérica. Yo no me animo a ser fatalista. Un país con la mitad de su población en la línea de la pobreza no puede ser sustentable. El bipartidismo no será eterno. Tenemos políticas del siglo 19, con demandas del siglo 21. Aunque no veo líderes, pero en un mundo tan globalizado Paraguay no puede subsistir como en una caverna. Este esquema clientelista neoliberal se agotará en algún momento. Las cosas no son tan en blanco y negro. Paraguay produce, crece, se moderniza. Una juventud distinta, nadie podía pronosticar el marzo paraguayo, una juventud con más información. Tarde o temprano, el stronismo se irá decantando hacia formas más razonables.

La letra "a mi general", de Aníbal Lovera, que muriera en la absoluta orfandad.

La letra «a mi general», de Alfredo Larrosa, cantada c por Aníbal Lovera, un músico que murió en la orfandad. Reproducida en Fotos antiguas de Stroessner, en faceebook.

 

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