¿Por qué el EPP acude siempre en auxilio del gobierno?

El investigador Abel Irala.

El analista Abel Irala se pregunta si el EPP y el gobierno se ponen de acuerdo para sus acciones.

En vísperas de la marcha campesina el EPP irrumpió nuevamente en la escena desviando la atención de las críticas y el creciente descontento hacia el gobierno de Horacio Cartes. La acción del grupo armado devuelve la iniciativa al Ejecutivo en momentos en que sufre un debilitamiento político por las internas coloradas evidenciado en reveses claves en el Parlamento como el rechazo a su Ley de Seguridad a las Inversiones.

¿El EPP se pone de acuerdo con el gobierno para sus acciones?, se pregunta el analista de temas militares y activista por la paz Abel Irala. Este señala que los ataques del grupo armado acuden a dar oxígeno al gobierno y desvían la atención de los reclamos de un campo popular que se encuentra en ascenso.

–Pareciera que las irrupciones del EPP siempre son útiles al gobierno y desvían la atención de hechos como la marcha campesina que se realiza este 26 de marzo.

–Sí. Hubo un periodo de suma calma. Esto suele ocurrir con posterioridad a acciones de las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC) en las que hubo abuso de poder, violencia, procedimientos que no estuvieron justificados. Pareciera que el EPP se pone de acuerdo cuando están cuestionadas las FTC y accionan acomodando las piezas de acuerdo a la voluntad policial y militar. Hay que tener en cuenta que hay un informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes (MNP) en el que hay varias recomendaciones al Estado paraguayo. Un subcomité internacional de prevención de la tortura le llama la atención al Estado sobre las recomendaciones del MNP. Específicamente a las FTC y abusos de poder cometidos en Concepción, como el caso Kurusu de Hierro, adolescentes supuestamente vinculadas, apresadas, detenidas y una serie de violaciones alrededor de eso.

El escenario político se presentaba con situaciones adversas para el gobierno Cartes y sus aliados. Desde la interpelación a Fabrizio Caligaris (ministro de la Secretaría de Información y Comunicación, cuestionado por la trasmisión íntegra de un acto oficialista por la TV pública), las críticas a Cartes desde el Senado y las internas que le están quitando fuerza. Hay una ley de Alianza Público-Privada (APP) que está como en una caja vacía, que no concreta absolutamente nada. También está un Congreso Democrático del Pueblo que se articula, una marcha de la Federación Nacional Campesina (FNC) que se hace este 26 de marzo, un año de la huelga general.

–¿Y luego?

–Y así casualmente este lamentable homicidio en Tacuatî, muy reprochable desde todo punto de vista. El patrón se repite. Es decir, policías y militares que tienen baja formación, los procedimientos no son claros, se habla de que hubo una amenaza, no existió ningún tipo de resguardo de las FTC. Como se van dando las cosas un ejercicio político que nos corresponde es empezar a dudar de las versiones oficiales, del Ministerio del Interior al Ministerio de Defensa. Estas versiones se embarran a sí mismas y dejan grandes márgenes para la duda, como fue en el caso de los secuestros de Arlan Fick, del suboficial Edelio Morínigo.

¿Realmente ha sido el EPP el que ejecutó a estos tres peones o han sido otras fuerzas que actúan en el lugar, fuerzas ligadas al narcotráfico? ¿O han sido otro tipo de fuerzas que lo que intentan de alguna manera es reposicionar las políticas represivas del gobierno?, que lo único que hasta el momento le sale bien es la represión, el asesinato de personas de los sectores populares, en nombre de la lucha contra el EPP. Pero lo que se hace es un amedrentamiento contra las comunidades campesinas y aumentar la estigmatización hacia las organizaciones.

–¿Cómo beneficia al gobierno la figura de este enemigo interno?

–Uno escucha las noticias y lo que se mezclaba era EPP, asesinatos, marcha campesina, agrotóxicos, soja y así es muy fácil identificar esa supuesta reivindicación del EPP con las reivindicaciones del campesinado y otros movimientos sociales. Y esto se instala adrede. Y si realmente el EPP tiene una bandera de lucha con esas reivindicaciones políticas elegiría un mal momento para hacer sus acciones porque lo que hace es solapar totalmente la lucha de los movimientos sociales. El que gana oxígeno con esto es evidentemente el gobierno.

–De hecho que para aprobar esta inconstitucional ley de militarización en 2013 dos días después de la asunción de Cartes aparecen cuatro guardias privados ejecutados por el EPP también en Tacuatî.

–Los ataques del EPP fueron los que apuraron y dieron un manto legal a la militarización en el Norte, a los estados de excepción. Estas acciones legitimaron medidas represivas como aumentar el grado de militarización y se cubre de un marco legal las acciones de los militares. Eso da legitimidad es caso de que si se mata a un campesino o se apresa a personas inocentes tengan el marco legal para resguardarse. Y eso nace de la idea misma de lo que se define en la Ley 4024 “Antiterrorista”. Se define al terrorismo como un enemigo muy ambiguo. Y en la práctica lo que se hace es que este enemigo sea difuso, la lucha sea ambigua y los objetivos, por lo tanto, poco claros.

Y en ese marco de ambigüedad es factible que se confunda la lucha social con el delito y se facilita que las fuerzas públicas estén coaccionando constantemente a los movimientos sociales. Lo que ocurre hoy es que cada vez que el gobierno tiene una agenda política en contra y cuando las acciones del movimiento popular son ascendentes aparece una supuesta acción del EPP que desvía la atención de la opinión pública y además instala la necesidad de seguir usando la fuerza letal en zonas donde hay campesinos organizados. El EPP fragmenta la visión y debilita el debate político, la confrontación de ideas sobre el modelo y las acciones que plantea el gobierno.

 

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