Por auxiliar a indígenas baleados terminó detenido

A Edgar Samaniego le pidieron que busque ayuda para la comunidad de Y’apo, para socorrer a los nativos baleados. Llevó a dos bomberos en su vehículo a la comunidad y luego trasladó a dos heridos de gravedad a Saltos del Guairá. Hoy lo sorprendió una orden de captura y está detenido, por supuestamente torturar a un guardia.

indigenas de y'apo

Comunidad de Y’apo, al día siguiente del ataque. Foto: Conapi.

Edgar Fermín Samaniego Florenciano, poblador de Katuete, Canindeyú, fue apresado hoy por supuestamente torturar a unos de los guardias que atacaron a la comunidad indígena Y’apo el domingo pasado. Dice que lo ataron a un árbol para golperalo por varias horas. Fue presentado en la prensa y por la policía como funcionario de la Coordinadora Nacional de Pastorales Indígenas (Conapi), sin embargo, el mismo no tiene vinculación con la misma según la organización.

Edgar Samaniego, ya detenido. Foto: Abc Color.

Edgar Samaniego, al ser detenido. Foto: Abc Color.

La hermana Ángela Balbuena, que trabaja con las pastorales de la zona norte de Canindeyú, nos relató que al enterarse del ataque sufrido por los ava guaraní, y ante la desesperación, llamó al conocido más cercano que tenía en la zona para pedir socorro, pues ellas se encontraban en San Lorenzo ese día. Fue así como contactó con Edgar Samaniego, a quien pidió el favor de buscar una ambulancia para auxiliar a los indígenas.

Samaniego accedió al pedido y al no encontrar ambulancia disponible, llevó en su vehículo particular a dos bomberos voluntarios el domingo a última hora de la mañana a Y’apo, para brindar la ayuda.

Al llegar al sitio, pasado el medio día, los policías trataron de impedir que ingresen al lugar, hasta que conversó con uno de los líderes nativos y pudo acceder.

Auxilio y traslado

Realizaron los primeros auxilios a los heridos que ya llevaban varias horas sin atención. «Habremos estado como una hora en el lugar o un poco más», nos cuenta Edgar. Posteriormente, según su relato, trasladó a los dos heridos más graves. Un hombre de 62 años, que tenía una herida de bala en el ojo, y uno de 22, que tenía perforada la garganta por un balín de goma. Los llevó al hospital de Katuete, donde no había médicos de turno. La enfermera que estaba les hizo curaciones, y luego los tuvo que llevar hasta Saltos del Guairá, nuevamente en su vehículo. Los bomberos se quedaron en la ciudad. Tras recibir el alta en el hospital de la ciudad fronteriza, volvieron a Katuete donde alojó a los indígenas esa noche. A la mañana siguiente, se encontró con integrantes de la Conapi en un cruce rutero, y los indígenas heridos se cambiaron de vehículo para volver a Y’apo con los indigenistas. Samaniego no volvió a entrar.

«No había ninguna persona atada en un árbol, ni vi a ningún guardia en el tiempo en que estuve», asegura Samaniego. Edgar es chofer, y tiene un vehículo que hace de transporte escolar en su ciudad, y a veces también organiza viajes para turistas.

Detenido

Ya en el transcurso de ayer, habían escuchado que el informe policial lo mencionaba como uno de los responsables de torturar supuestamente al guardia Nazario Marecos, versión que posteriormente fue difundida en la prensa.

“Me llamó desesperado”, dijo Balbuena, quien lamenta la injusta situación. “El no tiene nada que ver”. La Fiscalía emitió una orden de captura. Samaniego, al saber de la misma, se entregó hoy a las 11 de la mañana. «No hice nada malo, no tenía porque esconderme», dice, seguro. “Como a un delincuente le llevaron esposado. Le sacaron el celular y lo tuvieron incomunicado en la jefatura policial de Saltos del Guairá”, cuenta la hermana Ángela.

Edgar estaba seguro que saldría ante la falta de pruebas, pero Nazario hoy lo identificó como uno de sus supuestos torturadores. «Solo me miró de reojo y dijo ‘ya'», cuenta el detenido, quien asegura que nunca había visto al guardia.

«Huele algo raro»

«Estoy perdido, tengo mi trabajo abandonado, no se por cuanto tiempo…», nos dice Samaniego desde la jefatura de Saltos. «Huele alguna cosa cosa rara», expresa y explica que aparentemente todo es un montaje para atacar a la Conapi, pues a él lo identificaron como funcionario de la misma, «así salió orden de captura».

Por su parte, Angela Balbuena se trasladó en la noche de este martes para testificar a favor del detenido, mientras abogados de la Conapi tratan de aclarar el caso.

“Esperemos que le larguen porque no tiene nada que ver”, dijo también la hermana Raquel Peralta.

Samaniego incluso habría llegado después que el guardia supuestamente torturado fue llevado a la comisaría de Yvyrarovana.

Las hermanas dicen que recibieron versiones de que estarían queriendo involucrar en las supuestas torturas además a miembros de la Conapi con otras acusaciones falsas.

“Ahora van air a masacrarles, si a uno que acompañó para ayudarles lo llevan preso, ahora nadie más va querer entrar”, dijo Balbuena sobre la situación de Y’apo.

Ataque

Guardias armados contratados por la empresa brasileña La Laguna S.A. fueron hasta la comunidad indígena el domingo por la mañana, para desalojar los indígenas sin orden judicial. Torturaron a varios y les dispararon con balas de goma y plomo. El ataque terminó con 14 indígenas y 4 guardias heridos, más un pistolero fallecido. Los indígenas afirman que este último habría muerto en el fuego cruzado de sus compañeros, pues los mismos no cuentan con armas, según dicen. Los ava guaraní exigen la recuperación de 5000 hectáreas de sus territorios ancestrales.

 

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