¿Podría ser Paraguay el Sarajevo del siglo XXI?

O las pretensiones de EE.UU. de convertir a Paraguay en un enclave dentro de América del Sur.

El pasado 7 de agosto, el diario ABC Color publica que “Congresistas norteamericanos  monitorean la triple frontera. Los congresistas que habrían llegado el día de ayer, estarían en la triple frontera de Paraguay, Argentina y Brasil para investigar las posibles conexiones en esa zona  de financistas del terrorismo” (en el Chaco paraguayo están los cimientos para la instalación de una monstruosas base aérea norteamericana). El hecho no alarmaría si se diera cuando EEUU controlaba en forma absoluta a una uniforme e incondicional América Latina. Pero en el actual contexto, puede dar lugar a prospecciones espeluznantes. 

Si el imperialismo tuvo su centro en Europa, las dos grandes conflagraciones a las que se llamó guerras mundiales, se  produjeron en esa región del mundo.

A partir de las evidentes disputas por el petróleo en medio oriente, parecía que el inicio y epicentro de una conflagración mundial, sería esa parte del planeta. Si los peligros de guerras mundiales  siempre tuvieron como fundamento central, las disputas de territorios y recursos, era para pensar que esa región rica en hidrocarburos confirmaría esa convicción. Pero a partir de que trasciende la información de que en América Latina estaría la mayor reserva de petróleo y gas en el mundo, además de uranio,  no sería  muy absurdo pensar que el epicentro  de una tercera guerra mundial fuera América Latina.  Y como la conflagración necesita de un detonante, no se descartaría que ese ingrato rol le corresponda a Paraguay. Una reedición de Sarajevo en el siglo XXI.

Paraguay al igual que Sarajevo es un pequeño país enclavado en los dos más grandes estados de Suramérica, tradicional patio trasero del imperio capitalista norteamericano, desde donde se yergue por  primera vez un proyecto hegemónico que le disputa espacios y adonde consecuentemente,  al pretender EEUU la instalación de un enclave  en Paraguay para contrarrestar el ascenso de su  contrapeso, se podría –por qué no- constituir en lo  que fue Sarajevo en 1914, para desencadenar la primera guerra mundial.

No es que se quiera hacer catastrofismo de ciencia ficción ni paralelismos forzados. Pero si se produjera  una tensión consecuente de la penetración norteamericana en  Paraguay para su proyecto  de enclave  en la región ahora, se estaría enfrentando con el proyecto hegemónico emergente de Suramérica, Brasil ,que desde esa condición está dando muestras        indisimuladas del gran celo que tiene de preservar los recursos  naturales de la región. Por ejemplo la reserva amazónica y las ingentes reservas mineras de un valor incalculable.

Desde ese nuevo proyecto y la configuración de esta inédita bipolaridad al interior de América,  cuesta creer que Brasil se cruzará de brazos ante el intento de una penetración grosera de EEUU en Paraguay.

Hace no mucho tiempo, David Harvey hablaba de desplazamientos tectónicos que se producen generalmente en el marco de crisis financieras, para la emergencia de nuevas potencias hegemónicas (D.Harvey “Por qué está condenado al fracaso el paquete de estímulos económicos” Sinpermiso 15-02-09). Y es en esos escenarios que modifican el mapa  mundial, que se desatan conflagraciones mundiales. Y no caben ya dudas a esta altura de la emergencia de China como futura primera potencia, que avanza en proyectos de intercambio con el  bloque Mercosur, negociación que estaba dificultada antes de la suspensión de Paraguay, en vista de su relacionamiento vigente con Taiwan.

Estos avances más la incorporación de Venezuela al bloque y la posible próxima incorporación de Chile y Perú, estarían restando fuerza al proyecto trazado desde EEUU, la “Alianza del Pacífico”.

No caben dudas de que EEUU está perdiendo el control de lo que fue históricamente su patio trasero. Y con el despliegue de recursos  actualmente en medio oriente, no sabemos si tendrá la capacidad de contrarrestar el nuevo contrapoder que emerge en América Latina.

Mientras tanto en Paraguay, todavía no se aclara el panorama electoral programado para el próximo abril  del 2013 ,y las incursiones foráneas y las tensiones en la región, parecen no hacer mella en el espectro político local.

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