Piden fin de impunidad en crímenes contra periodistas

El 2 de noviembre se recuerda el Día internacional de las NN.UU para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas. A nivel mundial, apenas 1 de cada 10 casos de periodistas asesinados es investigado. En Paraguay son 17 los colegas asesinados desde 1991 hasta la fecha, pero ninguno de los casos fue debidamente investigado ni mucho llegado hasta los responsables.

La única causa que ha avanzado en la identificación de los autores morales ha sido el asesinato del corresponsal de ABC Color, Pablo Medina. No obstante, el exintendente colorado de Ypehú, Vilmar Acosta, aún permanece en Brasil sujeto a un proceso de extradición que aún no llega a su término. De hecho, existen sospechas de que el gobierno y las autoridades jurisdiccionales tampoco han demostrado mucha premura en acelerar el proceso, pues el testimonio de Acosta podría involucrar a altas esferas gubernamentales con el crimen organizado. Los autores materiales siguen prófugos a pesar de haber sido plenamente identificados por una de las víctimas del atentado, que resultó ilesa del ataque.

En las otras causas no se ha identificado ni mucho menos juzgado a los autores materiales ni intelectuales de los crímenes, a excepción del caso de Salvador Medina, asesinado en 2002 y en que fue identificado y juzgado el ejecutor del crimen.

Según han reconocido las propias autoridades jurisdiccionales, las pesquisas se orientan solo a identificar a quienes ejecutaron los ataques, pues resulta muy difícil probar los cargos contra los supuestos autores intelectuales.

El primer crimen contra un periodista en la llamada transición democrática fue el Santiago Leguizamón en 1991. A pesar de que los sicarios cayeron por otros hechos en Brasil y revelaron quiénes ordenaron el asesinato, el Estado paraguayo nunca realizó acción alguna para esclarecer el crimen y juzgar a los responsables.

Los indicios involucran al capo brasileño Fahd Jamil, quien mantenía estrechas relaciones con el entonces presidente Andrés Rodríguez así como con el actual presidente, Horacio Cartes. De acuerdo a reportes de la inteligencia norteamericana que fueron filtrados por WikiLeaks, el banco del mandatario, el Amambay, maneja una red de lavado de dinero en la región de activos provenientes del narco y otras actividades ilícitas.

En una audiencia realizada el pasado 23 de octubre en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, el abogado Dante Leguizamón, en representación del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), pidió acabar con la impunidad y juzgar a las personas responsables de los crímenes a fin de que en Paraguay “deje de ser tan fácil matar periodistas como lo es en la actualidad”.

Por su parte, Santiago Ortiz, secretario general del SPP, observa que para combatir este patrón de impunidad resulta necesario que las causas sean reabiertas, que se constituya una fiscalía especializada de crímenes contra la libertad de expresión y que se conforme una mesa tripartita en que los trabajadores, las autoridades y las empresas discutan mejores condiciones laborales y de seguridad para el ejercicio del periodismo.

Comentarios

Publicá tu comentario