Paraguay vive en una “dictadura perfecta”

“Podés hablar siempre y cuando no hagas cambios estructurales”, sostiene el ex canciller Jorge Lara Castro. Esta “dictadura perfecta se legitima en las elecciones”. Acá, una entrevista por los dos años del golpe parlamentario que derrocara a Lugo.

El ex canciller: "podés hablar pero sin hacer grandes cambios"

El ex canciller: «En Paraguay podés hablar  siempre y cuando no hagas cambios estructurales»

“Ya lo decía Aristóteles hace más de 2.000 años: la democracia es incompatible con la oligarquía”, diría en una parte de esta entrevista el ex canciller de Fernando Lugo, sociólogo y catedrático.

-Qué es, a su criterio, lo que ocurrió con el golpe parlamentario del 22 de junio de 2012. Por qué y cuál es el período que nos toca ahora vivir.

Bueno, son varias preguntas. Hay que ordenar un poco las respuestas. Si es que existen esas respuestas.

-Vayamos por parte entonces…

Desde el golpe de febrero de 1989 se considera, se reconoce, se interpreta que nuestro país ingresa en un período de transición hacia la democracia. Lo que en el tiempo se demostró es que con ese término y esa idea se legitimó una estructura oligárquica. Es decir, lo que hubo fueron recambios políticos en la representación oligárquica sin modificar las estructuras económicas y de relaciones de poder.

En ese tiempo (durante la última etapa de la dictadura y la “transición”) también se fue gestando una suerte de energía social, un interés por una democracia participativa. Porque, y eso es visible y certero, la democracia se redujo al proceso electoral. Eso bastaba para dar legitimidad. Ese modelito fue acumulando crisis de legitimidad. Esa crisis de legitimidad se pone evidencia en el 2008. Ese patrimonio colectivo, subterráneo, paralelo, se expresa en un momento de grave crisis de legitimidad de esta estructura oligárquica expresada, entre otros organismos, por los partidos tradicionales: PLRA y Partido Colorado.

También se expresa en un contexto regional más progresista. Lugo, o mejor dicho el pueblo paraguayo, expresa en medio de esta crisis su deseo de cambios sociales. No era solo la alternancia de un gobierno colorado a otro, la gente buscaba alternativa a su condición de opresión material.

En este período se empieza a problematizar esta compatibilidad entre dictadura y democracia electoral. Aristóteles ya expuso la incompatibilidad entre la oligarquía y la democracia.

Pero bueno, también sectores de esa oligarquía apoyó a Lugo, como Zuccolillo, Jaegli. Qué pasó ahí.

Porque en el 2008 llega al límite la dictadura perfecta. Con Stroessner no había dudas. Estado de sitio y palos. Ahora podés protestar, pero igual te dan palos. Lugo viene a representar la esperanza, la resistencia de ese mundo subterráneo, de ese colectivo grande de disconformes, intelectuales, trabajadores, sociedad civil.

-Y entonces, qué ocurre en el período de Lugo.

Desde ahí se redefinen muchas cosas. Se pone en primer lugar la recuperación de la soberanía, de los recursos energéticos, de los recursos naturales estratégicos. Para defender esos recursos era necesaria la soberanía. Hay espacio a sectores sociales. Del susurro, la gente problematiza. Empieza a mostrar en la práctica responsabilidades estatales en salud, educción.

Se desata un proceso de contradicciones en lo que se llama gobernabilidad. Sobre esa base de contradicciones, los sectores defensores del sistema, que perciben que Lugo no los protege, atacan, demostrando la poca confianza que tienen en la gobernabilidad democrática.

También se da una apertura, se empieza a discutir públicamente cosas que antes formaban parte de quejas de rutina; el Paraguay sale al mundo, se integra en foros regionales, en el desarrollo de Unsaur. Salimos un poco al mundo.

Para algunos, Lara Castro es uno de los catedráticos de Sociología más importantes del Sur.

Profesor dela Católica, para algunos Lara Castro es uno de los catedráticos de Sociología más importantes del Sur.

 

-Veníamos muy enclavados –y lo seguimos- en la Guerra Fría, en la Doctrina de Seguridad…

Sí, acá hay un bloqueo histórico, mediterraneidad sí, pero también mental. En este período, el  campesino descubre que lo que él pensaba no era marginal, parte del folklore nomás. Descubre que sus cultivos, ante al avance de los granos transgénicos, tienen un valor cultural, un valor identitario. La sociedad civil discute, cuestiona.

-Y la reacción del sistema político es cerrarse…

Sí, efectivamente, el sistema político se cierra. Se concentra más en el Congreso. Se cierra el sistema, también en los medios, cualquier pasito que das sos acusado de chavista, bolivariano, guerrillero, terrorista… Le transforman a Lugo en un fantasma de peligro, en un fantasma de la radicalidad.

-Entonces, el golpe del 22 de junio del 2012 qué significa

Preservar el control del sistema. Es una dictadura perfecta. Podés hablar siempre y cuando no hagas cambios estructurales. Cuando querés promover cambios significativos (acuerdos sociales más amplios, consensos), cuando abrís la puerta propia de las democracias liberales, acá te convierten en amenaza pública

-Discurso stronista…

Sí, a partir del ‘89 estamos en una fase neostronista. Se pretende legitimar la herencia stronista. El proyecto stronista organizado en el marco de la Guerra Fría.

-Qué pasó con la crisis. Se cerró el sistema, pero qué pasó con la crisis de legitimidad del que usted habla

Saltan las contradicciones, porque se va llevando al límite la herencia stronista

-A qué le llama herencia stronista.

En perpetuar la estructura económica (tierras mal habidas, narcotráfico, importación).

-Qué pasa con esos sectores disconformes que se expresaban, aun contradictoriamente, durante ese gobierno “ambiestro”.

Aquí también la izquierda tiene que leer más la coyuntura. Debe leer por dónde venía el proceso. En el segundo día de la victoria de Lugo, los sectores que creyeron que se les iba de la mano el control irrestricto empezaron a conspirar.

-Qué pasó después del golpe. Por qué fueron a elecciones los vomitados por ese sistema tan cerrado

Las elecciones legitimaron a los golpistas, legitimaron su sistema político, legitimaron su proyecto histórico.

-Entonces, qué pasó con ese mundo subterráneo que forzó la contradicción del sistema político. Qué futuro tiene

Bueno, a partir de la crisis de legitimidad de la estructura tradicional, se produce un reacomodo que habrá que observar. En el mismo ANR se tiene que acudir a un “out sider” para recomponer su  crisis. Pero el mismo Horacio Cartes ya es portador de la más grande contradicción.

-Cuál contradicción

Y claro, él, como presidente de la República, debe dar respuestas sociales, introducir determinados cambios, pero es electo por una estructura que apunta a la conservación.

 

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