Otro 3 de noviembre

Una opinión sobre el cumpleaños del Dictador y su legado.

Imagen: Museo virtual de la memoria y la verdad sobre el Stronismo. Portal Guaraní.

En algún lugar de la memoria de este pueblo…en algún lugar, tal vez, queda un ligero destello de tantas torturas, tantos asesinatos, tanto desprecio por la vida. La memoria la tienen muy pocos. La mayoría sabe que hubo una dictadura, y hasta ahí.

Yo soy de los otros, de los que recuerdan, de los que escucharon las historias en reuniones familiares. Mi abuelo formó parte de los exiliados políticos, esa diáspora que privó al país de sus mejores recursos humanos e intelectuales.

En algún lugar de esos 35 años quedó el momento en que a mi abuelo y a los abuelos de tantos otros les rompían los huevos en la tortura. O cuando huyó disfrazado de cura. O el sistema de pyraguereato -delación- que funcionaba hasta en el exilio, en este caso, Clorinda, y que tantas veces hizo retornar a Kiko a los brazos oscuros de las peores vejaciones.

23 años después, ¿dónde estamos? ¿Qué sabemos? ¿Qué hemos hecho para recordar? ¿Por qué no queremos recordar? ¿Cómo aprendemos a recordar?

Para recordar hace falta primero algo muy importante: querer recordar. Segundo: querer conocer la historia. Tercero: querer gritar a toda fuerza sus injusticias, destruir sus injusticias.

¿Realmente se vivía mejor?

Considero el 3 de noviembre como la fecha más trágica de la historia nacional. Porque nació el tirano, el asesino, el ladrón que nos vació el cerebro y el corazón. Que nos enajenó la paraguayidad.

Hay que entenderlo así: Stroessner no necesitó asesinar a tantos porque su dictadura en términos de control y represión social fue ampliamente superior  a la de su amigo Pinochet y los militares argentinos.

En el primer tomo del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia se reseña que “En lo que respecta al Partido Colorado, el control total del Estado se produjo con la exigencia de la afiliación partidaria para ejercer cualquier cargo en organismos dependientes del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial, del Magisterio Nacional, de las Fuerzas Armadas y policiales.”

“Inclusive tomó control sobre  de organizaciones intermedias de la sociedad civil, tales como asociaciones de arquitectos, ingenieros, médicos, etc”.

Todo esto tuvo el siguiente resultado: La coloradización y estronización de la vida social.

Cuando tomamos en cuenta todo esto, comprendemos aún más porqué Stroessner no necesitó matar tanto: Porque logró instalar un totalitarismo  pleno. Y por eso nos mató y robó muchas tierras y mucho dinero durante 35 años.

“La vigorosa Reforma Agraria”

En un pasaje de “Principios y métodos para combatir al comunismo internacional”, material publicado en junio de 1976 por la Junta de Gobierno del Partido Colorado, se habla de “La reforma agraria que el coloradismo viene instaurando con vigor y entusiasmo”.

Tienen la cara de acero. Durante los 35 años de estronismo, casi 7 millones de hectáreas, fueron repartidas entre los personeros y amigos del régimen. Casi otro millón durante la continuidad colorada.

Entre los beneficiados por la “vigorosa reforma agraria” encontramos a Alfredo Stroessner, Andrés Rodríguez, Nélida Reig de Rodríguez “ña Nelly” y Blas N. Riquelme, quien actualmente se recicla actualmente en el movimiento Honor Colorado liderado por Horacio Cartes.

Otros campesinos beneficiados son Humberto Domínguez Dibb, Julio Domínguez, Conrado y José Pappalardo, Luis María Zubizarreta, Alberto Planás y Lucio Vergara Ríos.

La reforma agraria durante los 60 años de coloradismo ES UNA MENTIRA.

No recordar es culpa de todos, pero más del Estado.

El escaso conocimiento de este oscuro paréntesis de la historia nacional es culpa de toda la sociedad.

Pero si tomamos en cuenta que somos un pueblo obligado a olvidar, que vivió olvidando y con miedo a ser preso, torturado y asesinado ante el mínimo capricho de cualquier gorila del régimen, no podemos exigirnos cargar con el fardo pesado de la construcción de memoria histórica, porque la misma debe ser abordada como política de Estado.

Durante los sucesivos gobiernos colorados no se hizo nada al respecto porque era lo mismo: estronismo, pero sin Stroessner. Recién bajo un gobierno no colorado se ha impulsado la búsqueda de los restos de los desaparecidos políticos.

Precisamente, y quiero terminar en esto, por no ser un gobierno colorado, tiene la obligación de que en todas las escuelas y colegios se enseñe que Stroessner fue el máximo hijo de puta de la historia paraguaya, y lo mucho que persiguió, torturó, asesinó y robó durante 35 años.

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