Organizaciones sociales afirman que el impuesto a la soja es lo mínimo y es justo

Representantes de organizaciones sociales que participan de un curso con el Centro de Documentación y Estudios (CDE) en el centro histórico de Asunción argumentaron a favor del proyecto de impuesto a la soja que se trataría hoy en el parlamento.
En un comunicado titulado «¡El impuesto a la soja es lo mínimo y es justo!», dirigentes e integrantes de organizaciones campesinas y urbanas mostraron su acuerdo con el tributo impulsado por la bancada del Frente Guasu en el Senado.
«Salud. Decimos que es lo mínimo, porque el daño que causa la producción de soja transgénica en nuestro país debe resarcirse: nos enfermamos, se enferman nuestros animales, el aumento de personas que sufren de cánceres en nuestras comunidades es notable en los últimos años y el Estado debería usar el dinero recaudado con la soja para garantizar medicamentos en los hospitales», expusieron.
La cuestión de las migraciones fue otro elemento que analizaron en relación al tributo. «El modelo de producción nos afecta principalmente a los que vivimos en las zonas rurales. Esto no lo decimos solo porque lo vivimos, lo dicen los números estudios de pobreza de los últimos 15 años y los de este año. La soja no da trabajo, la soja nos expulsa, expulsa a comunidades enteras y obliga a nuestros jóvenes a migrar a Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, etc.
Y también nos empuja a las ciudades desde donde nuevamente nos quieren expulsar, como sucede ahora en los bañados de Asunción», señalan en el texto.
La destrucción ambiental, la desaparición de los bosques y la destrucción del suelo de los últimos 15 años «a causa de lo que hay entorno a la producción de granos transgénicos: uso indiscriminado y no controlado de venenos en nuestro país, será difícil de recuperar rápidamente, pero creemos que el impuesto puede ayudar a desanimar este modelo de producción y a volver a mirar la producción en la agricultura familiar campesina, si es posible, agroecológica», consideraron a su vez.
«El impuesto a la soja es lo mínimo y es justo porque queremos vivir con salud, sin migración como expulsión, en un ambiente libre de veneno. Creemos que un impuesto a la soja puede ayudar a disminuir la brecha de la desigualdad en nuestro país. ¡Impuesto a la soja Ya!», expresaron.
Firmaron el escrito la Coordinadora de Empresas Asociadas Rurales Departamentales (CEARD); la Central de Cooperativas de Viviendas por Ayuda Mutua (CCVAMP); la Central Nacional de Organizaciones Campesinas e Indígenas (CNOCIP); la Coordinadora de Trabajadores Campesinos y Urbanos (CTCU); COBAÑADOS; Cultiva Paraguay; Federación de Mujeres del Paraguay (FMP); la Asociación de Empleadas del Servicio Doméstico del Paraguay (ADESP) y Estudiantes Universitarios.

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